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El río desobedece a Mendoza

La reactivación del río Atuel que empezó a verificarse la semana pasada en el puente de los Vinchuqueros, se ha mantenido desde entonces y el agua ya se acerca a Algarrobo del Aguila. Anoche el frente de agua estaba en las afueras de la localidad.
«En unas horas el agua ya va a estar en el puente viejo», contó anoche el intendente de Algarrobo del Aguila, Oscar Gatica, en una breve conversación con esta Redacción. Al momento del contacto telefónico, la reactivación había llegado hasta las afueras de la localidad ribereña.
El ingreso es producto de abundantes lluvias ocurridas en el oeste pampeano y sur mendocino, acompañadas con algunas nevadas en el sur mendocino. Este aporte de humedad facilitó el escurrimiento superficial del río hacia territorio pampeano.
En la semana pasada se difundieron algunas fotos y videos donde se veía el cauce del río con un caudal que cubría el lecho de una orilla a la otra.
Ayer se conocieron nuevas fotos y videos en estos casos tomados en las afueras de Algarrobo a última hora de la tarde. En ello este caso se alcanza a ver el avance de las aguas aunque con una escorrentía mucho menor, apenas un hilo de agua.
De cumplirse el pronóstico del intendente Gatica, hoy por la mañana el agua estaría pasando frente a la localidad, acercándose al puente nuevo, sobre la ruta nacional 151. Será un modesto escurrimiento que apenas si cubrirá una fracción menor del cauce, que en ese lugar tiene unos 20 metros de ancho.

Pulsos.
La reactivación, como se indicó, es por causas naturales y no por que el gobierno de la provincia de Mendoza haya aceptado las órdenes judiciales que le mandan a hacer una gestión del río tal que permita a los pampeanos disfrutar de ese recurso natural compartido.
En las últimas semanas se han sucedido tormentas importantes en el sur mendocino que han aportado humedad a los suelos y agua a los cauces. Algunas de ellas han provocado daños en las plantaciones de la zona de General Alvear y San Rafael.
Aunque tormentas anteriores permitieron una tímida reactivación del río en territorio pampeano, fue una alegría efímera por cuanto se trató de «pulsos» que se extinguieron un poco más abajo, sin penetrar en forma significativa en territorio pampeano. Quizá esos pulsos también colaboraron en aportar algo de agua al subálveo de manera tal de que en esta oportunidad la corriente pudo llegar mucho más lejos.