Falleció Aldo Tartaglia, hermano de Lucía, tío de la nieta 125

Aldo Victorio Tartaglia falleció ayer a la madrugada a los 63 años de edad. El deceso se produjo en su casa, producto de un infarto. Durante 37 años, “Lalo” buscó incansablemente a la hija de su hermana Lucía, quien fue asesinada por la última dictadura militar luego dar a luz durante su cautiverio en “El Olimpo”, uno de los centros clandestinos de detención montados por los genocidas que sembraron el terror en el país a partir del 24 de marzo de 1976.
Hacía un año, él y su familia habían celebrado la aparición de la nieta 125 por parte de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo. Era, al fin, la hija de Lucía quien había recuperado su identidad. “Lalo estaba feliz sabiendo que había encontrado a su sobrina -recordó ayer el secretario de Derechos Humanos de La Pampa, Antonio Curciarello, en diálogo con Radio Noticias 99.5-. Recuerdo lo feliz que estaba cuando ella vino y la conoció y, más adelante, cuando ella volvió a venir a visitarlos. Estaba muy contento de la vida. Lo estaba toda la familia pero Lalo expresaba lo que sentía, era alguien muy alegre. Es una gran pena”.
“Fue una situación inesperada. Había estado con él hace un mes y medio y lo vi muy bien. Había estado cursando una enfermedad y la verdad que lo había visto muy bien”, añadió el funcionario. “Se fue alguien muy querido, un luchador, un militante, que nunca claudicó con la búsqueda de su sobrina y de su hermana. Por suerte se fue habiendo conocido a su sobrina. Se encontrará con su madre, con doña María, otra luchadora incansable”, añadió.

“Conmovidas”.
Los restos de Aldo Tartaglia fueron velados ayer en la Sala 5 de la CPE y el sepelio se realizó a las 18. En octubre del año pasado, cuando se conoció que Abuelas había encontrado a su sobrina, Aldo Tartaglia brindó una conferencia de prensa junto al gobernador Carlos Verna y el militante de derechos humanos Pinky Pumilla. Allí recordó que su hermana había sido compañera de estudios de Néstor y Cristina Kirchner. Una calle de Santa Rosa lleva el nombre de Lucía Tartaglia y el propio Kirchner, siendo presidente, participó del acto de imposición del nombre.
La cuenta oficial de Abuelas de Plaza Mayo en Twitter -@abuelasdifusion- se hizo eco ayer de la lamentable noticia. “Conmovidas por el fallecimiento del tío Aldo Tartaglia, abrazamos a su familia y a su sobrina, recientemente restituida. ¡Hasta siempre querido Aldo!”, escribieron desde uno de los organismos de derechos humanos más emblemáticos del país, a la vez que enlazaron la noticia publicada ayer en la web de LA ARENA.

El caso de Lucía.
La hija que la detenida-desaparecida pampeana Lucía Tartaglia dio a luz en cautiverio durante la última dictadura militar apareció el 26 de octubre de 2017, según reveló un cotejo de ADN realizado en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG). Al día siguiente, Abuelas de Plaza de Mayo realizó el anuncio formal.
Lucía, la hermana de Aldo, tenía 24 años cuando fue secuestrada por grupos de tareas de la dictadura cívico militar el día 24 de noviembre de 1977 (otros registros indican el 27 del mismo mes y año). Vivía en la ciudad de Buenos Aires y con ella estaba su compañero Enrique Sierra, llevado por las fuerzas represoras pocos días antes.
La pampeana, que comunicó la noticia de la detención de Sierra a su familia y manifestó su intención de regresar a La Pampa, ya no fue encontrada cuando su madre María López de Tartaglia, fue a buscarla. A pesar de los innumerables intentos no pudo dar con Lucía ni obtener información alguna sobre su paradero y estado.
Según pudieron (años más tarde) reconstruir los investigadores, Tartaglia fue llevada a los Centros Clandestinos de Detención conocidos como “Club Atlético”, “El Banco” y “El Olimpo”, donde fue torturada. Algo más de un año después del secuestro, los familiares recibieron una comunicación de parte de la joven que anunció un embarazo de 7 meses y su traslado a otro sitio para dar a luz. Otro detenido-desaparecido, Horacio Cid de La Paz, fue sindicado como el padre de la criatura que concibieron y que, ahora se sabe, fue una niña.

“Gracias a mi mamá”.
“Abuelas de Plaza de Mayo tiene la inmensa alegría de comunicar la restitución de la hija de Lucía Rosalinda Victoria Tartaglia”. De esta forma, las Abuelas que acababan de conmemorar los cuarenta años de búsquedas, anunciaron el 27 de octubre de 2017, de boca de Estela de Carlotto, el encuentro de la nieta 125. “Desde que su familia supo que estaba embarazada empezaron la búsqueda del niño o niña nacido en cautiverio. Las muestras que aportaron al Banco Nacional de Datos Genéticos permitieron la identificación 38 años después”, añadieron las Abuelas.
“Esto es gracias a mi mamá, que nunca abandonó la lucha”, dijo Aldo aquel día. La niña que durante años buscaron y a la que llamaban María Lucila, era ya una mujer y se llamaba Victoria. Su visita a La Pampa para conocer a su familia biológica se realizó en un marco de total intimidad.