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Encerradas entre cuatro paredes

LILIANA BEATRIZ OTERMIN, UNA PAMPEANA EN MADRID

«No se puede salir de las casas o departamentos, solamente para ir al súper o a la farmacia, pero la Policía patrulla las calles y si ven a alguien paseando o haciendo ocio les aplican multas fuertísimas que van desde los 600 euros. Aquí está absolutamente todo cancelado: teatros, fútbol, recitales, los viajes del ‘inserso’ (para jubilados)… bodas, cumpleaños, bautismos. La gente está obligada a permanecer en sus viviendas, y obviamente se producen situaciones de mucho aburrimiento en algunos momentos», contó Liliana Beatriz Otermín.
Esta santarroseña, profesora de Educación Física, emigró a Madrid hace 17 años, donde vive junto a sus hijas Malena y Martina. Jugadora de sóftbol, supo integrar equipos locales, y por muchos años jugó en la Selección Argentina.
Hoy trata de superar este momento apelando a distintas actividades dentro de su propio hogar, impedida de salir a la calle ante el meticuloso control de las autoridades. «Hasta el 26 de marzo quedan aún muchos días, y aunque es difícil entendimos que lo mejor es quedarse en casa», aceptó en diálogo con LA ARENA.
-¿Cuánto hace que te fuiste y qué estás haciendo allá?
-Me vine hace 17 años, soy docente y doy clases en cuatro colegios distintos, con la materia «beisbol». Con mis hijas vivimos en Rivas, a 17 kilómetros del centro, y en estas horas estamos viendo cómo superar este encierro.
-¿Cómo hacen tus niñas para soportarlo?
-Soy muy inquieta, y me cuesta no poder salir a la calle, no hacer mi rutina diaria de trote, pero no hay más remedio. Aquí el miércoles 11 se suspendieron las clases hasta el 26 de marzo, pero la realidad es que pinta que será bastante más. El 26 lo van a analizar y tomarán nuevas medidas, y ahí veremos. Malena y Martina tienen tareas de todas las materias, que deben resolver día a día, y por correo electrónico las mandan a los profesores, que corrigen y en caso que corresponda las reenvían de nuevo para sus correcciones. Eso funciona bastante bien…
-¿La gente tomó conciencia plena de lo que pasa?
-Desde hoy (por ayer) a las 7 de la mañana no se puede salir de la casa… sólo ir al súper o la farmacia, o sacar a pasear el perro; pero las patrullas policiales recorren parques y paseos y se aplican multas fuertísimas al que está por ocio o paseando en las calles. Las multas van desde por lo menos 600 euros. En Italia tengo entendido que los deportistas profesionales con permiso especial pueden entrenar en las calles, pero aquí en España no se contempla. No se puede salir a la calle para nada.
-¿Y cómo hacen para que las horas transcurran más entretenidas?
-Y… se hace lo que en general en el resto del año se deja de lado. En mi caso me puse a pintar mi casa, otros arreglan armarios… aunque me parece que si sigue así en unos días la vuelvo a pintar. Es cierto que la gente se aburre, y entonces se organiza, y aún quedan dos semanas obligatorias de encierro.
-¿Y qué es lo que hacen?
-Algunos arman grupos de WhatsApp en las comunidades y mediante megáfonos juegan al bingo; otros se organizan de tal manera que uno desde el medio de los pisos hace gimnasia y los demás desde los balcones lo siguen.
-¿Hay desabastecimiento de alimentos?
-La verdad que en los súper no hay desabastecimiento. Lo que pasa es que a primera hora algunos se vuelven locos y se llevan de todo. Además las colas de persona a persona son a dos metros de distancia entre uno y otra, y son enormes, pero hay mercadería, no falta nada. sólo por algunos minutos hasta que se repone.
-¿Qué papel juega el periodismo allí?
-Entiendo que la prensa trata de suavizar el tema para que no haya una psicosis mayor. Pero todo se sabe, y conocemos que los hospitales están colapsados, y que se llamó a médicos residentes, y a jubilados y estudiantes de último año de Medicina para que colaboren. Lo que sí es que no se puede ir al hospital por un turno con un traumatólogo, o el ginecólogo… todo cancelado.
-¿Y de qué manera se advierte lo que pasa en la economía?
-Las empresas reducen muchísimo el personal porque no hay nada. Por ejemplo sabemos que la Ford, en Valencia, está cerrada. Pero además conozco de primera mano, por una amiga que trabaja ahí, que el Hotel Hilton tuvo que despedir la mitad del personal, y también que se baraja la idea que pueda pasar a transformarse en hospital.
-¿Qué partes de España son las más afectadas?
-Diría, por lo que se sabe, que Madrid, el País Vasco, la comunidad valenciana y La Rioja. Aquí en Madrid la gente dentro de todo está tranquila.
-¿Qué noticias te llegan desde Argentina?
-Hablo con amigas de la Universidad, y con mis amigas de la primaria en Santa Rosa, y entonces estoy informada. Mi hermana Nora es docente (vive en Buenos Aires), y veo que decidieron suspender clases, y quizás debieron hacerlo antes. Aquí al principio se equivocaron, porque estuvimos varios días sin clases, y los niños -aunque a ellos no les afecte- pueden portar el virus y contagiar… Y se los mandaba con los abuelos. Pero después decidieron que no: todo el mundo en casa.
-¿Y entonces?
-No soy de las más tranquilas para eso, pero al final te das cuenta que hay que quedarse en casita tranquilos porque no pinta nada bien. Hasta el 26 tenemos todavía un camino largo y hay que aguantar.