Inicio La Pampa Gracias a las fincas experimentales, Gobernador Duval tiene Municipalidad

Gracias a las fincas experimentales, Gobernador Duval tiene Municipalidad

Está culminando la vendimia en Fincas de Duval y la bodega Lejanía inicia la vinificación de varietales ya cosechados (Malbec, Pinot Noir, Chardonnay) junto con las uvas recién llegadas desde Casa de Piedra. También la planta procesadora de alimentos trabaja a pleno, mientras se recolectan frutas de temporada y continúa la producción de verduras y hortalizas en la imponente huerta de su Chacra Experimental. En poco más de una década, esta experiencia productiva junto al río Colorado se convirtió en la mayor fuente de trabajo local, revirtió un serio proceso de despoblamiento y permitió pasar en pocos años de una decadente Comisión de Fomento a esta próspera Municipalidad.

«Vendemos muy bien porque nuestra producción registra alta calidad y es muy requerida, especialmente vinos, dulces y conservas. Cada vez hay más demanda y nos permite pagar a todo el personal y seguir creciendo. Aquí trabajan más de 50 personas» cuenta Soledad Laza (31), administradora general de la chacra. Y revela que «este verano resultó una temporada espectacular: vinieron turistas de toda la provincia y comercializamos muy bien».

Todo comenzó en 2005, con las primeras 5 hectáreas. Por entonces, Gobernador Duval se encaminaba a la desaparición, producto del deplorable estado de la ruta nacional 232 (sigue igual) y el aislamiento derivado de su ubicación geográfica y su clima inclemente. El gobierno provincial planificaba un proyecto bajo riego de 12 mil hectáreas en Casa de Piedra y esta población, a solo 90 kilómetros, resultaba ideal para ensayar el comportamiento de diversas especies.

Aquella chacra experimental mostró resultados excepcionales y siguió creciendo. Se construyó una planta modelo de alimentos y después una bodega que produce más de 50 mil litros anuales de vinos de alta gama. Y la chacra, que ya supera las 70 hectáreas, «produce cerezas, almendras, frutillas, frambuesas, sandias, melones, ajo, cebolla, pimientos, aceitunas, hortalizas y verduras, a campo y en invernadero».

Todas las instalaciones dependen del municipio. Hoy, la moderna planta elabora «escabeches (de berenjena, zucchini, zapallito y tomate verde), ajíes y cebollitas en vinagre, aceitunas (verdes y negras) en salmuera, ajo y tomate triturados, dulce de membrillo, zapallo en almíbar y mermeladas (durazno, ciruela, cereza, frambuesa, frutilla, pera, manzana, durazno, tomate). Todo proviene de la chacra y se procesa con trabajadores del pueblo» agrega Soledad. Y también hacen escaches con las truchas que se crían en Casa de Piedra.

La producción se comercializa en La Pampa y provincias vecinas y ya instalaron «un depósito en Santa Rosa, donde la demanda es cada vez más importante». La mayor parte del trabajo es artesanal (pelado, descarozado y también el envasado). No se utilizan químicos ni conservantes y la mayoría de los empleados son vecinos del pueblo. «El objetivo prioritario del proyecto siempre fue generar fuentes de trabajo y ha dado muy buenos resultados», advierte Soledad.

Hace 15 años Gobernador Duval se encaminaba a una desaparición inexorable. Entonces apostaron a estas fincas, que revivieron al pueblo, aumentaron su población y hoy enorgullecen a la provincia e invitan a soñar con un futuro de grandeza y prosperidad.