Inicio La Pampa "El único río que les queda por sustraer es el Grande"

«El único río que les queda por sustraer es el Grande»

GOMEZ DIJO QUE LAS MENTIRAS DE MENDOZA SON PELIGROSAS

«La Fuchad no habla de política que no sea hídrica, pero realmente es una cosa insólita, incomprensible, y creo que este hombre debe estar afectado en su cerebro por el coronavirus», dijo Héctor Gómez, presidente de la Fundación Chadileuvú, cuando le preguntaron por el sorpresivo apoyo del diputado nacional Alfredo Cornejo al ?MendoExit.
El dirigente de la ONG pionera en la lucha por los recursos hídricos de La Pampa sostuvo que los mendocinos crearon sus propios mitos con respecto a los ríos. «Es un relato donde ellos aparecen como los grandes campeones del riego, que pudieron hacer una provincia en un desierto, algo que en parte es cierto, pero hay una gran parte que es inventada, que no es cierta. Ellos hicieron mucho pero lo hicieron con agua propia y de otros, en este caso, de La Pampa», afirmó en declaraciones a La Parte y el Todo, por CPEtv.
-Y las grandes obras hidráulicas que tienen fueron hechas por la Nación.
-Exacto, porque antes los ríos eran nacionales. Existía Agua y Energía, que administraba los ríos y construía las centrales hidroeléctricas. Los diques más importantes de Mendoza fueron construidos por Nación, como el caso de Los Nihuiles. Siempre fueron favorecidos por los gobiernos nacionales, imagino que habría razonas políticas para hacerlo, es decir, una provincia grande en población, en economía, en votos, en pobladores… Y La Pampa antes era una gobernación administrada por Nación. Fue entonces que se sirvieron de todo, entre otras cosas del agua, porque el río Salado-Desaguadero y el Atuel nos fueron sustraídos cuando todavía éramos una gobernación.
-La mayor parte de las tierras bajo riego en el río Atuel se incorporan en 1947, el año en que secaron la provincia de La Pampa.
-Por eso es que durante 25 años no hubo una gota de agua en el cauce del Atuel. Siempre fueron muy favorecidos por los gobiernos nacionales de todos los signos políticos. Y ahora llega un momento en el que el único río que les queda por sustraer -porque en el pensamiento de ellos los ríos son mendocinos y el agua es de Mendoza- es el río Grande, que es el principal afluente del río Colorado. Y lo quieren sustraer. Ellos siempre toman lo que más les favorece. En el caso del Grande, donde quieren hacer una represa enorme (Portezuelo del Viento), ellos dicen que el estudio de impacto ambiental está bien hecho. Y como ellos creen que el río Grande es de Mendoza, hicieron el estudio de impacto ambiental en Mendoza, pero no en el resto de la cuenca.

Disparates.
Gómez aseguró que las sorprendentes declaraciones de Cornejo fueron acompañadas por otras de Sergio Marinelli, el titular del Departamento General de Irrigación de la provincia de Mendoza. «Ha dicho una serie de disparates que no se pueden dejar pasar. Primero dijo que una gran parte del agua del río Colorado se va al mar. Se nota que este hombre nunca ha estado en el Corfo, que está en una crisis hídrica prácticamente terminal. Paso de tener 140 mil hectáreas con riego a 60 mil. Los cebolleros han migrado al río Negro», sostuvo.
-¿Hay que replantear el Tratado del Río Colorado?
-Se hizo en base a un estudio del MIT, el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Se utilizaron datos que hoy no existen. El río ha cambiado. Tiene un problema serio ese tratado, puesto que después de realizado se consideró que la salinidad no había sido considerada dentro del modelo matemático. Y es un tema fundamental porque el río Colorado tiene un contenido de salino bastante importante. Entonces, hay que hacer un nuevo estudio, un nuevo modelado del río, para determinar qué es lo que se puede hacer en cuanto a obras.
-¿Coirco debería tener como tarea el estudio del Colorado y replantear un tratado en términos distintos?
-Si, totalmente. Son dos cosas distintas. Una cosa es el estudio de impacto ambiental (de Portezuelo del Viento), que es lo urgente, y lo otro es un estudio de fondo, que es hacer un nuevo estudio que nos diga dónde estamos parados. La primera cosa que tiene que tener en cuenta el río es el agua para consumo humano. En este momento, más o menos 200 mil personas usan el Colorado para obtener agua potable, pero dentro de poco, cuando se haga la extensión del acueducto en La Pampa y el Acueducto de Bahía Blanca, van a ser 700 mil personas. Mucho más. Ahí tenemos que tener en cuenta el caudal y la calidad del agua. Después viene lo demás, que es el uso agrícola y minero. Entonces, los mendocinos están convencidos que ellos tiene la posibilidad de hacer un trasvase y ellos nunca se quedan chicos, entonces hablan de 24 ó 34 metros cúbicos por segundo, pero el tratado dice que lo que le toque a cada uno va a depender de la cantidad de agua que tenga el río. Con la actual situación del río, a todos nos toca menos. Y en el supuesto de que hubiera un trasvase alguna vez en Mendoza, el trasvase sería de menos de 12 metros cúbicos por segundo, que no justifica una obra faraónica. Entonces, ellos se están autoengañando, tienen un relato autoengañador que lleva a cosas peligrosas, como las actitudes de Cornejo y de los sectores de presión de Mendoza.
-¿La Fuchad acuerda con la estrategia de la provincia?
-Totalmente. Hemos tenido una reunión con el gobernador (Sergio Ziliotto) y sus colaboradores en el tema hídrico. Nos convocaron porque estamos todos remando en el mismo barco. La Pampa tiene presentado un amparo ambiental para que no hagan Portezuelo y la Fuchad también lo tiene. Lo mismo que la asamblea de los ríos. Los hechos nos llevan a estar de acuerdo.