General Pico: condenaron e inhabilitaron a dos médicos

SEIS MESES DE PRISION EN SUSPENSO POR HOMICIDIO CULPOSO

El juez de audiencia de General Pico Marcelo Pagano, condenó ayer al mediodía a los médicos pampeanos Carlos Fanjul (70) y Ricardo Pasaman (46), a seis meses de prisión en suspenso por el delito de Homicidio culposo, tras responsabilizarlos por la muerte de una joven, acaecida en septiembre de 2011. Además los inhabilitó por cinco años para ejercer la medicina.
Los profesionales de la salud ya habían sido juzgados por este mismo hecho el año anterior. Sin embargo en aquella oportunidad el juez Carlos Pellegrino absolvió a ambos imputados, pero meses más tarde el Tribunal de Impugnación Penal de La Pampa invalidó la sentencia y ordenó hacer un nuevo juicio, que se desarrolló durante las últimas dos semanas a lo largo de cinco audiencias.
Durante el cierre del juicio, la fiscala Ivana Hernández había pedido, al igual que en el juicio anterior, una pena de dos años de prisión en suspenso y de siete de inhabilitación. A este pedido había adherido el querellante Jorge Salamone. En cambio, los defensores Sebastián País Rojo y Rodrigo Villa, se habían pronunciado por la absolución de sus defendidos.
Durante el juicio declararon familiares de la fallecida, médicos piquenses y peritos del cuerpo de forenses de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Fundamentos.
Pagano explicó que quedó acreditado que “el deceso de Ana Belén Ceballos acaecido el 28 de septiembre de 2011 en la Fundación Favaloro, se produjo a consecuencia de un gravísimo proceso infeccioso que produjo una falla multiorgánica que concluyó con su vida”.
En este sentido dijo que “dicho proceso se inició a partir de una práctica de CPRE llevada a cabo por Fanjul en el Sanatorio Santa Rosa que provocó una perforación duodenal a distancia que se sumó a una mala evolución de una pancreatitis aguda también provocada por la CPRE, sin que realizara los estudios necesarios e hiciera el control correspondiente de la paciente, violando así el deber de cuidado e incrementando el riesgo permitido, el cual pudo haber evitado actuando con la precaución y dedicación personal”. Además agregó: “En esta ciudad, encontrándose internada en la Clínica Argentina, la damnificada comenzó a ser atendida por Pasaman. Allí la pancreatitis pasó de leve a grave, sin que el agravamiento del cuadro fuera diagnosticado y tratado por el acusado. Luego le dio el alta sin estar en condiciones de salud para ello, motivo por el cual a las 8 del 30 de agosto la damnificada reingresó y nuevamente el encartado no realizó los estudios por imágenes que le hubieran indicado actuar con urgencia ante la gravedad del cuadro”.
Por último, aseguró que “ambos acusados son responsables por el resultado lesivo a título de culpa, ya que existió una relación de causalidad entre las conductas reprochadas a los galenos y el resultado muerte”.