sábado, 18 septiembre 2021
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En Santa Rosa cerraron dos de cada tres hoteles

POR LA PANDEMIA LOS ALOJAMIENTOS SE REDUJERON DE 26 A 8 EN LA CIUDAD

Una de las actividades económicas más perjudicadas por la crisis sanitaria en todo el mundo es la hotelería. En Santa Rosa, 18 de los 26 alojamientos registrados permanecen cerrados y solo queda disponible un tercio de las plazas que había antes de la pandemia. «Sobre un total de 2.300 plazas hoteleras, hoy tenemos disponibles apenas unas 700», advirtió Santiago Amsé, titular de la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica de La Pampa.
Los datos surgen de «un relevamiento que estamos realizando junto con la carrera de Turismo de la UNLPam y cuyos resultados sobre la situación en Santa Rosa se reiteran en el interior». En diálogo con Radio Noticias, el empresario agregó que «antes de la pandemia teníamos 26 alojamientos registrados, de los que en este momento solo ocho (8) permanecen abiertos».
Amsé agregó que «otros doce ya están cerrados, algunos transitoria y otros definitivamente» y explicó que tras verse obligados a «permanecer muchos meses cerrados, algunos residenciales más pequeños ya no pudieron reabrir». En ciertos casos «pudieron seguir, cambiando de rubro, transformándose en geriátricos o alquilando las instalaciones para otro fin».
La situación del sector es tan crítica que «aún si se reactivara inmediatamente el movimiento turístico, no sabemos cuántos podrían ofrecer alojamiento. En este momento, solo hay disponibles 700 plazas» reiteró.
Si bien el relevamiento fue realizado en Santa Rosa, «la situación resulta similar en toda la provincia. Hay hoteles que cerraron en General San Martín y en Victorica, y sabemos que en General Pico también hay establecimientos que debieron reconvertirse y se transformaron para otros fines». De todos modos, Amsé recordó que «el impacto de la pandemia se hizo sentir en todo el mundo, porque hasta las cadenas más importantes como Hilton o Sheraton debieron cerrar establecimientos. Sin demanda ningún negocio puede sostenerse», dijo.

Vacaciones de invierno.
A un mes de las vacaciones, todavía no hay certezas sobre qué sucederá con la temporada turística de invierno. «Es una balanza muy complicada porque no sabemos qué cuestiones poner en cada plato. Si bien tenemos las mejores expectativas de que haya temporada invernal, la ocupación actual es absolutamente nula», advirtió el empresario, aunque se mostró «optimista de que mejore la situación sanitaria y puedan salir los turistas, como pasó en el verano, cuando finalmente pudimos desarrollar la temporada hasta finales de febrero».
«Tenemos la gran esperanza de que hay una temporada invernal», agregó. De todos modos, reconoció que «en invierno hay un clima más complicado» y calculó que si se habilita la temporada turística «el temor a la pandemia y la cuestión económica conspirarán contra las posibilidades de organizar un viaje».
Por ahora, «las reservas siguen siendo nulas. Si bien hay consultas, todo está sujeto a la situación y los programas turísticos se definirán a último momento», concluyó.

«Marca Patagonia potencia posibilidades»
«Todo aquello que signifique identificar una marca con la provincia de La Pampa, tanto Patagonia como Argentina, potencia las posibilidades de vender o publicitar y resulta más que interesante. Detrás de una marca como Patagonia Argentina, cualquier producto es más vendible», dijo Santiago Amsé. Hace unos días el titular de la cámara hotelera local participó «de la reunión virtual convocada por el Ente Patagonia con empresarios privados de las seis provincias patagónicas, donde pudimos expresar nuestras opiniones».
«Más allá de tener menos atractivos turísticos que otras provincias, resulta muy importante estar en el mismo tren que se promociona como Patagonia Argentina: eso permitirá ofrecer productos de todo tipo, no solo turísticos, también industriales, de alimentación y otros rubros», agregó Amsé, aunque también recordó que «La Pampa también es un nombre propio importante».
A solo un mes de la temporada invernal, «la problemática sanitaria nacional e internacional no permite ninguna certeza y aunque nadie sabe si podremos trabajar, el sector turístico mantiene la gran esperanza de poder contar con una temporada turística» contó. Sin embargo, «aunque ya hay cuadros tarifarios y se ofrecen paquetes turísticos para los principales centros de la región, no hay ventas porque tampoco hay certezas y nadie sabe si los turistas podrán circular dentro de un mes. Los principales centros de esquí están preocupados y nosotros también, porque estamos ligados al turismo de ruta, al tránsito desde los grandes centro urbanos hacia los destinos andinos», concluyó.