“Gran sentido de pertenencia”

CINCO DECADAS DE LA ANTEULTIMA PROMOCION DE MAESTROS DEL NORMAL

Casi 50 años después de haber egresado, siendo la anteúltima promoción de maestros normales nacionales, un grupo de esa promoción, la de 1968, se reunió en la casa de Stella Maris Antonio, frente al Estadio Municipal para detallar y coordinar el evento que se realizará el 24 de noviembre, día en que efectivamente se cumplirán las cinco décadas de aquel -memorable para ellas- baile de egresados.
Uno podría decir que año tras año se cumplen aniversarios de distintas personas en diferentes colegios, entonces ¿cuál sería la particularidad en este caso? Lo primero que se observa, a simple vista, es el sentido de pertenencia de estas señoras con su querida escuela Normal. Cuentan, a borbotones, historias de hace 50 años como si hubieran pasado hace pocos días, y reviven momentos donde sellaron amistades para toda la vida.
Por tal motivo, desde principio de año vienen desarrollando actividades, las cuales se coordinan desde un grupo de WhatsApp, para que el próximo 24 se reúnan todos los egresados de aquella camada en La Rural, para compartir un gran encuentro gastronómico.
Luego del trabajo de muchas para contactar a sus ex compañeros, calculan que serán alrededor de 60 personas las que asistirán. El día anterior realizarán una misa en la Catedral para los alumnos y docentes fallecidos.
Una de las razones por las que quisieron dar a conocer este acontecimiento tuvo que ver con la intención de realizar un pequeño homenaje a 14 de sus compañeros de la promoción 68 que fallecieron. “No son demasiados, pero para nosotras son unos cuantos. Todo lo que hemos hecho es también en homenaje a ellos”, contó Graciela Valerga, una de las organizadoras.
También, quisieron hacer otro homenaje pero en este caso a Mary Lordi de Rodríguez, que fue una de las profesoras (de Castellano y Literatura Argentina) a la que más recuerdan y que hasta el día de hoy tienen relación.
“Nos acompañó hasta el día de hoy, y siempre recibía a las promociones con chocolate, luego del baile de egresados. En su nombre homenajeamos a todas y todos nuestros profesores”, remarcó Stella Maris Antonio, quien participa en el diseño del evento.

Sentido de pertenencia.
“Esto nos trae el recuerdo de horas muy felices, visto de lejos. Los años permiten sacar pequeñas diferencias propias de adolescentes y vernos ahora con ojos de adultos mayores. Eso tiene una carga muy grande de ternura y emoción”, cuenta Graciela.
Por su parte, Stella Maris afirma que tiene “un recuerdo hermoso, porque había un sentido de pertenencia muy grande, ya que en esa época no habían tecnologías y nuestra vida era ese colegio, era nuestro lugar de referencia”.
Otras de las cuestiones que cambiaron, están relacionadas con el material educativo. “Hoy hay un achique del material, por ejemplo en Historia que es lo que doy yo, de cuatro módulos ahora se dan dos por ejemplo. Lo único que se repite es Matemática y Lengua, pero igual poco leen, redactan o interpretan”, explica Stella Maris.
Además, Graciela contó en la charla con LA ARENA que “teníamos Economía Doméstica, es decir, cómo administrar la casa. Nos enseñaban a planchar camisas, pero a los varones también. El clima era lindo, divertido y saludable”.