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El Pro Vida, bajo estrictos protocolos

PARTICIPAN MAS DE 600 NIÑOS Y NIÑAS

(General Pico) – El Programa Pro Vida de Verano 2021 se desarrolla desde la semana anterior en los predios recreativos de seis instituciones de la ciudad. Funcionarios provinciales de la cartera del Ministerio de Desarrollo Social de La Pampa recorrieron los centros, donde se cumple de manera estricta con los protocolos sanitarios establecidos. Este año se inscribieron en General Pico, más de seiscientos niños y niñas.
En General Pico, el Pro Vida de Verano, se lleva a cabo en las instalaciones de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Pico FBC, Centro Empleados de Comercio, Unión Ferroviaria, Costa Brava y en el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales.
Alejandro Bagatto, director de Deportes de la Provincia, destacó las «muy buenas condiciones» en las que se encuentran cada uno de los predios, y el trabajo que organizativo que llevó a cabo el municipio piquense.
«Vimos encargados de pileta, de actividades recreativas, más la burbuja, y es lo ideal en cuanto a lo que nosotros pensamos. Se están cumpliendo los protocolos exigidos por la Provincia, ya que hay controles al ingreso de cada predio, las instalaciones son amplias y adecuadas, y hay mucha planificación para cada actividad. Eso es positivo para todos», dijo.
«Todos muestran la preocupación por cómo se desarrollan las cosas, todavía hay algunos miedos y desconocimiento, y es por eso que invitamos a los padres y familias a que se lleguen hasta la Dirección de Deportes para interiorizarse de los protocolos y para que sepan que lo primordial es cuidar a los chicos y chicas que asisten», agregó.

Seguridad.
Mariela Lera, a cargo de la Dirección de Deportes de la Municipalidad de General Pico, señaló que se trabajó en base a los protocolos acordados con Provincia, para lograr que las actividades que se practiquen en cada centro, fueran seguras.
«Para este año atípico tuvimos que centrarnos en que las actividades fueran muy seguras, por los niños y niñas, pero también por respeto a las familias que confían un año más en nosotros, enviando a sus hijos a una colonia de verano», indicó.
«Por otro lado, por nosotros mismos y por nuestras familias porque más allá de que uno está trabajando, cuando llegamos a casa ellos están esperándonos y debemos cuidarlos también. Antes la familia acompañaba a sus hijos e hijas a la colonia, ahora somos nosotros los que vamos hacia la familia y así lo hicimos a través de una inscripción previa que se realizó en noviembre del año pasado, se reforzó en diciembre y en los primeros días de enero, llamamos para volver a contarles respecto a los protocolos, las actividades, y de qué forma se trabaja con grupos burbujas con no más de diez chicos y chicas para que se queden tranquilos», agregó y concluyó: «Hoy una actividad de verano en el Pro Vida es totalmente segura».