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«Estamos en un momento difícil»

LA IGLESIA ANALIZO LA DENUNCIA CONTRA PERNINI DURANTE UN AÑO

(Eduardo Castex / Corresponsal)
El obispo de La Pampa, Raúl Martín, reconoció que actualmente la iglesia «esta en un momento difícil» porque «han aparecido estas denuncias donde queremos acompañar a las supuestas victimas y a los denunciados». El sacerdote aseguró que no tuvo contacto con los jóvenes que denunciaron ser victimas de abusos sexuales por los curas Hugo Pernini y José Miguel Padilla. «Nosotros no encubrimos a nadie, porque cuando hay una denuncia se llevan adelante los procedimientos como nos tiene marcado un protocolo concreto, el Papa Francisco es a raja tabla tolerancia cero», aseguró.
«La Iglesia acompaña a la victima, no desoye, si en otros tiempos las cosas se manejaban de manera diferente, fueron otros tiempos. Hoy se acompañan a las victimas, se los invita a hacer un proceso, se los invita a dar testimonios para demostrar la culpabilidad o inocencia de un lado y del otro», dijo Martín. «No nos lavamos las manos, no escondemos a nadie y tratamos de colaborar desde el inicio con cada causa y no ocultamos nada», destacó -en otro párrafo- el entrevistado en Eduardo Castex.
La máxima autoridad de la Iglesia Católica pampeana presidió -el viernes- el acto del centenario de la Iglesia «Sagrado Corazón de Jesús» y las bodas de oro sacerdotales del cura Juan Baigorria en Eduardo Castex. «Algunos no entienden muy bien que cuando surge una denuncia no tenemos que liquidar ya al cura, porque existe una presunción de inocencia que lo debe definir la Justicia», destacó, tras el encuentro eclesiástico.

Curas denunciado.
El obispo Martín diferenció las denuncias de abusos sexuales contra los curas Hugo Pernini y José Miguel Padilla. Y reveló que en el caso de la denuncia del cura Pernini se comenzó con el proceso canonico «hace un año». No obstante, dijo que la «demora» se basó en que el denunciante no dio su testimonio frente a la iglesia.
«Concluido el proceso canónico, siempre se supone una medida cautelar que hicimos el domingo pasado, porque el martes (19 de noviembre) le entregue mi decreto de suspensión de ministerio y alejamiento de la parroquia, donde tenía que leer un comunicado que le había entregado en manos para informar a los fieles que frente a una denuncia tenemos que retirar temporariamente al sacerdote mientras dure el juicio y al otro día se realizó el allanamiento (judicial)», recordó.
En el caso de Padilla relató que en el Obispado «teníamos solamente la parte pública que hace este joven, y en lo que hizo publico al menos tengo algunos elementos que lo podría desdecir». Y en ese sentido planteó: «No digo que no sea cierto (lo denunciado), pero no se pueden tomar medidas cada vez que surge una denuncia porque sería una caza de brujas».

Caso Pernini.
El obispo Martín reveló que mantuvo «muchas reuniones con la madre» del joven que denunció abusos sexuales por parte del cura Hugo Pernini. «Era la interesada que se realice el proceso (canonico), pero al ser (la victima) una persona de 29 años que ya tiene una profesión, y como inicialmente estuvo negado a brindar una declaración, por eso el proceso lleva casi un año», explicó.
«Se espero (a la victima) y se espero reiteradamente que brinde su testimonio, porque el resto de los testimonios tienen cierto peso, pero es fundamental que declare la persona abusada porque teniendo 29 años era necesario que declare», detalló.
«A la madre desde el principio, como muchas veces se dicen cosas que no son tales, le dijimos que tiene que hacer la denuncia y me ofrecí a acompañarla para que realice la denuncia, y que cuente con la Iglesia que pondrá todos los elementos necesarios para que llevemos adelante la denuncia de su hijo», recordó.
-Martín, pero el grupo de Mujeres Libertarias de La Pampa asegura que hay más casos de abusos sexuales de curas en La Pampa. ¿Usted tiene conocimiento?
-Existir, puede existir de todo. No tengo conocimiento. El grupo de las Libertarias, son mujeres autoconvocadas, que tienen un lema: «Esto recién comienza». Como si lo importante fuera levantar todo lo malo del pasado. Parece una cruzada, no nos gusta y nos duele. Todo el que hizo algo merece un castigo, pero al mismo tiempo merece la posibilidad de demostrar su inocencia en el ámbito judicial, si así fuera.
-¿O sea que desde el Obispado se actuará después que se pronuncie la Justicia?
-Nosotros actuamos porque nos involucramos (en el caso Pernini) desde antes de la denuncia, y la demora fue porque el denunciante demoró hasta hace poco. En la causa figura la cantidad de veces que fue requerido (el denunciante) para que diera su testimonio, y no lo hacia. La demora fue por no llegar a tener su testimonio. Cuando concluimos la primera parte de ese proceso, se envió todo a Roma. Se hace un paréntesis, con una medida cautelar donde el sacerdote se retira de la parroquia y se le suprime todo ministerio público. En el caso de Padilla fue todo directamente a lo penal, y en algún momento se nos requerirá seguramente un testimonio. Desconozco la parte penal.
-Martín, ante esta situación ¿cual es el mensaje para la sociedad pampeana?
-El mensaje es que los errores de algún miembro nos duelen al cuerpo entero de la Iglesia. Pero también, no todo lo que dicen las victimas deben ser concebidos como una verdad, pero tampoco no todos los curas estamos metidos en el mismo fardo. Hay personas que se equivocan en el camino, lo mismo pasa con los curas, porque no somos bichos raros que caemos del cielo, somos miembros de la comunidad.

Cada vez menos fieles
El obispo de La Pampa, Raúl Martín, relativizó la perdida de fieles de la iglesia católica y evaluó que al Papa Francisco lo cuestionan los «sectores conservadores» que «ven en la figura del Papa alguien que se va de los márgenes. Y no es así. El Concilio Vaticano II fue hace 50 años. Todo lo que significa el aggiornamiento en los modos de la iglesia, fue para estar cercadamente al hombre. Pretender quedarnos con lo que era hace 50 o 60 años atrás, en lo que fue el Pre Concilio, es un equivoco bastante grande», dijo Martín.
El entrevistado se refirió a un reciente informe que destacó la perdida de fieles del catolicismo. «Eso ya apareció hace varios meses, pero no se trata que la iglesia católica pierda fieles, lo que sucede es producto de una cultura que se va encerrando en si mismo, se ha hecho menos trascendente y pareciera que a lo religioso le dan menos bolilla», respondió.
«En Argentina -continuó Martín- tenemos ciertos conflictos de valores o desvalores, con los pañuelitos verdes y los pañuelitos celestes, donde enseguida aparecieron lo que querían ser eliminados de las actas de bautismo». Y precisó: » En el transcurrir de la vida cada persona va fortaleciendo o debilitando su fe, pero es un momento difícil para la Iglesia que ciertamente nos duele mucho».
Finalmente, señaló que la posición del Papa «no es una cuestión política. O si queres todo lo que hace Francisco es político, porque la política es la búsqueda del bien común, pero no es partidario» ya que «tiene que estar» alerta «de todo el mundo» y no solo en Argentina.