¿Es muy pretencioso aspirar a que nuestra provincia se integre a América latina?

Nelson Nicoletti (*)
Los pampeanos adquirimos desde nuestro origen institucional una firme vocación integracionista, expresada fundamentalmente en nuestra inserción en la Patagonia que se coronó con la creación de la primera y , hasta el momento, única Región definida por la Reforma de la Constitución Nacional del 94. La Ley N°1702 aprobó la firma del Acta Fundacional de la Región de la Patagonia efectuada el 26 de junio de 1996 con la participación de las provincias de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, Santa Cruz, Chubut, Neuquén, Rio Negro y La Pampa y la presencia del Presidente de La Nación.
Tal antecedente en la breve historia provincial, constituye un sólido argumento para la propuesta del título: ¿podemos pretender “ser parte” de América Latina?, y no solamente registrarnos como un accidente geográfico?
En diciembre de 2015 nuestro país eligió “Parlamentarios del Mercosur”, para integrarse al organismo que delibera en Montevideo junto con los representantes de Venezuela, Brasil, Uruguay, Paraguay, Bolivia y otros países asociados. La característica de aquella elección dispuso que en la nomina de 43 diputados se incluyera uno por cada provincia. De tal manera que también La Pampa ocupa una banca en el Recinto del Parlasur. Quien escribe ejerce esa responsabilidad y la inquietud inicial se mantiene:¿ cómo puede hacer nuestra provincia para insertarse en ese bloque regional tan enorme, misterioso y lejano? ..desde nuestro lugarcito en el mapa, lejos de las fronteras: cómo pararse en ese conglomerado tan tensionado y violento?
Para buscar una opinión que incluyera sabiduría y poesía le pregunté a nuestro Edgar Morisoli. Me dijo: “Todas las grandes luchas de los pueblos han sido siempre por su identidad cultural. Identidad cultural que tenemos que recuperar en el gran marco histórico que fueron las luchas independistas de América, donde los hombres, las mujeres ,los niños y especialmente los pueblos de América dieron lo mejor de sí”.
Nuestra inserción se dará en la América Latina a partir de nuestra identidad, de reafirmar nuestros propios contornos y perfiles. Acentuando nuestra “pampeanidad patagónica”. Y asumiendo toda la sociedad , que el presente y futuro se construye “con los otros”. Sin distancias. Por convicción o por necesidad. Ya poco importa. No hace falta jugarse la vida por la causa , como lo hicieron nuestros próceres ,pero es necesario abordar esta cuestión. Desde la política y desde los gobiernos, desde la universidad y los gremios. Las consecuencias locales de las decisiones que se toman en el continente, nos exigen que apuremos nuestro camino a la integración.

(*) Parlamentario del Mercosur