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«En alerta hasta fines de febrero»

LA PAMPA FUE UNA DE LAS PROVINCIAS MENOS AFECTADAS POR LOS INCENDIOS EN EL 2020

«Hasta fines de febrero tenemos que estar alertas, porque solamente hace falta una chispa para que todo se empiece a prender», advirtió ayer martes Pablo Vázquez, un especialista en gestión ambiental y recursos naturales del INTA Anguil. El investigador aclaró cuestiones sobre el Informe del Servicio Nacional de Manejo del Fuego que establece que La Pampa fue una de las provincias menos afectadas por los incendios en el 2020. Asimismo, hizo hincapié en la formación de la población en materia de incendios y el mantenimiento de las picadas, entre otras estrategias de prevención.
«El año pasado se hizo un informe de alerta temprana, se iba a hacer en invierno para dar tiempo a que la gente de Defensa Civil y los municipios puedan trabajar en el tema de picadas y de verificar los sitios, pero estaba tan seco que casi no había pasturas. En octubre con las primeras lluvias se detectó que los pastizales se recuperaron muy rápido, hubo una acumulación muy grande de forraje, lo cual posibilitó la alerta temprana», explicó y añadió que «se delimitaron todas las zonas de alta peligrosidad, casi cinco millones de hectáreas, de las cuales casi 400.000 eran de altísima peligrosidad, porque hacía 11 años que no se quemaban».
Asimismo, señaló que «para que esto corra peligro necesitamos distintas condiciones, por suerte si bien hay acumulación de material combustible en cantidad no hemos tenido tormentas eléctricas, por eso no hemos tenido mucho fuego».
En ese sentido, detalló que «habremos tenido 110 mil hectáreas, cuando la media histórica es de 300 mil. Por ahora nos viene perdonando la vida, pero hasta fines de febrero tenemos que estar alertas, porque solamente hace falta una chispa para que todo se empiece a prender».

Prevención.

Respecto a las tareas preventivas, Vázquez dijo en Radio Noticias, que «sirven para que los fuegos no se extiendan a otras zonas. Hace cinco o seis años, uno detectaba grandes masas de fuego, con bordes muy irregulares, porque no había picadas. Ahora se detectan focos chicos, con bordes bien determinados, por la limpieza de picadas».
«Todo lo que no se quema este año, va a estar disponible para la temporada que viene, por eso desde marzo ya hay que empezar a trabajar en mantener picadas, tratar de bajar volumen de zonas leñosas, donde ya hay arbustizaciones inmanejables, donde ya no se puede producir. Hay casi cuatro millones de hectáreas arbustizadas, y un millón prácticamente impenetrable, que es altamente incendiable. Cuando viene la temporada más fresca, y se va el peligro, es ideal empezar con la limpieza y las quemas prescriptas», concluyó.

Informe.

Vázquez fue consultado por la realidad pampeana luego de que se difundiera un informe en el que se destacaba que más de un millón de hectáreas fueron arrasadas por las llamas en los incendios forestales de 2020, y dos provincias acumularon el 55 por ciento de las pérdidas de áreas verdes. Según los datos del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), el año pasado fueron carbonizadas un total de 1.151.931 hectáreas a lo largo de todo el país. En ese informe, liderado por Córdoba y Entre Ríos, la provincia de La Pampa aparece en el 16º lugar, con 9.965 hectáreas afectadas por las llamas.
Si se compara con la superficie de la Ciudad de Buenos Aires, que tiene 200 kilómetros cuadrados, el daño a nivel nacional equivale a 57 veces el tamaño del distrito capitalino.
Las principales provincias afectadas por los incendios forestales fueron Córdoba, Entre Ríos y Chaco, aunque los dos primeros distritos acumularon el 55 por ciento del total de las pérdidas ocasionadas por las llamas: la zona serrana y el Delta del Paraná fueron los escenarios naturales más violentados por el fuego en 2020.