Inicio La Pampa "Este fuero es violento y patriarcal"

«Este fuero es violento y patriarcal»

PRESENTARON ASOCIACION DE MUJERES PENALISTAS

Con una disertación desarrollada en el Aula Magna de la Universidad Nacional de La Pampa, se presentó ayer en Santa Rosa la Asociación de Mujeres Penalistas de Argentina (AMPA), una organización que lucha contra los estereotipos de género que predominan en el ámbito de la Justicia en general y en el fuero penal en particular. La pelea para romper con los estereotipos de género debe darse desde adentro de la Justicia pero también tiene que ser un cambio de la sociedad que se origine en el mismo núcleo familiar, sostuvo la presidenta de la asociación.
La presentación en nuestra ciudad y en la provincia de AMPA se concretó merced a la visita de la abogada Mariana Barbitta, fundadora de la entidad y una de sus más activas promotoras. Barbitta brindó la charla junto con dos profesionales pampeanas, Paula Arrigone, defensora oficial en Santa Rosa e integrante de la Asociación del Pensamiento Penal, y Ana Laura Ruffini, fiscal de género en General Pico.
«Para nosotros es un placer enorme estar en La Pampa, porque es la primera vez que AMPA desembarca en estas tierras y lo hacemos con muchísimo entusiasmo», comentó la visitante en una conferencia de prensa que brindó, junto a Arrigone, previo a la disertación pública. «La idea -explicó- es discutir las dificultades que tenemos quienes ejercemos el litigio penal en forma privada». Las mujeres que eligen desempeñarse en el derecho penal «somos consideradas muchas veces las malas de la película, porque estamos en un mundo de varones» donde el patriarcado «se refleja en forma absoluta, bien nítida y potenciada, a los fines de poder monopolizar este fuero que es tan violento y patriarcal», aseguró.
Las discriminaciones, desigualdades y preconceptos son cotidianos en este fuero, donde abundan los ejemplos que van desde situaciones graves y complejas hasta las banales. «Uno de los ejemplos es ir a la Mesa de Entradas en la Fiscalía y presentarte con el cliente, que en general son varones, y la persona que te atiende te pregunta «¿dónde está el abogado?». Vos te quedás pasmada y no entendés cómo te están preguntando cuando vos sos la abogada», relató.
Otro ejemplo que refleja a un fuero «pensado para varones», como lo definió, suele ocurrir cuando en un juicio «si estás con un colega varón, en general el tribunal le pregunta al abogado, «Doctor ¿usted quiere hacer alguna pregunta?», y nosotras pintadas al lado del abogado».
A la hora de buscar un abogado penal, la mayoría de las personas piensa en un varón, siendo que «nosotras somos muy buenas abogadas, a lo mejor mejores que los varones y por esto estamos aquí plantadas para contarles de qué se trata esto de las dificultades que tenemos en el ejercicio de la profesión».
«Hoy vamos a plantear que en el marco de una desigualdad estructural entre varones y mujeres, las mujeres estamos en situación de vulnerabilidad, y en particular quienes ejercemos esta profesión, y quienes elegimos este fuero», anticipó Barbitta.

Cambiar la matriz.
AMPA surgió en 2012 y desde entonces sus integrantes han estado trabajando para extenderla a todo el país. «Arrancamos en un encuentro en la Universidad de Buenos Aires y como varias de nosotras somos docentes universitarias, vincular la universidad con el espacio de militancia nos parece un buen camino», reflexionó. Desde aquel inicio en UBA, la asociación ya ha hecho acto de presencia en Tucumán, Rosario, La Plata, ahora La Pampa y en noviembre lo hará en Posadas, Misiones, un «territorio caliente en término de delitos sexuales», indicó la abogada.
-¿Cómo se puede producir este cambio, cuando hay juezas que tienen la mirada patriarcal?
-Esto tiene que ver con la matriz. Las mujeres y los varones somos criados por mujeres que reproducen estos estereotipos. Lo que habría que hacer es trabajar y concienciar, y empezar a abrir la discusión. Desde pequeños y pequeñas la idea de distribuir las tareas en el hogar es una herramienta para romper con este patriarcado. Esto significa que si hay que poner la mesa, la puede poner un varón o la puede poner una mujer, o alguien que tenga una identidad sexual diferenciada. No hay que tomar en cuenta lo biológico como estereotipo para definir cuáles son las tareas.

Rechazos.
Barbitta comentó que la aparición en escena de AMPA generó movilizaciones y repercusiones de diversa índole, incluso de rechazo por parte de quienes responden al modelo patriarcal. Citó un caso en particular de la provincia de Santa Fe, donde un juez fue denunciado por acoso sexual y ello significó duras y violentas respuestas hacia quienes habían formulado esa denuncia.
«También hay que construir equidades en los ámbitos políticos y hay que trabajar en la formación. Operadores y operadoras deben formarse con perspectiva de género, que es lo que está faltando en la Justicia, tanto en la nacional como en las provinciales», planteó.
Barbitta agradeció a todas las personas que hicieron posible su visita a Santa Rosa, a quienes ya se han comprometido a participar en la asociación y al juez Alejandro Osio por sus esfuerzos para facilitar su presencia.