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Estafaron a una jubilada por una suma millonaria

LE SACARON DOS CREDITOS EN EL BANCO

Una estafa por más de un millón de pesos fue denunciada por una clienta del Banco Santander Río de Santa Rosa. Todo comenzó el 28 de abril pasado en las primeras horas de la tarde, cuando la jubilada Alicia Nora Roda recibió un mail en la casilla de correo que tiene vinculada al Banco Santander, donde mediante un link la redireccionaba a una página réplica del banco y solicitaba datos para verificar su cuenta, advirtiéndole que en caso contrario se le desactivarían las mismas. La señora resaltó que escasos días antes, por ese mismo medio, el banco le había requerido el cambio de sistema de transferencias de «tarjeta de coordenadas» a uso impuesto de «Token». Alicia siguió esos pasos y el día viernes 30 de abril, al ingresar a su Homebanking, observó que las tres cuentas de las que es titular se encontraban vacías. Inmediatamente se dirigió al banco y en la entidad le imprimieron las constancias de los movimientos de las cuentas donde la propia clienta observa que con fecha 29/4/21 se habían realizado un total de treinta transferencias en el lapso de tan sólo 102 minutos y a un único destinatario. En forma inmediata, decidió entablar una denuncia policial, tras chequear los importes de las transferencias, por sumas muy superiores a los importes que ella tenía depositado.
Al volver por segunda vez al banco solicitó las correspondientes explicaciones y allí le informaron que con fecha 28/4/21 figuraban otorgados dos créditos que superaban el millón de pesos, circunstancia de la que no se la había anoticiado ni aún ante el reclamo previo.

Treinta transferencias.
«¿Cómo se pudieron efectuar treinta transferencias consecutivas, a un mismo destinatario sin que ello alertara al Banco Santander y cómo no hubo un límite de importes y cantidad de transferencias?», se preguntó la afectada. «Una situación similar ocurrió con los créditos, donde la entidad bancaria otorga créditos por importes superiores al millón de pesos, sin verificar identidad, sin sistema de doble factor de seguridad, ni verificar ningún otro requisito, e incluso sin notificar de ello a la titular, máxime cuando estos importes ni este tipo de operaciones son habituales de una jubilada, ni de la titular de la cuenta y cuando la pronta cuota a abonar supera el porcentaje que puede afrontar sus ingresos por su jubilación, contrariando toda previsibilidad de pago, y sumado que nunca ha realizado este tipo de operaciones crediticias a lo largo de su vida», añadió la jubilada en un escrito remitido a LA ARENA para relatar la situación.
«Así también resulta irregular el tan rápido otorgamiento de los créditos y su acreditación en menos de 24 horas, lo cual coadyuvó a la estafa y vaciamiento de cuentas, todo ello sin ni una notificación a la titular, por parte de la entidad bancaria, violando las notificaciones por mail que son de uso en cada transferencia y/o en todo tipo de movimiento bancario, más aún con los importes en juego», añadió.
Asimismo, la jubilada puntualizó que jamás se le solicitó la clave del Token de seguridad, medida que le fue impuesta por el banco al exigirle el cambio de su tarjeta de coordenadas, que jamás le había generado inconvenientes, por el uso del Token digital, que por las consecuencias sufridas demuestra ser inseguro e ineficaz.

«Falla de seguridad».
La damnificada expresó: «Habría una falla en la seguridad brindada por el banco frente al dinero que se les confía, en tanto se permite la realización de treinta transferencias en poco más de una hora, y también se permite otorgar créditos por más de un millón de pesos sin ningún pedido de requisito de verificación de la identidad. Tampoco habría un obrar con cautela al imponerme el abandono de la tarjeta de coordenadas para cambiar a un Token de seguridad o ‘Doble factor de seguridad’, sabiendo de los innumerables casos de estafas que acontecen a razón del mismo. ¿Por qué siendo usuaria de un servicio que ellos prestan no se me comunicó sobre los riesgos que existen al contar con un Token de Seguridad y en cambio sólo se me comunicó la imposición de abandonar la tarjeta de coordenadas debiendo cambiarla por el Token? Asimismo, no habría un resguardo de los datos personales, ya que son obtenidos por terceras personas, como por ejemplo el mail al que se me envió la página falsa es el mail que proporcioné al Banco Santander al constituirme como clienta».
«¿Dónde está la seguridad si el banco no me emitió un sólo mail que diera aviso del alta de destinatario de alguna de las 30 transferencias que se estaban realizando, ni de la obtención de los créditos?», añadió.
A su vez, la jubilada puntualizó que «llama la atención cómo habiendo tantas denuncias por casos análogos o similares, los bancos aún no han previsto la contratación de pólizas de seguro para estos casos, o bien endurecer las medidas de seguridad o establecer límites en las operaciones».
Actualmente, la damnificada informó que se encuentra a la espera de una respuesta del banco del que es clienta «desde hace muchos años» y confía en que la misma será «favorable». Por otra parte, informó que «habiendo tomado conocimiento de otros damnificados clientes de la misma entidad» decidió dejar a disposición el número de celular (2954) 15502480 «a los fines de convocar a los mismos y evaluar una potencial denuncia colectiva».