En todos los domicilios se separarán los residuos

WINIFREDA: NO SE DETIENE EL PLAN DE TRATAMIENTO DE LA BASURA

A partir de mañana se incorporan al plan municipal de separación domiciliaria y recolección diferenciada de residuos los barrios que restan hacerlo. Con esta inclusión, la totalidad de los domicilios de la zona urbana estarían separando la basura que se genera puertas adentro o en origen.
Las promotoras ambientales visitaron a los nuevos frentistas que se sumarán al programa para entregarles gratuitamente los recipientes ecológicos con tapa para los residuos orgánicos y bolsas rojas para los sanitarios. Esta tarea la seguirán haciendo hasta que todos reciban las explicaciones correspondientes y los elementos necesarios. La otra opción es que los vecinos se acerquen a buscarlos a la Casa de la Cultura municipal. Los inorgánicos pueden depositarlos dentro de bolsas de consorcio, cajones o tachos.

En todo el pueblo.
La comuna habilitó el nuevo basurero a cielo abierto, ubicado al oeste del pueblo, para la basura no reciclable y los orgánicos. Los otros dos tipos de residuos tienen como destino final la planta de tratamiento, situada al noreste de la localidad. Allí, los trabajadores clasifican los inorgánicos por rubros y los acondicionan para su venta. A los sanitarios los incineran en un biodigestor.
Con las manzanas que desde mañana se suman al plan, que comenzó en abril pasado, serán más de 850 frentistas, entre viviendas, comercios e instituciones, los que estarían realizando la separación correspondiente en toda la zona urbana.
“Deseamos que a partir del lunes (19 de noviembre) todo el pueblo esté separando de la mejor manera posible”, anheló Claudia Visbeek, la funcionaria municipal encargada de darle difusión a este trabajo.
“Hay personas que lo vienen haciendo muy bien y otras que lamentablemente no se ajustan ni mínimamente a lo solicitado, y eso que se ha difundido bastante el plan en las escuelas, casa por casa, medios de comunicación. Cuesta creer que aún haya gente desinformada, a esta altura estamos pensando en que existe falta de voluntad”, lamentó.

Irresponsables.
Visbeek publicó en el Facebook municipal fotografías que le hicieron llegar empleados de la planta cuando encontraron dentro de una bolsa dos gatos muertos y en otra bolsa jeringas sin protección mezcladas con residuos varios.
“Imágenes que nos desagradan debido a la actitud irresponsable de algún vecino que no separa correctamente y además no tiene ningún tipo de consideración con los recolectores, ya que al agarrar apurados una bolsa durante la recolección, se pueden pinchar. Lo mismo les puede suceder a los empleados de la planta”, escribió en el sitio virtual.
“Cada vecino que posea una mascota y muera, deberá enterrarla debidamente o llamar al municipio para que la retire del domicilio. Procedamos con responsabilidad y respeto hacia los demás”, agregó.
“Los inyectables hay que guardarlos dentro de algún recipiente de plástico duro y acercarlos al hospital por donde pasa un camión de la Provincia a retirar los residuos patogénicos. Si tenemos esta facilidad de no quedarnos con estos residuos en el pueblo que pueden ocasionar que algún recolector o los chicos en la planta se pinchen y se enfermen porqué tirarlos a la basura, es lo que no entendemos”, señaló preocupada ante este medio.
No son muchos los casos, pero se repiten semanalmente. Pese a todo, el plan no se detiene: “La intendenta y todos sus colaboradores estamos convencidos que la separación domiciliaria y su posterior tratamiento es la única manera que tenemos hoy de reducir la basura. No entendamos esto como algo que viene a molestarnos a nuestra vida, es un progreso que tengamos cada vez menos residuos en el pueblo y no debamos enterrarlos o quemarlos como se hacía antes”, evaluó.
“Lo único que se cobra es 6 pesos por metro lineal y por mes la recolección, no se está cobrando el trabajo en la planta, que demanda mucho dinero y esfuerzo de los trabajadores, eso lo está subsidiando la comuna”, precisó.

Residuos orgánicos al nuevo basurero.
Los residuos orgánicos (restos de alimentos, cáscaras de frutas, vegetales, yerba, filtros de café, té en hebras o saquitos, fósforos usados, entre otros) tienen como destino el nuevo basurero municipal a cielo abierto de 4,5 hectáreas. En ese espacio también se depositan ramas, escombros y todos aquellos desechos que no tienen salida en el mercado del reciclado, es decir no se pueden vender.
Visbeek explicó que los orgánicos no se convierten en abono como sucedía en años anteriores sino que son sometidos a un proceso por el cual se terminan integrando al suelo. “Se los rocía con un producto natural que tiene componentes bióticos llamado biosa, que los va biodegradando. Es un regado diario con ese producto que es biológico, no es una fumigación”, aclaró.
El anterior vertedero tradicional se encuentra inundado desde el año pasado. Visbeek indicó que los recolectores “usan guantes reforzados”, en cambio los operarios de la planta de tratamiento si bien tienen todas las medidas de seguridad “no pueden trabajar con un guante duro porque no logran manipular los residuos”. Estos trabajadores están vacunados para evitar contagiarse de enfermedades.