En la Municipalidad de Santa Rosa no pueden salir del asombro y la consternación que les provocó la muerte de Diego Nicolás Loza, quien trabajaba en la Dirección de Control e Inspección de Servicios Públicos de la ciudad. Concretamente, la víctima del homicidio se desempeñaba como administrativo en una oficina ubicada en el primer piso de la Terminal de Omnibus, donde tenía a su cargo la tramitación de expedientes vinculados a las multas que se imponían a los prestadores de servicios.

Consternación en el municipio

En su momento, fue uno de los empleados que tuvo la tarea de implementar la tarjeta SUBE en nuestra ciudad. Actualmente, tenía a su cargo la incorporación de los cementerios bajo la órbita de la Dirección y además estaba llevando a cabo la tarea de transición que implicaba para la repartición hacerse cargo del personal y la logística correspondiente al Cementerio Tradicional y al Cementerio Parque, que antes dependían de la Dirección General de Ambiente.
En la Terminal se sorprendieron el lunes cuando Loza no se presentó a trabajar. Pero más sorprendió todavía que a la tarde noche de ese día no fue al gimnasio, al que asistía junto a otras personas que trabajaban con él en la Dirección. Por esa razón, comenzaron a averiguar su paradero, sin obtener novedades.
Lo describieron como una buena persona y, en lo laboral, como un empleado ejemplar y buen compañero. Su padre, Ramón Loza, quien fue miembro de la Policía de La Pampa, había sido funcionario de la gestión de Leandro Altolaguirre, quien lo había designado en el cargo de Subdirector de Nocturnidad. Loza renunció al cargo en septiembre de 2016 por razones de salud.