Inicio La Pampa El testimonio del aljibe de Metileo

El testimonio del aljibe de Metileo

En Metileo hay un aljibe centenario que guarda secretos del pueblo. A veces, cuando hace calor, conversa con el viento y afloran de su interior algunas risas tenues, que sobrevuelan el patio. Son ecos de niños y niñas que jugaban cuando la primera escuela del pueblo era apenas un aula y un patio. «Y en el patio había un aljibe».

La Escuela Nacional N° 217 empezó a funcionar el 15 de agosto de 1909, un año antes de la fundación urbana, en una precaria habitación de madera por donde los vecinos pasaban diariamente buscando agua. Años después el maestro la mudó a otro solar, donde levantaron un edificio de chapa y permaneció hasta la década del ’50, cuando la autonomía provincial la renombró Escuela N° 53 «Víctor Mercante» y decidió su mudanza definitiva a un nuevo edificio, en su emplazamiento actual.

Hoy es una escuela primaria de jornada completa con ciclo básico ruralizado y acceso a la especialización secundaria a través de la UE 14 de General Pico. «Este año alberga a 63 alumnos en primaria y 17 en secundaria, todos de Metileo y su zona rural» cuenta Belén Gallini, actual directora. La gran mayoría comparte diariamente el almuerzo en el comedor, y el personal docente incluye «educadores de Monte Nievas, Eduardo Castex, Winifreda, General Pico y Villa Mirasol».

Agua y conocimiento.
El actual edificio también tiene un aljibe. «Todos los pobladores que no tenían provisión venían a buscar agua a la escuela. Durante décadas brindó agua y educación a todo el pueblo» asegura María Elina «Kity» Daratha, ex directora de la escuela.

Como Metileo carece de agua potable «en la escuela había una canilla de expendio para la población y los vecinos acudían con bidones,». Así fue hasta mediados de los ’90 cuando se inauguró la planta de tratamiento por ósmosis inversa que actualmente abastece a la localidad.

Mientras tanto, el predio original permaneció abandonado hasta que las autoridades resolvieron edificar allí un barrio de viviendas. Las casas se entregaron en los primeros días de abril de 1991 y en una de ellas (Calle 10 N° 328) todavía sobrevive el aljibe original. Tiene 111 años. Sus adjudicatarios, Ramón Ortega y Mabel Salinas, originarios de Arizona (San Luis) lo preservaron hasta la actualidad. Justo en la casa de al lado reside Kity, quien nos cuenta esta historia: «el aljibe es un hermoso testimonio, rescata la importancia de una escuela que además de educación proveyó de agua al pueblo» reflexiona.

Belén y «Kity» coinciden en resaltar el histórico vínculo de la escuela con su comunidad. «Es muy tradicional que todo el pueblo participe de nuestros actos. Cada Día de la Tradición, cada 25 de Mayo, cada Semana de la Familia los padres, abuelos, tíos (muchos son ex alumnos) participan de las actividades». Los vecinos se disfrazan, actúan y bailan en grandes encuentros vecinales. «Incluso este año, los docentes organizamos secuencias virtuales, con juegos y comidas tradicionales y participaron todas las familias. La escuela es el pueblo» completan.

Una historia, un testimonio: aljibe, escuela y pueblo, retrato de Metileo.