miércoles, 20 noviembre 2019
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Frescura pampeana

En un terreno de unas 16 hectáreas, situado en pleno Valle Argentino, Laureano Haddad puso en marcha, junto a su familia, un emprendimiento agroecológico de esos que no suelen abundar en los campos de La Pampa: cultiva hortalizas en grandes invernaderos.
A la vera de la Ruta Nacional 152, a metros del cruce de la Ruta Provincial 9, varios invernaderos irrumpen en un paisaje marcado principalmente por grandes médanos. Allí, Laureano Haddad (31) lleva adelante un emprendimiento poco común para el campo pampeano: cultiva hortalizas y abastece no solo a las verdulerías de General Acha y la zona, sino que sus productos frescos también llegan a la ciudad de Santa Rosa.
«Surgió en un verano en 2014, cuando decidimos cultivar más para consumo familiar. Trabajamos la tierra, probamos y la verdad que la verdura venía muy bien. Tuvimos sobreproducción y comenzamos a ofrecer el excedente a varios restaurantes de acá. Tuvo muy buena aceptación, así que le dimos una vuelta y decidimos continuar esto como un emprendimiento», recuerda Laureano sobre esta iniciativa que, con el tiempo, tomó el nombre de Pampa Fresca.
El joven productor no inició este camino solo, sino que detrás de él vino el apoyo de su familia donde su mamá Gladis Conte se convirtió en copiloto de la iniciativa. «Con ella empezamos y como es docente jubilada encontró en esto algo para ocupar el tiempo. Ella es la encargada de manejar las redes sociales y tomar los pedidos, además de la verdulería», que también lleva el nombre de Pampa Fresca y está ubicada en la localidad de General Acha.
«Comenzamos a producir en una huerta de 100 metros cuadrados, fuimos invirtiendo de a poco, levantando los primeros invernaderos, comprando las herramientas e insumos y fuimos mejorando», repasa Laureano sobre esos primeros pero fuertes pasos que dio junto a su familia en este proyecto. ¿El balance? Positivo, afirma el joven productor que detalla que hoy tienen 8 mil metros cuadrados de producción en cubierto. Y confía: «No me arrepiento de haber pegado el salto a la pileta».
Entre los grandes invernaderos, se pueden encontrar varios tipos de plantaciones, algunos de estación y otros que están en producción durante todo el año. Es así que tienen desde una gran variedad de verduras de hoja, como acelga, lechuga -donde la crespa se destaca- o espinaca, y también de temporada, como tomate, berenjena o morrones. De ahí, parte de lo que se produce se destina a verdulerías de la zona, a la propia sucursal que tiene Pampa Fresca y en repartos a domicilios.
Toda esta cadena, desde el trabajo de la tierra, el cuidado y mantenimiento de la infraestructura de los invernaderos, la logística, distribución y comercialización brinda trabajo directo a seis personas, entre familiares y empleados. «Eso es algo que también buscamos, ser una oportunidad laboral para los vecinos», señala al respecto.

Tres cualidades.
Consultado sobre cuáles son las cualidades que destacan a Pampa Fresca de otros productores hortícolas en la provincia, Laureano fue contundente: la calidad del agua que utilizan, un servicio de envío a domicilio (puerta a puerta) y ser agroecológicos.
«Nosotros partimos de la base que somos agroecológicos, porque en tema químicos usamos lo mínimo posible y, cuando lo hacemos, nos asesoramos con el INTA. Esto hace que se note bastante la diferencia entre un producto más orgánico y uno que viene de afuera, de cámara. Si bien por ahí a simple vista vos ves que tiene lindo color, una verdura fresca de acá tiene otro sabor».
Por otro lado, sobre el servicio a domicilio resaltó: «Abarcamos la zona, y también colocamos parte de nuestra producción en Santa Rosa y Toay, donde tomamos pedidos a domicilio», explica el productor, quien ya anticipa que en esta temporada Pampa Fresca estará en condiciones de poder vender «al por mayor» en la capital pampeana. Finalmente enfatizó: «Con el agua marcamos la diferencia porque otros productores en la provincia tienen que utilizar planta de ósmosis. Nosotros la hicimos analizar con un geólogo y los resultados fueron muy buenos».
En ese sentido, sobre el manejo de este recurso vital, el joven productor precisó que «cuando comenzamos hicimos riego a través del molino por gravedad. Después invertimos, hicimos una perforación, colocamos una bomba y ahora hacemos riego por goteo. Eso ayudó a mejorar el uso del agua, hacemos que sea más eficiente».
También resaltó que lograron financiar parte de la infraestructura que montaron a partir de un crédito destinado a proyectos productivos de parte del Ministerio de Desarrollo Territorial de La Pampa.
Mucho para crecer.
Si bien la producción hortícola de La Pampa ha incrementado significativamente su rendimiento en los últimos años, con cultivos en varios puntos del territorio pampeano, la demanda aún permanece insatisfecha. Esto implica que gran parte de la verdura que se consume venga defuera de la provincia. Frente a este escenario, Laureano reconoce que tiene una gran oportunidad: abastecer un gran mercado.
El desafío es grande, admite, teniendo en cuenta que la situación económica actual del país no acompaña. «Si uno tuviera que hacer ahora la inversión que hicimos nosotros en su momento, estaría muy difícil empezar un emprendimiento como este, todo dolarizado. Por suerte, fuimos avanzando de a poco y venimos trabajando bien. Todo lo que producimos se vende. Acá en La Pampa la demanda está muy insatisfecha», analiza el emprendedor.

¿Qué proyectos tienen sobre la mesa, teniendo en cuenta que hoy la producción hortícola en La Pampa todavía no logra acaparar todo el mercado?
-En tema proyectos siempre estamos pensando en muchas cosas constantemente, algunas más factibles que otras. Pero lo que nos quedaría por mejorar es el transporte, que implica comprar un vehículo adaptado para el traslado de las verduras, la logística y un galpón para hacer el empaquetado. Eso sería dar un gran salto de calidad y después sí, obviamente, seguir creciendo en cantidad de tierra sembrada para seguir aumentando la producción.