Inicio La Pampa El obispo Raúl Martín: "El aborto siempre va a ser un crimen"

El obispo Raúl Martín: «El aborto siempre va a ser un crimen»

(Colonia San José) – Después que el Presidente Alberto Fernández anunciara ante la Asamblea Legislativa que enviará al Congreso Nacional un proyecto de ley para la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo, la reacción del Obispado de La Pampa no se hizo esperar. El obispo Raúl Martín cuestionó la decisión presidencial y afirmó que «el aborto siempre va a ser un crimen».
Asimismo, en diálogo con LA ARENA, descartó que se vayan a deteriorar las relaciones institucionales entre la Iglesia Católica y el Estado Nacional si finalmente la iniciativa del Ejecutivo, tras un intenso debate, es convertida en ley de la República Argentina.
«Se ha hablado demasiado, se pueden discutir muchos principios y criterios, pero cuando (en la misa) bendecimos la semilla de caldén hablamos del inicio de la vida desde la concepción hasta la muerte natural. Por lo tanto, la contrapartida es normalizar la posibilidad del aborto a través de una ley y el aborto siempre va a ser un crimen. No hay dudas sobre esto. Seguramente detrás de esta palabra también habrá una queja bastante fuerte, pero matar siempre es un asesinato, una desgracia y así nos vamos destruyendo como personas», expresó ratificando la conocida posición de la Iglesia.
Enseguida propuso «plantearnos cómo atendemos para que estas cosas no sucedan». Al recordarle que Fernández propuso atender a las mujeres desde el momento de su embarazo hasta el día 1.000 y que impulsará la Educación Sexual Integral en todas las escuelas, al respecto Martín consideró sobre el segundo aspecto que «si la educación es regida por el primer derecho que tienen los padres de educar a sus hijos y conforme a los principios concretos que esos padres quieren, estaría bien. Me parece que todo lo que significa formación nos ayuda a tener herramientas para superar las dificultades de nuestra vida».

«Matar siempre está mal».
«Del mismo modo, creo que cuando hay abortos comienzan a aparecer las razones por las cuales se produjeron esas prácticas y tantos son por cuestiones que el propio Estado podría sostener y acompañar de mejor manera, también lo hacemos desde la iglesia. Cuantas veces se habla de la situación que atraviesan los que tienen muchos hijos o son pobres, de la madre que no es capaz de soportar el embarazo o el parto. En esas circunstancias qué hace el Estado a nivel de asistencia médica, asistencia económica, para que tengan un techo o un lugar donde desarrollar esa vida que está en camino», planteó.
En consecuencia sostuvo: «Hay infinidad de argumentos, pero el principio de la vida es el primer derecho de aquel que fue concebido y por tanto eliminarlo siempre va a estar mal, va a ser un crimen y se desdibuja cuando se pretende que no sea interpretado como un delito. Y esto no es castigar a la madre, que además de sufrir esa situación desgraciada tuviera que vivir una cuestión legal, pero no escondamos la realidad: matar siempre está mal».
El obispo habló con este diario el domingo en horas de la tarde luego de impartir una misa en Colonia San José. Durante la Liturgia, bendijo a las docentes ante el inicio del ciclo lectivo 2020 en La Pampa y realizó la imposición de manos sobre la cabeza de los fieles católicos.
-¿Qué rol jugó en este asunto el Papa Francisco?
-Simplemente a través de su persona o de (Pietro) Paronil, el secretario de Estado (del Vaticano), habrá sido recordarle al mandatario cuando estuvo (con el Sumo Pontífice) que le pongan el nombre que le pongan, lo dibujen como lo quieran dibujar, está mal y es un asesinato a la persona. En esto el Papa es muy sabio y muy santito también.
-¿Quedará deteriorada la relación entre la Iglesia y el Estado una vez que el aborto sea convertido en ley?
-La Iglesia siempre tiene respecto del Estado una cooperación y es mutua. Como pasa en tantísimas cosas las miradas son distintas, no es novedad para ningún gobierno lo que la Iglesia sostiene (en torno al aborto), entonces deteriorada en qué. A veces hablan de la separación entre Iglesia y Estado para darnos libertad ¿Libertad para qué? Para producirse la separación tendríamos que estar juntos primero y no hay muchas cosas que nos impliquen tan mutuamente más allá de la comunión y cooperación en función del servicio a nuestro pueblo.
-¿En la actualidad el Estado no mantiene a la Iglesia Católica económicamente?
-No mantiene a la Iglesia económicamente. Lo que recibe legalmente, más allá que digan que fue por una ley concebida en la época de los militares, pero también fue avalada por la democracia, es ínfimo porque ni siquiera se cumple con lo establecido en esa ley.