viernes, 25 septiembre 2020
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Escrachó a su ex y tuvo que retractarse

NOVEDOSO FALLO TRAS PUBLICACION EN LAS REDES SOCIALES

(General Pico) – Una mujer, acusada del cargo de calumnias e injurias, fue obligada a retractarse de una publicación que hizo hace dos años, por medio de un perfil falso en las redes sociales, en las que escrachó y acusó de violento a un hombre con el que había tenido una relación de pareja. La investigación llegó hasta la empresa Facebook, que brindó información documental sobre el dispositivo del que se hizo la publicación. El abogado Mariano Sánchez, que representa al damnificado, dio detalles de la causa.
El 3 de junio de 2018, Daniel Musso se enteró por un amigo, que había sido escrachado en las redes sociales, con una foto suya y un texto que lo acusaba de ser «golpeador» y una «persona agresiva». El mensaje, publicado en la red social Facebook, desde un perfil falso a nombre de «Ale Suárez», llegaba a modo de advertencia para que «no haya más víctimas como yo». Esa publicación etiquetó a los contactos de Musso y afectó sus relaciones laborales, personales y sociales.
El joven acudió a la Justicia piquense, donde se inició una investigación por el cargo de calumnias e injurias, que apuntó contra una mujer, con la que mantuvo una relación sentimental durante siete meses.

Investigación.
En el marco de la causa, para dar con la autora del delito, solo se contaba con un único dato, una dirección de URL de la red social Facebook, en la que se había hecho la publicación.
Desde el Juzgado de Pico se envió un oficio a Estados Unidos, solicitando a la empresa, que informe el «IP» que identificaba al dispositivo desde el que se había publicado el mensaje. Tras un largo tiempo, Facebook envió a los tribunales el informe de los IP y el número de celular por el cual esta persona se conectaba. Tras ello, mediante oficio judicial se pidió a las empresas telefónicas de Argentina el informe sobre los titulares de estos números de IP. En conclusión, la persona que publicó bajo el nombre de «Ale Suárez» resultó ser la mujer de la que sospechaba Musso.
Tras la etapa investigativa, se llegó a un juicio, instancia en la cual la mujer asumió el hecho y se comprometió a pedir disculpas públicas, a través de la misma vía por la cual había publicado el mensaje contra Musso. Tras este acuerdo, el juez resolvió dictar su sobreseimiento. Sin embargo, la mujer no cumplió con lo pactado, y envió el mensaje apenas a algunos de sus contactos, a través de mensajes privados y no públicos.

Recurso.
Por ello, Sánchez presentó un recurso ante el Tribunal de Impugnación Penal en el que se resolvió a favor de Musso. La mujer quedaba obligada a escribir un mensaje público y de etiquetar a las personas que había etiquetado en la publicación original. Sin embargo, llegado el momento, las partes notaron que de ese perfil trucho, apenas le quedaba un puñado de contactos a los cuales les había enviado el primer mensaje.
Dada la poca predisposición de la mujer de hacer llegar su retractación a la misma cantidad de gente ante la que había difamado a Musso, las partes decidieron que las disculpas se publicaran a través de los medios de comunicación de la provincia.