El Salado se reactivó en La Reforma

UN PEQUEÑO CAUDAL PASA BAJO EL PUENTE DE LA RUTA 20

Después de varios meses sin escurrimiento, el río Salado Chadileuvú ha vuelto a correr bajo el puente de La Reforma, sobre la ruta provincial 20. El caudal es pequeño, menor a 1 metro cúbico por segundo, y producto de lluvias intensas que hubo en la zona.
La reactivación del río en este punto de la provincia, ubicado a unos 150 kilómetros al sur de Paso de los Loros, el paraje donde el río ingresa a nuestra provincia, se produjo hace unas días atrás. La lluvia trajo el agua y desde entonces, el escurrimiento no ha cesado.
Tras cruzar bajo el puente de La Reforma el río sigue con rumbo sur sureste en dirección a unos bañados que se encuentran a unos 25 kilómetros. Son los “Bañados del Chadileuvú”, y allí se esparce y diluye este pequeño caudal.
El ingreso del Salado-Chadileuvú a nuestra provincia se ha mantenido en los últimos meses, siempre con un caudal muy pequeño, inferior a 1 metro cúbico por segundo. De hecho, su avance por el territorio pampeano se interrumpe a poco de ingresar, unos kilómetros abajo del puente de Santa Isabel, sobre la ruta provincial 10.
Esto significa que el agua que corre en La Reforma no es la misma que ingresa desde el norte, sino producto del aporte que hicieron las lluvias caídas en el oeste provincial.
El otro río que ingresa por el norte pampeano, el Atuel, se ha mantenido con un caudal de entre 4 y 5 metros por segundo en el Puente de los Vinchuqueros, pero aún falta mucho para que vuelva a conectar con el Salado-Chadileuvú.
En la localidad de Puelches el escurrimiento del río está totalmente interrumpido desde hace tiempo. Solo se activa en forma esporádica cuando se produce alguna lluvia.

Crecida en 2017.
Durante el año pasado, el Salado-Chadileuvú experimentó una importante crecida que se mantuvo durante varios meses y reactivó gran parte del sistema hídrico en nuestra provincia.
Durante meses, el agua llenó el cauce, llenó los bañados y colmó muchas lagunas, incluso aquellas ubicadas al oeste de las sierras de Lihué Calel.
Pero la crecida no duró y la demanda de agua que tenía la cuenca hizo que la bonanza no llegara hasta el extremo distal de la cuenca, en la zona de la localidad de Puelches.
La permanencia del ingreso llenó las lagunas La Tigra, La Brava y La Leona, pero no fue suficiente para alcanzar a las tres grandes lagunas ubicadas entre las sierras y la localidad: Urre Lauquen, La Dulce y La Amarga, esta última al suroeste de Puelches.
Aquella crecida tuvo una derivación política porque el gobierno pampeano ordenó levantar el obstáculo que se encuentra sobre el cauce del río Curacó, al sur de Puelches, conocido como Tapón de Alonso, para permitir en caso que el agua llegara hasta allí, que avanzara cauce abajo hacia el río Colorado.
La crecida no llegó a tanto y el agua nunca estuvo tan al sur, pero aún así la discusión por el manejo integral de la cuenca del Desaguadero volvió a aflorar y una vez más La Pampa hizo sentir su total disconformidad con la forma en que provincias como Mendoza y San Juan utilizan el agua de ríos que son de carácter interprovincial.