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Elaboraron un pan dulce de 111 kilos

VICTORICA: TRABAJARON MAS DE 50 ALUMNAS DE LA CARRERA DE PASTELERIA

Más de 50 mujeres de Victorica que cursan la carrera de pastelería elaboraron un pan dulce casero que pesó 111 kilos y se convirtió en el más grande de La Pampa durante la celebración navideña de este año. El bocado dulce fue degustado por centenares de personas que se acercaron a la última edición de la Feria del Regalo, que se llevó a cabo en vísperas de Navidad en la plaza central de esta localidad del oeste pampeano.
La carrera gastronómica es impulsada por el municipio a través de la Dirección de Políticas de Género. La responsable del área, Hilda Pereira, contó que comenzó a dictarse a mediados de junio pasado y tiene un año de duración. La profesora es Claudia Belarra, directora de la Escuela de Pastelería «Dulce Matías» de Santa Rosa. Empezaron cursando 109 vecinas de distintas edades y terminaron las clases 82.
«En noviembre hicimos el cierre del primer semestre y entre las alumnas nos preguntábamos con qué productos podríamos presentarnos a la Feria del Regalo, que la hacemos durante dos días en la plaza central y es similar a la que se realiza en Santa Rosa. En ese momento fue cuando una de las chicas propuso elaborar un pan dulce grande ya que en las últimas clases habían hecho panes en tamaños normales y salieron muy ricos», señaló.

Preparación.
Belarra y más de 50 alumnas aceptaron el desafío. Juntaron todos los ingredientes y en seis mesas prepararon más de 100 kilos de masa a la que luego le colocaron la mezcla de frutas que lleva el pan dulce. Para ello utilizaron 50 kilos de harina, 12 kilos de azúcar, 1 kilo y medio de levadura, 200 huevos, 7 kilos de manteca, 5 kilos de fruta abrillantada, 5 litros de leche, 8 litros de agua, 12 claras de huevo, 1 bidón de extracto de malta, 1 bidón de esencia de pan dulce y 1 bidón de agua de azahar.
Con mucha dedicación comenzaron a amasar manualmente el viernes 20 de diciembre a las 18 y terminaron a la medianoche. Luego, dejaron leudar la masa hasta las 7 del día siguiente, cuando la transportaron en siete moldes rectangulares -porque no consiguieron redondos- a la panadería «Eimanja» de Marcos Houriet y su señora Adriana, quienes aún conservan el clásico horno a leña. La cocción demandó una hora. Luego, unieron las siete capas, decoraron la preparación con azúcar impalpable y la dejaron enfriar.

Degustación.
El domingo, las pasteleras cargaron el enorme pan dulce en la caja de una camioneta y emprendieron la marcha rumbo a la plaza donde se desarrollaba la Feria del Regalo con más de 40 feriantes. Una vez terminado el pesebre viviente, aparecieron ellas acompañadas de Papá Noel repartiendo golosinas.
«Cortamos porciones para todas las familias (eran muchísimas) y como era tan abundante, al día siguiente repartimos en todas las oficinas municipales y en las instituciones», precisó Pereira y finalizó: «Vivimos una muy linda experiencia, salió todo hermoso, la gente estaba muy contenta. Fue algo innovador porque compartimos el pan navideño con la comunidad».
El cierre de la jornada festiva estuvo a cargo del músico Carlitos Rodríguez. Las alumnas volverán a clases a partir de marzo y cuando se reciban de Maestro Pastelero recibirán un título oficial refrendado por escribano público.