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Gastronómicos celebran reapertura

PIDEN MODIFICAR PROTOCOLO

El próximo viernes se producirá la reapertura de uno de los sectores más afectados por el aislamiento social preventivo y obligatorio, el gastronómico. A pesar de la diversidad de rubros que abarca la actividad, en la que se encuentran restaurantes, bares, cafeterías, cervecerías, food trucks, entre otros, la mayoría de los propietarios manifiesta la satisfacción por la «vuelta al ruedo», pero también, la preocupación por un punto especifico del protocolo establecido, el distanciamiento mínimo entre las personas de una misma mesa de 1,5 metros.
La apertura para atención al público de los locales gastronómicos, tal y como lo anunció el gobernador, Sergio Ziliotto, la semana pasada, se realizará únicamente de lunes a jueves de 10 a 18 y de viernes a domingos en el horario de 10 a 24. El protocolo establecido, aconseja además, que la atención y permanencia de público sea con turno o asignación de reserva previa.
Los establecimientos deberán contar con señalización de circulación y de distanciamiento y deberá tener un plano pegado en un lugar visible para que pueda ser visto por los clientes. Deberá, también, asegurar la limpieza con agua y lavandina de todas las superficies de manera constante.

Capacidad reducida.
Como se había anunciado previamente, se autorizará la permanencia de hasta un 50 % de la capacidad total habilitada sujeto a que se cumpla la distancia mínima de 2 metros entre mesa y mesa, con un máximo de 4 personas por mesa y un distanciamiento mínimo entre las personas de una misma mesa de 1,5 metros. Quedando inhabilitado el servicio de atención y consumo en barras.
Cristian Miranda, propietario de dos cervecerías ubicadas en la zona de la terminal de ómnibus de Santa Rosa, le dijo a LA ARENA que «nos estamos preparando, súper agradecidos y contentos con volver a abrir. Estamos conformes con los pedidos que nos han hecho, respecto de tener alcohol en gel, los distanciamientos en los horarios», no obstante explicó que «un local como el mío, de la calle Urquiza, que tiene espacio para 104 comensales sentados, adaptándolo al protocolo, pasaría a tener lugar para 20 personas».
«Con una modificación en la distancia entre comensales, de la misma mesa, se acercaría al 50% de capacidad, ya que se estima tendrá una capacidad de alrededor de 45 personas».

«Hecho muy a ojo».
Darío Oliván, propietario de una cafetería que se mudó apenas 20 días antes de que se decretara la cuarentena, señaló que «estamos tratando de acomodarnos un poco, al protocolo, pero la verdad es que parece que lo hizo alguien que no entendía mucho de gastronomía».
«Estamos peleando esta semana, para ver si se puede modificar un poquito, porque creemos que está hecho muy a ojo, y hay cosas que no tienen ninguna lógica. Para una mesa de dos personas tenés que usar dos mesas, y para una mesa de cuatro, tenés que usar seis mesas», señaló, y agregó que «es inentendible que pidan un metro y medio entre personas en la misma mesa. No tiene razón de ser que una pareja tenga que estar a un metro y medio de distancia en dos mesas, cuando después viven, y duermen juntos. Yo no estoy en contra de las medidas protocolares de sanidad, pero hay cosas ilógicas».

Reservas.
Miranda señaló que para mantener un orden a la hora de tomar reservas, y respetar los protocolos de limpieza y desinfección, «dividimos la noche en tres turnos. El primero es de 18 a 20, ahí nos tomamos entre 10 y 15 minutos para limpiar las mesas, higienizar el salón, y aproximadamente a las 20.15 entra el segundo turno hasta las 22, y un tercer turno que ingresa a las 22.15. Hoy por hoy todos quieren salir un rato. Nosotros en nuestro local vamos a recibir gente hasta las 23 solamente, y cerraremos a las 24».
«Hay una tolerancia de una hora para una persona que está terminando de comer, o de tomar algo, pero no queremos que se abuse de esa tolerancia, tampoco», explicó.
Oliván, por su parte, dijo que «nosotros vamos a seguir el protocolo que sugiere las reservas, pero la realidad es que las cafeterías no trabajamos habitualmente con reservas, porque somos lugares más de paso. Muchas veces una persona que está haciendo trámites, entra se toma un café y sigue».

Fundamental poder abrir.
«Estoy de acuerdo con que vayamos paulatinamente, porque soy de las personas que cumplió a rajatabla la cuarentena, me quedé en mi casa desde el primer día. Ahora abrimos y estoy contento de que podamos abrir, pero hay cuestiones protocolares que creo que se deben corregir», indicó Oliván.
Miranda dijo que «lo fundamental fue poder abrir. Veníamos de una muy buena temporada de verano que no la alcanzamos a terminar, pero teníamos un plantel de trabajo acorde al verano, y por suerte en este tiempo en que estuvimos cerrados, les pudimos pagar a todos el 100% de los sueldos».
Además destacó que «hemos tenido la solidaridad de los propietarios de los locales, que en este tiempo no nos han cobrado el alquiler, para que lo paguemos unificadamente cuando se reinicie la actividad. Entre esto, el no corte de servicios y la posibilidad se no pagar las cargas sociales en este momento, y sumado a que veníamos de una buena temporada de verano, pudimos por suerte afrontar la totalidad de los salarios, que es lo principal».
Asimismo, señaló que «si seguimos sin contagios, y la situación sanitaria sigue óptima, esperamos que la apertura se pueda extender más días. Nosotros en nuestro rubro, abrimos generalmente a las 18, como ahora, pero cerramos a las 6 de la mañana. La franja horaria actual se nos acorta a la mitad».