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Enviarán las muestras a un laboratorio de Mendoza

AUTOPSIA EN ANIMALES

Leonardo Enrique De Bruyn (73), un productor agropecuario de Embajador
Martini, fue sorprendido por la muerte a principios de la semana pasada. El hombre fue hallado el jueves en el interior de su casa, en un establecimiento rural ubicado a 25 kilómetros al sudoeste de esa localidad. Cerca de él yacían muertos dos perros, y en el garaje, un gato.
El cuerpo del ruralista fue encontrado por otro trabajador que, junto a su hijo menor de edad, fue hasta el casco del campo a buscar al dueño, quien llevaba varios días sin responder las llamadas al celular. Ante el escalofriante hallazgo el vecino avisó a policías locales, que al acudir tuvieron que forzar una puerta del inmueble ya que todo estaba cerrado desde adentro. De Bruyn tenía al menos cuatro días de fallecido. Sus perros y el gato, igual.
A partir del jueves al mediodía el campo donde vivía el hombre fue un ir y venir de policías martinenses y de otras localidades cercanas. También fueron fiscales y personal de la Agencia de Investigación Científica (AIC), que recabaron rastros y huellas por todo el predio.
Lo primero que se informó oficialmente y que dio a conocer LA ARENA fue el descarte de la hipótesis de que hubiera sido un homicidio movilizado por un robo, ya que no había nada revuelto, ni faltaban elementos de valor. También se descartó que el hombre hubiera atentado contra su vida y la de sus mascotas.
Recién al día siguiente, el viernes 19, se realizó la autopsia sobre el cuerpo del hombre y el resultado arrojado por el informe del médico forense fue que sufrió un edema pulmonar. Ahí se conoció también que el cuerpo del productor no tenía heridas externas ni internas. También trascendió ese día que el ruralista maniobraba con agrotóxicos y que no empleaba los cuidados necesarios.
El fin de semana, en tanto, se informó que el campo estará clausurado hasta tanto se conozca la causa del deceso del hombre y las mascotas.

Análisis a Mendoza.
Son más las dudas que las certezas y en torno a las muertes surgió como primera hipótesis que se habían intoxicado con monóxido de carbono, tal vez por un calefactor que quemaba mal.
Por otro lado, luego de trascender que el hombre no llevaba los cuidados necesarios en la utilización de agroquímicos, se sugirió que ingirió alimento contaminado que le provocó una descompensación y luego vómitos. El vómito (contaminado) fue lamido por los perros y el gato, que murieron en proximidades a él.
De Bruyn fue llevado a la morgue para su análisis y posterior autopsia y los perros, en tanto, se enviaron a lo de un veterinario que oficia de perito para la Policía y la Justicia. Tanto el hombre como sus mascotas presentaban avanzada descomposición. Aún así los investigadores pudieron conocer que «todos, el hombre y los animales, murieron con sangrado en la boca y la nariz. Se sabe que fue por un edema pulmonar, pero no se conoce la causa», informó una fuente confiable consultada ayer por LA ARENA.
En ese sentido supo que «el hombre estaba en la cocina comiendo, estaban también dos perros. La puerta estaba cerrada y en el garaje murió otro gato. Había un solo plato de comida. Es todo muy raro, se está investigando».
El veterinario tomó muestras del intestino, riñón y estómago, que serán enviadas a un laboratorio de Mendoza. Se decidió enviar las muestras a ese lugar porque «lo que se encontró es muy raro», aseguró la fuente.

Antecedentes.
En el año 2017 se conoció el caso de una menor de 12 años que murió en la localidad correntina de Mburucuyá luego de comer una mandarina contaminada con un agrotóxico. La autopsia realizada en el cuerpo de la nena reveló rastros del pesticida Furadán, un agrotóxico que está prohibido en el país por su «grado de toxicidad».
En abril pasado se dio a conocer que en Chaco «nacen perros con labio leporino y las perras tienen infecciones en el útero», mientras que en Pergamino (Buenos Aires) «nació un cerdo con una mutación genética que se conoció como ‘chanchofante’, que no llegó a sobrevivir».

Un hecho similar en Doblas.
La muerte, por ahora sin esclarecer, del productor rural en la zona de Embajador Martini trascendió el ámbito judicial de esa jurisdicción y fuentes seguras afirmaron a LA ARENA que hubo desde General Pico hacia la capital provincial diversas consultas y en varios niveles frente a las dudas que plantea el caso.
La causa de la muerte de Leonardo Enrique De Bruyn y de sus mascotas sigue siendo motivo de averiguaciones y, de acuerdo a lo que se sabe oficial y oficiosamente faltan varios días para que los análisis que se hacen entreguen certezas. El resultado preliminar de la autopsia, «edema pulmonar», tanto en el hombre como en los animales, no aportan mucho.
«Edema de pulmón no dice nada. Es la acumulación de líquido en los pulmones a causa de una falla cardíaca. Ahora hay que hacer las averiguaciones sobre qué lo produjo», razonan con lógica pura.
Las fuentes médicas indican también que tanto agroquímicos como monóxido de carbono pueden provocar estas situaciones y el sangrado en boca y nariz que presentaron De Bruyn, perros y gatos. El resultado de los estudios dependerá de la eficiencia con la que se hayan recogidos las muestras y se haya preservado el lugar donde se encontraron los cuerpos, pronostican.
Un veterano trabajador de Tribunales recordó que varios años atrás hubo un caso similar al de Embajador Martini en Doblas, donde un campesino reutilizó bidones de agrotóxicos y murió junto a animales domésticos y otros que tomaron agua de un tanque. La fuente sostuvo que «el caso no trascendió mucho porque el forense rápidamente dilucidó el dilema, constató que era lo que había pasado».
Sostuvo que en esa ocasión la víctima «enjuagó algunos bidones en un tanque y luego los usó para llevar agua para su consumo y de las mascotas. Todos murieron y también otros animales que tomaron agua del tanque donde lavó los bidones».