El plan de Marino es subir las cuotas a 4.000 pesos

LA PAMPA SIN FONAVI

El senador Juan Carlos Marino, que aspira a ser el precandidato a gobernador de la UCR dentro del frente Cambiemos, reveló ayer cuál será su política para construir viviendas sociales en la provincia de La Pampa en un contexto donde el gobierno nacional abandonó el plan Fonavi.
El ex intendente de Miguel Riglos aseguró que seguirá el modelo que aplicó el gobernador de Jujuy Gerardo Morales, quien elevó la cuota de las viviendas Fonavi de 120 a 4.000 pesos, para que el Estado pudiera recuperar fondos suficientes para construir más unidades habitacionales.
“No puede ser que vos seas adjudicatario de una vivienda social y pagues, como se pagaba acá, 98 pesos de cuota. Hoy la cuota debe andar en 700 ú 800 pesos. No puede ser que un adjudicatario de una vivienda que hizo el Estado con los impuestos de todos no pueda ser solidario”, reflexionó.
Luego puso el ejemplo que conoció en una visita reciente a Jujuy. “Morales llevó la cuota a 4 mil pesos. En cualquier pueblo de La Pampa, menos de 4 mil pesos de alquiler no conseguís en ningún lado. Con ese recupero este año, Jujuy va a licitar dos mil viviendas sociales más. Tenemos que ser solidarios con los 12 ó 13 mil pampeanos que están esperando por tener su vivienda propia”, dijo.
Marino estuvo ayer en los estudios de CPEtv, donde participó del programa La Parte y el Todo, que se emitirá esta noche, a las 22, en el canal 2 de la señal cooperativa.

Las casas de Riglos.
Durante la charla, Marino recordó que en los ’90, cuando era jefe comunal de Miguel Riglos, bajó a su localidad una operatoria del Banco Hipotecario Nacional para construir viviendas. “Hicimos muchas. Fui tapa de La Arena porque eran extremadamente superiores a las que hacía el Estado. Las hacíamos individuales, no en dúplex”, relató.
Recordó además que las casas municipales se construían ocupando los terrenos baldíos de la zona urbana y que los materiales se compraban en Riglos. “Eran con techo de tejas, se entregaban con aberturas de madera, con cocina, termotanque, como debe ser. Tenían 60 metros cuadrados. Demostré que se podían hacer y eran un 45 o 50% más baratas que las que construía el Estado”, recordó.