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El río desobediente

El avance del río Atuel en territorio pampeano sigue en forma lenta. Tal como se anunciara en la edición de ayer, el agua sigue mojando el cauce, pero a un ritmo muy bajo en razón de que el caudal que llega a la provincia es pequeño.

La imagen que se publica en primera página fue aportada por el intendente de Algarrobo del Aguila, Oscar Gatica, quien recordó que la última vez que hubo agua frente a la localidad fue entre septiembre y octubre de 2019.

La imagen es llamativa y artística, pero no deja de reflejar con crudeza la crisis hídrica que vive el oeste pampeano donde a pesar de los reclamos y de las sentencias judiciales, la provincia de Mendoza se niega a liberar el agua que le corresponde a La Pampa del río interprovincial.

Tal como había anticipado ayer el intendente Gatica, el agua llegó hoy hasta el puente viejo del pueblo, un lugar icónico de la presencia hídrica en nuestra provincia.
Pero el avance fue tan lento que recién a última hora de ayer el frente mojado estuvo a unos pocos metros del puente. En la jornada de hoy quizá avance unos metros y pase bajo el puente.

El agua que está ingresando desde hace unas semanas no es producto de la apertura de compuertas en jurisdicción mendocina sino resultado de lluvias intensas y nevadas copiosas que cayeron en la cuenca del río en ambas provincias. Por eso se habla de un «pulso» que, lamentablemente, no tardará mucho en agotarse.

Lo que ha demostrado este ingreso de agua es que a pesar de los intentos cuyanos por negar su existencia -uno de los argumentos legales utilizados en las demandas pampeanas- el río está vigente y solo necesita que las órdenes judiciales se cumplan, ya que Mendoza es evidente que nunca lo hará por decisión propia, para volver a la vida y darle al noroeste pampeano lo que le han quitado durante décadas.