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Falleció «Chispa» López, «el batero que tocó con todos»

A la edad de 69 años falleció ayer el conocido músico Ignacio Rubén «Chispa» López, «el batero que tocó con todos», como lo definió alguien. Afectado por una enfermedad que lo tuvo a maltraer desde hace algún tiempo -dolencia que recrudeció en las últimas horas- sus restos fueron depositados ayer en el cementerio local.
Puede decirse que no hubo grupo o solista que no haya grabado con él, de quien se destacó siempre su versatilidad y su precisión para manejar los tiempos, que lo llevaron a ser quizás el mejor baterista que conocimos por aquí.

Con todos.
Y cuando se afirma que «tocó con todos» no es simplemente una frase, sino una realidad incontrastable. En un rápido repaso se puede hablar de Sol Naciente, con Oscar Roldán, Guillermo Mangano, Foreto, Hugo Migliore, Osvaldo Tochi, Alberto Pérez y Fabio Muñoz -después Tachi Gaich-; más tarde Quetral Instrumental con el mismo Tachi y Jorge Satragno, con quienes fueron revelación en folklore en Cosquín y llegaron a trabajar mucho en Buenos Aires, en todos los canales. Más adelante con Gaich, y con Omar Saavedra y Darío Gigena formaron Acuarela; y tuvo participación en el Sexteto del Ángel junto con Beto Cornejo en violín, Caíto Cafardo en bandoneón (después Toti Mansilla), Alberto Echeto en bajo, Foreto en guitarra, Tachi en el piano, y la voz de Juan Carlos Corso. Ese grupo llegó a actuar en el Lola Membrives en Capital Federal.

En el país y el extranjero.
Acompañó con su batería a músicos de todos los ritmos, y así recorrió el país. En un verano hizo una gira por todo el norte con Carlos Torres Vila; y otra vez con un grupo de rock llegó a actuar en Venezuela.
«Chispa» era devoto de Piazzola, y tuvo la alegría de tomar clases con El Zurdo Roisner, baterista de Astor. El tango también lo atraía, y por eso admiraba a D’Arienzo, Troilo, Pugliese; y se dio el gusto de acompañar a Mario Bustos, a Jorge Valdés y a Roberto Podestá, a veces con Tachi y otras con Foreto Chaves.
También con el Grupo de Jazz Santa Rosa hizo dos giras a Europa, tocando en Alemania, Bélgica y Polonia; y completada después con una visita a Chile.

Otros grupos.
Con su gran amigo Mario Cejas armaron Sampay, y si bien siempre fueron dúo en algún momento se integró Raúl Fernández Olivi hasta su fallecimiento.
Le gustaba juntarse con Jorge Sosa (quien fue despedido hace un par de semanas), Bocha Campos, Beto Leguizamón, Daniel Galván y muchos otros en encuentros que, obviamente, terminaban en música y guitarreadas.
También estuvo vinculado a Triada, junto a Adelma Keller (piano) y Beto Cornejo, en un terceto que interpretaba música clásica.
Uno de sus últimas presentaciones públicas la hizo en el Centro Municipal de Cultura acompañando precisamente a Mario Cejas, y junto a Omar Saavedra.
Sufría algunos problemas de salud, y se vio particularmente afectado hace un lustro por la muerte de su esposa Julia Prost, con quien se acompañaron durante 45 años y tuvieron dos hijos, Iván y Pablo.

Desde pibe.
Siendo un chiquito de apenas 6 años «Chispa» supo que la música era lo suyo, y ya desde entonces lo atraparon para siempre el sonido del bandoneón, los acordes de una guitarra, y la interpretación de una buena canción, y fue así que comenzó a estudiar en la Banda Sinfónica, a las órdenes del maestro Juan Mecca.
Solía reírse con ganas cuando se le preguntaba si era fácil tocar la batería. «Es lo más difícil de todo, porque se deben combinar los pies con los brazos», contestaba.

Su mayor pasión.
Desde su niñez se acercaba a los bares donde se escuchaba una melodía, y así pudo disfrutar de Leoncio Ramos cantando, y de compartir con Pelusa y Chiquito Díaz y tantos otros musiqueros.
Su pasión por la música lo hizo abandonar definitivamente el fútbol, para lo que había mostrado condiciones en las inferiores de All Boys.
Se desempeñó durante varias décadas como empleado de la Provincia, en la Secretaría de Trabajo, hasta acceder a la jubilación.
Su deceso enluta a sus hijos, Iván y Pablo, a sus familiares más cercanos y a una gran cantidad de amigos que supo ganarse en tantos años vinculados con la música.