Inicio La Pampa Escapó uno de los condenados por el asesinato en Rancul

Escapó uno de los condenados por el asesinato en Rancul

Uno de los condenados, por el asesinato del ex intendente Héctor Ceferino Lapettina y del ex carpintero de Rancul Jacinto Tallone se fugó durante la madrugada de este viernes de la comisaría de la localidad de Realicó. Se trata de Gastón Quintero de 21 años que, junto a Ramiro Lázaro Pino, fue condenado a prisión perpetua por «homicidio calificado por alevosía y criminis causa, en dos hechos y en concurso real». La información fue confirmada a LA ARENA por fuentes ligadas a la investigación.

Según los voceros, Quintero se fugó minutos después de las 2 de la mañana. «Tuvo una importante logística para huir porque es muy difícil escapar de esa manera solo y sin ayuda de nadie», aportaron.

En la actualidad, agregaron, la sede policial de Realicó cuenta con un relevante número de presos por distintas causas.

Se estima, presumieron las fuentes, que Quintero escapó por el patio de la comisaría donde trepó, cortó las rejas y huyó por la calle Gobernador Centeno. «No obstante, todo es materia de investigación», aclararon.

La calma de la madrugada de Realicó se interrumpió, de manera repentina, tras el inicio de un relevante procedimiento de búsqueda de los efectivos locales.

QUINTERO, A LA IZQUIERDA DE LA IMAGEN, Y PINO, DURANTE UNA DE LAS AUDIENCIAS POR EL DOBLE ASESINATO EN RANCUL.

PERPETUA.

Quintero y Pino fueron sentenciados al comprobarse el doble asesinato de Lapettina (de 88 años) y Tallone de 79.

La fiscala del caso Verónica Campo, durante el juicio, relató que el 10 de noviembre del año pasado, Pino y Quintero salieron a las 6 de un local bailable de Rancul, y fueron a comprar más bebidas alcohólicas.

Agregó que a las 8 fueron a la casa de Tallone, contra quien arremetieron a golpes, cuando les abrió la puerta. Dijo que lo mataron tras fracturarle el cráneo y ahorcarlo. Luego revisaron la casa y se llevaron dinero en efectivo y herramientas. Antes de irse abrieron las llaves del gas «con la intención de asegurarse totalmente la muerte de Tallone.»

Desde allí -dijo la fiscala- «fueron a la casa de Lapettina, que está a 500 metros del domicilio de Tallone. Le golpearon la puerta, esperaron a que abriera y en idéntica manera lo matan a golpes, le fracturan la base del cráneo y lo ahorcaron. Luego sustrajeron una caja con herramientas, algunos billetes que estaban fuera del curso legal, unas monedas y su teléfono particular».