Inicio La Pampa El miércoles se conocerá la sentencia del TOF contra "Castex Verde"

El miércoles se conocerá la sentencia del TOF contra «Castex Verde»

Los abogados que ejercen la defensa de los cinco imputados en el caso que se conoció como «Castex Verde», fueron contundentes al desautorizar los argumentos del fiscal del Tribunal Oral Federal de Santa Rosa, Leonel Gómez Barbella, de quien sostuvieron que había pedido penas excesivas, y que no había agregado más elementos al proceso.
El funcionario en su alegato del pasado día miércoles, había dado por probado que Leandro Darío Gaiottini era el jefe de una banda que se dedicaba a traer a La Pampa estupefacientes, droga que después era fraccionada y comercializada en distintas localidades. Pidió para «El Gallo», así le dicen al imputado, 10 años de prisión.
En tanto también solicitó severas penas para Flavio Rubén Elisei, 9 años; y 8 años para Héctor Omar Kenig, Angel Maximiliano Báez y Mónica Yanina Beatriz Tarditti.

Como «Relatos Salvajes» y «Bañeros».
El primer defensor en formular su alegato fue Gastón Gómez, en representación del principal imputado -Gaiottini-, quien ya en la etapa de instrucción se había declarado como único responsable del delito, tratando de dejar fuera del proceso al resto de los acusados.
Gómez hizo lo que fue, al cabo, una por lo menos curiosa alegoría cinematográfica. Dijo que en la requisitoria fiscal se podía advertir que fue cambiando desde la elevación a juicio hasta ahora: como si se tratara de dos películas, yendo de «Relatos salvajes» a «Bañeros» filme éste que calificó como «malo y de bajo costo». Así el abogado contrapuso a Gaiottini con Leo Sbaraglia y Emilio Dissi (en una y otra película); y hasta parangonó a Tarditti -madre de hijos del Gallo-, con Luciana Salazar (¿¡).

Penas acotadas.
Trató Gómez de probar que ambos no vivían juntos, y que se veían circunstancialmente porque tienen hijos en común, por lo que podían encontrarse en distintos lugares de la ciudad. Señaló que en el domicilio de Tarditti no había vestimenta de Gaoittini, que éste sí la tenía en Eduardo Castex. Trató de desvirtuar que algún encuentro a que hizo referencia la policía que vigilaba a ambos, tuviera que ver con una tarea de inteligencia de la mujer para que Gaiottini entrara sin dificultades a Santa Rosa, presumiblemente portando droga.
Así consideró que Gaiottini, quien no tiene antecedentes, debería tener una pena acotada en una «figura básica», y en el caso de Tarditti pidió lisa y llanamente su absolución. Subsidiariamente indicó que se la considere como «partícipe secundaria», a la vez que se mostró asombrado porque Gómez Barbella haya pedido «groseramente» 8 años de cárcel para la mujer.
También llamó la atención que el profesional se extendiera aludiendo a la inocencia de dos imputados que no son sus defendidos: «Elisei no tenía ni idea», y «Kenig desconocía» lo que pasaba, agregó.

Kenig, partícipe secundario.
Juan De La Vega, quien defiende a Héctor Omar Kenig, dijo que su patrocinado debía ser considerado como «partícipe secundario», porque el delito ya había sido cometido. Su tarea -que no alcanzó a cumplir- sería la de guardar la droga por algunos días pero eso sólo quedó «en grado de tentativa». De La Vega dijo que el dueño de casa donde se hizo el procedimiento, Kenig, Elisei y el propio Gaiottini eran «amigos», y que el segundo «se iba a ir a su casa» cuando aceptó quedarse a tomar mate. El defensor también criticó el pedido excesivo de pena realizado por el fiscal, y solicitó que a su pupilo se le aplicaran 3 años de prisión, y que se lo deje en libertad inmediatamente después del juicio por haber permanecido detenido por más de 9 meses.

Nulidad absoluta.
Laura Armagno también fue contundente. De entrada expresó su adhesión a las exposiciones de los colegas que la antecedieron, y advirtió que plantearía «a nulidad absoluta de todo el procedimiento», y agregó que haría «reserva de casación».
Recordó que la investigación comenzó con escuchas que surgieron de otra causa, y que el fiscal se extralimitó en el encuadre y pedido de penas.
Con respecto a Flavio Rubén Elisei, destacó que «nada lo vincula con el comercio» de drogas, que acompañó a Gaiottini a Luján en la creencia que este traería ropa para vender aquí, y no conocía que vendiera droga.

Elisei, «nada que ver».
Sobre un arma que fue descubierta en el domicilio de la madre de Elisei, fue irónica al señalar que «hacía 30 años que estaba en un cajón», que no tenía proyectiles y que -además- era producto de una herencia y que en todo caso el arma era de varias personas.
No dudó en señalar que Elisei no tiene «ninguna relación» con el hecho investigado, y pidió lisa y llanamente su absolución.
Guillermo Barreto, quien defiende a Angel Maximiliano Báez también planteó la nulidad del proceso; se preguntó porqué dos inocentes como su defendido y Tarditti estaban sentados frente al tribunal y nunca comparecieron Yaguer y Carlos Salvatierra, los mencionó.
El abogado pidió para Báez que se lo considere responsable de «tenencia simple», que tiene una pena más bien benévola.
El miércoles venidero el Tribunal Oral Federal dará a conocer su resolución, y si hace o no lugar a las nulidades planteadas.