Inicio La Pampa En Macachín, una empresa despidió a una trabajadora

En Macachín, una empresa despidió a una trabajadora

DENUNCIO EL INADI

La delegada provincial del Instituto Nacional contra la Xenofobia, la Discriminación y el Racismo (Inadi), Sonia Ramos, aseguró que el organismo debió intervenir en el caso de la trabajadora de una empresa tercerizada de Sal Dos Anclas que fue echada tras descartarse que padecía Covid-19. «Es el primer caso en La Pampa de despido por causas relacionadas a la pandemia», aseguró la funcionaria.
El pasado 10 de mayo se activó el protocolo ante un caso sospechoso de Covid-19 en la localidad de Macachín, por lo que una mujer fue sometida a un hisopado que resultó negativo aunque la mujer debió cumplir con las dos semanas de aislamiento que concluyeron el domingo 24. Mientras cumplía con la cuarentena estricta, el viernes 15 de mayo recibió una carta documento en donde le notificaron que estaba despedida.
Según contó Ramos a LA ARENA, la denuncia de la mujer apunta contra el titular de la empresa de la cual fue echada pese al decreto nacional que prohíbe los despidos durante 60 días. También contra un periodista local que difundió los datos de la damnificada «e hizo que ella reciba amenazas de muerte y ciberbullying a través de las redes sociales», y contra el director del Hospital de Macachín, Maximiliano Bauer, «por no haberla asistido durante los 14 días de aislamiento y por haber aplicado mal el protocolo».
Consultada respecto de la intervención del organismo, Ramos contó que la semana pasada mantuvo una reunión con la damnificada y su abogada donde se formuló la presentación. «Ahora vamos a elevar la denuncia a la Dirección de Asistencia a la Víctima del Inadi en Buenos Aires ya que se trata de un caso urgente», explicó Ramos.

Los hechos.
La damnificada accedió a una entrevista con LA ARENA en la que contó que el jueves previo a la activación del protocolo se colocó la vacuna contra la gripe y por la tarde se presentó en su trabajo. En horas de la madrugada del viernes se despertó con fiebre y dolor de cabeza, por lo que volvió al hospital y le dieron un certificado médico para justificar su ausencia en el trabajo.
«Al día siguiente me llamaron desde Salud avisándome que me habían denunciado porque subí a las redes una foto con el papá de mi hijo que diez días antes vino a visitarlo de manera legal, con las autorizaciones y cumpliendo con el protocolo», dijo.
Y agregó: «Esa mañana me comuniqué con el hospital para preguntar si estaba la doctora de guardia, quería preguntar si estaba la posibilidad de que esté infectada por el contacto con el papá de mi nene y como no estaba la doctora de guardia me atendió el director, me tomó la fiebre, las pulsaciones y me dijo que no me preocupe. En ningún momento me preguntaron nada, si había ido a algún lado, si había tenido contactos o cómo estaba la situación en la fábrica donde trabajo».

Aislada y despedida.
Según cuenta la mujer, el domingo 10 se sometió al hisopado para detectar la presencia del virus y el lunes recibió el resultado negativo. «A las 10 de la mañana me informaron que resultó negativo y tipo 13 me avisaron que debía cumplir aislamiento por dos semanas sola en mi casa y sin contacto con nadie, sólo venían familiares a dejarme cosas en la ventana. A los días hablé con mi jefe y me confesó que no tenía motivos para echarme pero que lo estaban presionando. El 15 de mayo recibí la carta documento», recordó.
En lo relacionado a las presiones para despedirla, la damnificada se refirió al gerente de la empresa productora de sal ya que al activarse el protocolo, la fábrica debió cerrar durante un día y realizar tareas de desinfección. Además, la mujer aseguró que antes del episodio había efectuado una serie de reclamos ante el incumplimiento de las normas sanitarias.
«Llevaba días muy asustada porque tengo un niño con tratamiento por diabetes y quiero cuidarlo porque en la fábrica ingresan camiones de muchos lugares, en el comedor todos están amontonados y no nos daban barbijos, guantes ni alcohol», sostuvo.
Consultada sobre por qué no dejó de trabajar pese a tener contacto con una persona de riesgo, completó: «No pude hacer la cuarentena porque tuve la obligación de ir a trabajar igual».