Inicio La Pampa Explotó el verano en el "Ojo de Agua"

Explotó el verano en el «Ojo de Agua»

El Centro Recreativo Ojo de Agua de Uriburu estalló ayer de gente, con más de 4.000 asistentes, a tal punto que pocos minutos después de las 10 las autoridades municipales tuvieran que decidir el corte de ingreso de turistas al predio donde está la laguna.
«No se puede ingresar a Ojo de Agua. Lleno total», publicó en redes sociales a las 10.50 el intendente de la localidad, Pascual Fernández. El mandatario pidió que se comparta la publicación para advertir a la gente que tenía pensado viajar de otras localidades a pasar el día a la laguna local, que no lo haga porque ya no había lugar.
Desde las 8 de la mañana ya se observaba una enorme fila de vehículos en el camino que conduce del pueblo hacia el predio de la laguna, ubicado al suroeste del ejido urbano. El sábado ingresaron alrededor de 1.600 turistas, mientras que el fin de semana pasado (entre sábado y domingo), en el inicio de la temporada, ingresaron poco más de 4.200 personas.

Boom turístico.
El predio donde está el centro recreativo tiene 137 hectáreas. Los lugareños, desde la conformación del pueblo, disfrutan de una laguna cercana a la zona urbana de Uriburu denominada Ojo de Agua, la cual desde 2016 también es visitada por miles de pampeanos y personas de provincias vecinas.
El predio donde se ubica el espejo de agua, que es utilizado para bañarse y practicar deportes acuáticos, brinda la posibilidad también de recrearse con la naturaleza y el avistaje de aves que lo hacen único en la zona.
Este sitio turístico dispone de servicio de proveeduría, camping, mesas, bancos, fogones, baños, wifi y paseos en kayak, entre otras cosas. El ingreso al complejo tiene un costo de $100 a partir de los 12 años. Jubilados y pensionados pagan el 50% y no se acepta el ingreso de mascotas.
Desde hace una semana, también cuenta con un transporte desde Santa Rosa, con salida a las 9 y regreso a la capital provincial a las 20, únicamente para el día domingo.
La laguna cuenta con un estudio realizado recientemente, de manera conjunta entre la Secretaría de Recursos Hídricos y la Universidad Nacional de La Pampa, que arroja datos alentadores en cuanto a la salubridad acuífera: los informes fisicoquímicos informan que la calidad del agua es apta para fines recreativos. El lugar fue habitado por humanos al menos desde hace cientos de años: han hallado piezas arqueológicas que datan de 7.000 años.
En la actualidad, se ofrece como una fuente de trabajo y turismo local, que es posible a partir de una intensa labor relacionada con la puesta en valor del complejo y sus alrededores.

«La gente está muy contenta».
El intendente de Uriburu, Pascual Fernández, celebró la gran afluencia de personas durante el domingo pero también la repercusión positiva del centro turístico. «La gente está muy contenta, les gusta el lugar y lo disfruta, que es lo que pretendemos», sostuvo el jefe comunal en declaraciones a LA ARENA.
Además, explicó que Ojo de Agua es visitado por turistas de varias localidades de la provincia como General Pico, Rancul, Realicó, Miguel Riglos y Macachín, solo por nombrar algunas. Pero también contó que «llegó gente de la provincia de Buenos Aires, de localidades como Trenque Lauquen o Rivera».
Si bien la mayoría de las personas resaltan su conformidad con el atractivo turístico, algunas familias manifestaron a un cronista de este diario una inquietud fundamental relacionada a la calidad del agua que ofrece el parque. Detallaron que solo hay un termotanque de plástico que no da abasto con su capacidad pero que también «está al rayo del sol y sale caliente y con algo de sabor», según comentó una mujer.
Al ser consultado sobre eso, Fernández aseguró: «Día a día tratamos de incorporar más servicios porque esto avanza cada vez más en cantidad de gente y lo que tenemos no alcanza».
A modo de ejemplo explicó que ayer, día en el que tuvieron que cerrar las puertas durante el mediodía debido a la falta de parrillas, había nuevas instalaciones para hacer fuego y mesas que el municipio instaló durante la semana. También dijo que tuvieron convocar empleados durante la mañana debido a la gran cantidad de gente que llegó.

Buena recepción.
Durante la recorrida por el parque, muchas familias permanecían alrededor de las mesas, bajo la sombra de los caldenes y otros tomaban sol. También la playa estuvo colmada de canchas improvisadas donde muchas familias jugaban fútbol, voley o tejo. También se pudo ver a muchas personas remando a bordo de kayaks alquilados dentro del predio.
Al borde del agua y mientras tomaba sol, Susana contó a este diario que era la segunda vez que visitaba el lugar y resaltó: «Cada vez está mejor equipado».
«Llegamos a las 10.30 de la mañana con una mesa y parrilla reservada. Fue medio engorroso entrar por la cantidad de autos y gente que quería hacer lo mismo», sostuvo. Además se mostró satisfecha al expresar su conformidad con los servicios que ofrece el lugar.
«Le recomiendo a la gente que venga porque es un lugar hermoso. A mí no me gusta mucho el agua y vine acá y me metí», aseguró.
Por otra parte, en medio de una ronda de mates luego de un asado con su familia, Juan, turista santarroseño, contó: «Es la primera vez que vengo, la verdad que es muy lindo el lugar y todo. La gente tiene que venir porque el agua está espectacular». Aunque se quejó por la falta de mesas y parrillas, lo que definió como «el único problema que hay».