Encuentran una cueva cerca de Puelén

Personal de la Subsecretaría de Turismo e investigadores de la Universidad Nacional de La Pampa visitaron el miércoles y jueves una cueva en el oeste pampeano de cuya existencia nada se sabía hasta ahora. Al igual que la cueva de Halada, es una abertura en el tope de una colada de basalto, pero a diferencia de aquella es de menor tamaño y no se ve que por allí haya habido un flujo de lava. Estudian incorporarla a un circuito de turismo aventura en el oeste pampeano.
La existencia de la “Cueva del Julepe” se conoció en forma oficial durante la jornada de ayer cuando el subsecretario de Turismo de la provincia, Lautaro Córdoba, publicó en la cuenta que la repartición a su cargo tiene en la red Facebook una serie de fotos del lugar con una breve descripción del hallazgo. “¡Una nueva cueva en Puelén!”, posteó el funcionario revelando su entusiasmo por la novedad. Según publicó allí, la visita representa “la primera exploración” a la “Cueva del Julepe”, para la cual convocó a un grupo de investigadores de la UNLPam encabezado por el doctor Gustavo Wálter Bertotto, y al guía de montaña y colaborador de la Subsecretaría, Juan Pablo Pollak.
Este grupo, recordó Córdoba, está trabajando activamente en desarrollar la potencialidad turística del oeste pampeano, por lo cual la aparición de esta novedad llega en el momento más apropiado. El lugar “pronto estará habilitado para su visita”, anticipó Córdoba.

Cerca de Puelén.
El docente e investigador de la Universidad Nacional de La Pampa, Gustavo Wálter Bertotto, contó a LA ARENA y Radio Noticias que el lugar está ubicado mucho más cerca de Puelén que la cueva de Halada, que se encuentra muy cerca del límite con la provincia de Mendoza. “Está a unos 25 kilómetros al noroeste de Puelén”, precisó Bertotto. Desde la Cueva de Halada, se encuentra a unos 40 ó 50 kilómetros al sur.
Llegar hasta ella requiere circular por campos privados y saber con precisión dónde se encuentra, porque al igual que sucede con la cueva de Halada, su boca es un pequeño agujero en la superficie del terreno rodeado por la monótona vegetación de la zona.
“Hay que circular por un camino y después caminar 100 metros para llegar hasta el hueco”, detalló el investigador.
La existencia de la cueva era conocida por los pobladores de esa zona, pero nunca había trascendido. “El hombre que compró el campo hace unos 30 años sabía de su existencia merced al comentario que le hicieron sus vecinos, pero nunca lo comentó mucho”, indicó Bertotto. Hace un tiempo le contó a otra persona y ésta hizo llegar la novedad a la Subsecretaría de Turismo. Así se organizó el viaje para esta “primera exploración”, como la llamó Córdoba. De ella participaron, además de Córdoba, Pollak y Bertotto, un veterinario que trabaja en el oeste de la provincia y tres jóvenes geólogos: Georgina Rubiano, Alexis Ponce y Mauro Bernardi.

Una gran burbuja.
“La cueva es más pequeña que la de Halada y no se ve que la lava haya fluido por allí”, indicó Bertotto tras regresar de esa primera visita. “Podemos pensar que fue como una gran burbuja que quedó atrapada en las láminas superiores de la colada basáltica”, explicó.
El espacio tiene unos 10 metros de diámetro y algunos metros de profundidad. “Hay que tener cuidado al ingresar porque hay muchos fragmentos desprendidos”, advirtió.
Desde el punto de vista geológico, “es un lugar muy interesante”, al punto que amerita plantear un trabajo de investigación para conocer sus particularidades. “Pareciera que está ubicada en la misma colada de la cueva de Halada, pero eso tenemos que verlo bien”, comentó.
Bertotto consideró que incluir este lugar en un circuito turístico centrado en los atractivos geológicos de la zona es la mejor idea. De hecho, indicó, el propietario del campo se mostró totalmente predispuesto a facilitar el ingreso al lugar y él mismo ocuparse de prestar algunos servicios a quienes lleguen hasta allí.