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Fuerte pase de facturas por el freno a Portezuelo

MENDOZA AL ROJO VIVO

El presidente del Partido Justicialista de Mendoza, Guillermo Carmona, volvió a culpar a Alfredo Cornejo por hacer enojar «principalmente a La Pampa» en la negociación por las aguas del Atuel y por la represa multipropósito Portezuelo del Viento. Desde su punto de vista, «faltó política y técnica». En lo último, porque a pesar de que Mendoza realizó los estudios de impacto ambiental en la región con las universidades de La Plata y El Litoral, «no fueron aprobados por Coirco», dijo Carmona, tal como sostiene La Pampa.
Según publicó ayer el portal «Memo – Política, Economía y Poder», en una entrevista realizada en el programa «En la mira» por CNN Mendoza, Carmona señaló que si fuera cierto que el presidente Alberto Fernández se opone a la obra por una negociación que gira en torno a la designación por el Congreso de Daniel Rafecas como Procurador, «sería lo mismo en todo caso que hizo Mauricio Macri al anular el arbitraje cuando presionó para que le aprobaran la impresentable reforma jubilatoria».
Carmona dijo que la vía que tiene Mendoza para reclamar por la obra de Portezuelo del Viento «no es el mendocinismo».
«No tenemos que victimizarnos», sostuvo. Dijo que tiene que acordar con el gobierno nacional y reclamó que «federalismo es acordar con las provincias vecinas y con la Nación en torno a los temas en común». Si bien ratificó los derechos de Mendoza sobre los recursos para la represa, sostuvo que «si todo seguía como venía, se iba a transformar en un monumento a la corrupción por culpa de Cornejo».
Enfrentado de lleno contra el exgobernador, Carmona también lo culpó por «criticar y socavar» la imagen del presidente Alberto Fernández y dio a entender que hay una revancha contra Mendoza de la que el responsable sería el diputado nacional y presidente de la UCR.
Siempre según publicó «Memo», Carmona también pidió que explique «el rol de los lados del mostrador» del exfuncionario de Infraestructura Daniel Chicahuala, que diseñó los pliegos para la obra en Malargüe y renunció recientemente tras confirmarse que había armado una consultora particular para obras públicas.

Sones de guerra.
Carmona formuló estas declaraciones a través de publicaciones en sus redes sociales bajo el título «Sobre el debate abierto en torno a Portezuelo».
«A juzgar por los dichos y hechos de los últimos días, nadie ha afirmado desde el gobierno nacional que no va a cumplirse lo comprometido en el 2007 en el convenio para dar por concluido el juicio en el que Mendoza reclamaba el resarcimiento de los perjuicios sufridos por la promoción industrial. Existen objeciones de las provincias vecinas que el gobierno nacional considera que deben salvarse para cerrar los entredichos antes de que se generen nuevos conflictos», escribió el ex ministro de Ambiente del gobernador Celso Jaque.
«El responsable del lamentable estado de la relación de Mendoza con nuestros vecinos, en este momento clave de la ejecución del convenio, es Alfredo Cornejo, quien junto al ex presidente Macri desairaron a las provincias integrantes del Coirco para avanzar en un proyecto que tiene repercusiones interjurisdiccionales y que requiere de acuerdos amplios que posibiliten superar los viejos conflictos interprovinciales existentes. Existe otro camino que Mendoza transitó para la aprobación del proyecto Potasio Río Colorado en circunstancias de oposición similares que los guerreristas no quieren tener en cuenta».
«Aunque en este momento no sea la cuestión central -continuó-, no debe olvidarse que los sones de guerra alentados por Cornejo han venido acompañados de acciones sospechadas en su transparencia en relación con el proceso licitatorio del proyecto Portezuelo del Viento, acciones por las que el ex gobernador aún no brinda explicaciones. Será importante que, por cuerda separada, los organismos de control del Estado provincial y el Poder Judicial presten atención a eso hechos. La defensa de la obra en cuestión de ninguna manera puede implicar tender un manto de impunidad sobre la actuación del gobierno provincial y sus funcionarios».

Suárez evita default
El gobierno de la provincia de Mendoza tomó la decisión de pagar el cupón de intereses del bono Mendoza 2021, emitido en 2017, que venció ayer, un desembolso de unos 380 millones de pesos. De este modo, el gobernador Rodolfo Suarez decidió actuar de manera diferente con los bonistas del mercado local que con los acreedores del bono en dólares, llamado Mendoza 2024.
Según recordó ayer el portal Mendoza On Line, el 18 de mayo el Gobierno provincial no pagó el cupón de intereses del bono en dólares por 500 millones que correspondía liquidar y que era mucho más dinero: 25 millones de dólares.
En ese momento inició una renegociación del bono Mendoza 2024 que algunos califican como «agresiva», ya que implica no pagar los intereses de este año ni los del siguiente (son dos cuotas anuales de 25 millones de dólares). El Gobierno de todos modos no hará quitas de capital y pretende postergar el vencimiento de ese bono hasta 2029.
El plazo de gracia para el acuerdo con bonistas internacionales que evitaría el default vence dentro de menos de 10 días y el Gobierno provincial trata de enviar señales amigables. Asegura que las negociación sigue abierta y que no considera a los acreedores como «los malos de la película».
Mientras tanto, ha optado por una estrategia diferente en el caso de los bonistas locales. El título Mendoza 2021 vence el año que viene y obligaría a la Provincia a liquidar 5.200 millones de pesos.
«La idea es no perder la buena relación con el mercado local, que es la única fuente de financiamiento disponible actualmente, por lo cual se pagará el cupón durante esta jornada», destacó MDZol.
Los intereses del bono Mendoza 2021 son trimestrales y todavía quedan dos cuotas más de 380 millones de pesos este año: una en septiembre y otra en diciembre.
El propósito del Gobierno es cumplir con los bonistas en pesos para acceder a una postergación del vencimiento de 5.200 millones de pesos que rige para el año entrante.
La propuesta de refinanciación para los bonistas del mercado interno todavía no ha sido definida.

«Nosotros sufrimos horrores»
Por primera vez en años, un medio periodístico mendocino realizó una extensa entrevista con un funcionario pampeano para conocer cuáles son los motivos de la postura pampeana contraria a avanzar con la represa Portezuelo del Viento. De hecho, tituló la publicación con una frase que habla del Atuel y del Desaguadero, y destacó que La Pampa no se opone a la obra sino al manejo por parte de esa provincia.
Fue el diario Los Andes, el medio periodístico más importante de Mendoza, el que entrevistó a Néstor «Chamaco» Lastiri y publicó sus respuestas en un artículo donde se abordó no solo el tema Portezuelo del Viento sino también el conflicto por el río Atuel y por el Desaguadero.
Bajo el título «Sufrimos horrores con el río Atuel y con los afluentes del Desaguadero», el diario Los Andes destacó que «el funcionario pampeano jura que no quieren detener la obra y qué solo quieren un estudio de impacto ambiental que demoraría casi 2 años».
La parte medular de la entrevista es la siguiente:
-¿Cambió la relación de La Pampa con la Nación cuando cambió el Gobierno?
-La relación de la provincia con (Mauricio) Macri y (Alberto) Fernández ha sido completamente diferente. La alianza Macri-Cornejo desarchivó Portezuelo del Viento el día después de que Cornejo cedió la vicepresidencia a (Miguel) Pichetto. No es casualidad, todas son acciones políticas.
-¿Un estudio integral como el que pide La Pampa cuánto tiempo demora?
-Como mínimo un año y medio o dos años porque se tienen que tener en cuenta todas las variables. El agua, la flora, la fauna, el paisaje, la salud de la población. En Mendoza se va a inundar el pueblo de Las Loicas, parte del Paso Pehuenche, líneas eléctricas. El impacto en la provincia de Mendoza será terrible.
-¿Temen que no llegue agua a La Pampa tras la construcción de Portezuelo?
-Si lo maneja Mendoza, sí. Sabemos lo que hace Mendoza cuando hace una presa hídrica y nosotros lo sufrimos horrores con el río Atuel y con otros ríos que son afluentes del Desaguadero y atraviesan La Pampa. Estamos sin agua desde noviembre, con el río absolutamente seco.
-¿Los han llamado desde Mendoza para hablar sobre Portezuelo?
-No nos llaman porque hacen una interpretación de que somos insaciables, qué ya no sabemos qué hacer, qué solo queremos hacer un perjuicio político y no es ese el espíritu. Lo único que hace La Pampa es defender sus derechos. Mendoza no tiene una actividad de consenso, siempre pone algo legal. Esto es lo que dificulta, lo que preocupa. Esperamos que alguna vez haya un gesto de acercamiento con Mendoza. Porque solo dicen no hay agua, esto es mío y se olvidan que existe una cuenca y que vive gente aguas abajo.
-Entonces, ¿La Pampa no quiere que se haga la obra?
-No es así. Queremos que se haga el estudio de impacto ambiental integral y lograr un manejo consensuado de la presa. Las dos cosas que están en el laudo. Hoy tenemos otro río, cuando se hizo el tratado teníamos 147 metros cúbicos por segundo y hoy no llega a 70 metros cúbicos. Si la presa se hubiera hecho hace 10 años, hoy no tendría agua.