El TIP le confirmó la condena a arrebatador

PRISION DE OCHO AÑOS Y OCHO MESES

(General Pico) – El Tribunal de Impugnación Penal (TIP) no hizo lugar al recurso de impugnación presentado por Luis Adrián Fuentes y, de esa manera, le confirmó la condena unificada a ocho años y ocho meses de prisión de cumplimiento efectivo que le dictó el juez de audiencia piquense Carlos Pellegrino el pasado 4 de enero.
En el juicio oral, Pellegrino había dado por probado que el 21 de junio del año pasado, cerca del mediodía, en calle 20 entre 7 y 9 de General Pico, el imputado estaba gozando de libertad condicional cuando le arrebató a un hombre un porta documentos que contenía 7.000 pesos y facturas de servicios a su nombre. Lo hizo conduciendo, por la vereda, a bordo de una moto y arrebatando el mencionado bolso.
La Sala B del TIP, integrada por los jueces Fernando Gabriel Rivarola y Mauricio Federico Piombi, ratificó en un todo ese fallo a seis meses de prisión por el delito de robo simple, que unificado con otro anterior dictado por la entonces Cámara en lo Criminal de General Pico en 2004 por 21 años de prisión, compuso una pena única de ocho años y ocho meses de prisión efectiva. Además, el juez le había revocado el beneficio de la libertad condicional que Fuentes había conseguido el 13 de mayo de 2016.
La defensa del acusado, ejercida por Abel Tanus Mafud, cuestionó esa sentencia por arbitraria y parcial. Dijo que el damnificado no reconoció a Fuentes como el autor del robo ni a la moto, que las imágenes de las cámaras del Cecom tampoco pudieron demostrarlo, que su pareja declaró que la moto era de ella y que no se la prestaba a nadie, y que la ropa secuestrada no era de su talla.

“Imágenes claras”.
Rivarola señaló que los videos muestran a Fuentes manejando la moto y calificó de “falaz” la declaración de su concubina. Destacó que fue “lógico” que la víctima no reconociera al imputado ni al vehículo porque lo observó de atrás y el hecho duró “escasos segundos”. Además el arrebatador llevaba puesto un casco.
“En el video del Cecom se advirtió con claridad que el imputado conducía solo la moto, a gran velocidad, en las inmediaciones del ilícito, en calles 9 y 22. La claridad de las imágenes denotan que es el acusado, sumado a la ropa secuestrada y a las tomas fotográficas obrante en el legajo lo ubican en el lugar del acontecimiento. Tan es así que el propio damnificado, durante la reconstrucción del hecho, dio claridad a las dudas que pudo tener la defensa”, indicó Rivarola.
Más adelante, el magistrado expresó que la hermana del acusado realizó una serie de llamados telefónicos “con el fin de preparar una coartada que, a todas luces, resultó casi infantil”.