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El pedido de un niño para que su vecina «no llore más»

CARTA A PAPA NOEL

Se trata de un gesto digno de reconocimiento. Con nueve años, tomó la decisión de cambiar sus deseos y, en vez de pedir algún que otro juguete u objeto de valor material, le pidió a Papa Noel que su vecina «esté feliz».
Con la llegada de la Navidad, afloran sentimientos que son realmente conmovedores, principalmente de los niños y niñas que, en su inocencia y solidaridad, nos demuestran que tan equivocados estamos algunos adultos. Esa es la historia de Roque, un niño de tan solo nueve años que le pidió a Papa Noel solo una cosa: la felicidad para su vecina, Estela.
La situación fue comentada a LA ARENA por sus abuelas: la historia se remonta a principios de este mes, cuando Roque, que vive en el Plan 5000, un día se encontró con su vecina Estela, quien estaba llorando muy angustiada ¿La razón? Omar, su esposo y compañero de toda su vida, había fallecido.
El niño observó la situación y no pudo evitar angustiarse debido a que, según cuentan sus abuelas, Estela no es una vecina más, sino que «la quieren como a una abuela». Además, explicaron que ella «se resguarda mucho en Roque y en su hermana de 7 años, Renata».
Roque, al presenciar ese momento de tristeza de Estela, no pudo evitar sentir ese dolor como propio y, por estos motivos, se propuso hacer algo al respecto para poder ayudar a su vecina.

La carta.
Según comentaron, al verla «tan triste, él sobre todo», Roque tomó la decisión de cambiar sus deseos para esta Navidad, y en vez de pedir algún que otro juguete u objeto de valor material, en la carta le escribió un mensaje bastante particular a Papa Noel, que sorprende tanto por su simpleza, como por su cariño y su determinación: «Papa Noel, quiero una cosa para mi vecina Estela, quiero que esté feliz, quiero que no llore».
El gesto del niño llenó de alegría a la familia. «Están todos felices, para nosotros es algo muy lindo», relataron sus abuelas. Además, Micaela y Kevin, sus padres, también manifestaron estar «súper orgullosos de los valores que tiene su hijo»

El hallazgo.
Lamentablemente, la carta no llegó alpino de Navidad debido a que, cuando su mamá llevó el auto a un lavadero, se extravió. Sin embargo, el sobre con la nota fue encontrada por Ademar González, quien se conmovió con semejante mensaje y decidió compartirlo en las redes sociales para que todos sus contactos tomen conocimiento de la bondad de un niño, que a cambio de juguetes, había pedido la felicidad para otra persona.
«Cartita a papá Noel encontrada en el lavadero. Cómo es la inocencia y la bondad de los chicos que cambió su pedido de juguete por el bienestar de otra persona. Ojalá cuando crezca siga teniendo la misma bondad que de pequeña. Ojalá nos contagiemos un poquito de este nene y pidamos o sacrifiquemos algo nuestro para dar a los demás. Feliz Navidad para todos, y ojalá le llegue a papá Noel este pedido para Estela», escribió.

«Me quedé helado».
Ademar trabaja en un lavadero ubicado en la calle Cavero, entre Márquez y Allan Kardec. En dialogó con LA ARENA, explicó que encontró la «cartita» hace aproximadamente una semana, cuando se puso «a limpiar después de un día de trabajo. Veo un papel, de chusma lo levanto y lo veo». En ese momento, contó, «me quedé helado por lo que decía».
«Ahí nomás decido publicarla, a los dos días me escribe la abuela, que es una señora que llevó el auto al lavadero, y me cuenta que Roque es su nieto y que Estela era una vecina a cual le había fallecido el marido de toda su vida, y estaba muy triste. Entonces Roque había pedido eso para Papa Noel».
Ademar recordó que al leer la carta, le agarró «un escalofrío» porque inmediatamente se dio cuenta que había sido escrita por un niño y por «la emoción» que le transmitió. En ese sentido, consideró que el mensaje es toda una enseñanza, porque «dejó de lado sus juguetes por pedir por alguien más, porque vio tan mal a su vecina que le pidió a Papa Noel que sea feliz».
«Nos significó tanto por el hecho de que nosotros trabajamos mucho con chicos, tenemos un merendero que se llama ‘Juntos por una Sonrisa’, y haber encontrado eso… Que un nene haya cambiado sus juguetes por desear que su vecina sea feliz, me llegó bastante».
Por suerte la historia no terminó allí. Sus abuelas afirmaron que Roque pudo recuperar el sobre con la carta y alcanzar a dejarlo antes de la llegada de Papa Noel y que Estela, al tomar conocimiento de lo que había sucedido, se conmovió ante tamaño gesto de amor de su vecino.