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El recuerdo de una gran promesa

A 25 AÑOS DEL FALLECIMIENTO DE SERGIO ROJAS

Sergio Rojas era, en 1995, una realidad del deporte pampeano y una gran promesa del motociclismo nacional, en el que comenzaba a escalar a pasos agigantados destacándose como un virtuoso corredor de speedway.
El 15 de enero de aquella temporada, hace hoy exactamente 25 años, la muerte lo sorprendió durante una competencia en Bahía Blanca. Tenía 20 años y, aunque su carrera recién se iniciaba, quedó en el recuerdo como una especie de leyenda del motociclismo de La Pampa.
Sergio era uno de los pilotos más importantes que tenía el speedway nacional en ese momento. De hecho, el accidente que terminó con su vida se dio cuando peleaba por el lugar más alto del podio en la semifinal de 500 cc., en una de las fechas puntables del campeonato Argentino, con presencia de destacados corredores internacionales.
Rojas había comenzado a correr en esa disciplina deportiva a los 12 años, continuando con la pasión por las motos de su padre Luis y de sus hermanos. Su primera victoria la consiguió en 1993, en la categoría 500 c.c., en tanto que un año más tarde, en noviembre de 1994, se coronó campeón Interprovincial.
En esa época, el speedway era un verdadero furor en la zona centro del país, con carreras en Santa Rosa, Bahía Blanca, Pigüé, Carhué, Bolívar, Pehüajó y Carlos Casares, entre otras. Y Sergio asomaba como la gran promesa a trascender el ámbito interprovincial.

El accidente.
El domingo 15 de enero de 1995 se disputaba la cuarta fecha del Campeonato Argentino de speedway en la pista del Club Dublin, en Bahía Blanca. Durante una de las semifinales de la categoría 500 c.c., con los mejores pilotos del país y muchos del extranjero peleando por un lugar en la gran final, se produjo un accidente que involucró a varios protagonistas.
Rojas era uno de los animadores de la manga, disputando la punta con Juan Carlos Curzio. En la primera curva del circuito se tocaron y ambos cayeron al piso. El pampeano quedó tendido en el suelo y el alemán Uwe Gesner, que venía inmediatamente detrás suyo, lo embistió con su moto, sufriendo también una grave caída.
Como consecuencia de los golpes, Rojas sufrió un fuerte traumatismo en el cuello y fue derivado al Hospital Municipal de Agudos Leónidas Lucero de la ciudad bonaerense. En el lugar fue intervenido quirúrgicamente y le extirparon un riñón y el bazo.
Mientras Rojas se debatía entre la vida y la muerte, en la pista de Dublin el espectáculo nocturno continuó y el triunfo en la final quedó en poder del austríaco Heinry Schatzer. A las 23.45 de aquel domingo, el santarroseño falleció en la sala de terapia intensiva del Centro de Salud bahiense.
Después de su muerte, el campeonato Argentino de 1995 se pasó a llamar Sergio Rojas, y una calle del barrio Aeropuerto de Santa Rosa (entre Crispiniano Fernández y Guevara) también lleva su nombre.

Volver a correr.
Uno de los compañeros inseparables de Sergio Rojas era su hermano Claudio, quien también se destacaba como piloto en aquellos tiempos y era uno de los que lo formaban como piloto junto a su padre Luis, también muy reconocido en el ámbito del motociclismo.
Un tiempo después del accidente, que golpeó a la familia Rojas y a todo el ambiente deportivo pampeano, Claudio volvió a correr, continuando con su pasión y de alguna manera homenajeando a su hermano. «Vivirás en mí, correrás conmigo y triunfaremos juntos», era la frase que acompañaba a Claudio para recordar a Sergio.
Sin embargo, el sufrimiento de la familia llevó a Claudio a tomar la decisión de bajarse de la moto en el año 2000. «En su momento dejé principalmente por lo que sufrían mis viejos», cuenta hoy el piloto al recordar los 25 años del fallecimiento de su hermano. «Y después de 19 años, el año pasado decidí volver a correr porque es lo que me apasiona», añade para compartir que regresó a las pistas en la temporada que pasó.
«Obviamente que los recuerdos de Sergio están; no lo olvido, pero uno poco a poco lo va superando», afirma. «Fue algo muy duro para la familia y para mi carrera deportiva, pero trato de recordarlo de buena manera, por lo que era», agrega Claudio, que tiene pensado seguir compitiendo en este 2020. «Alguna que otra carrera voy a correr. También es un homenaje para Sergio a 25 años de su partida», cierra.