Inicio La Pampa "Habíamos llegado a un límite"

«Habíamos llegado a un límite»

LUEGO DE 80 DIAS SIN ACTIVIDAD, VOLVIERON LOS GIMNASIOS

Tras 80 días de inactividad a raíz del aislamiento social, obligatorio y preventivo del Covid-19, los gimnasios y centros de entrenamiento físico de la provincia reanudaron ayer lunes su actividad bajo estrictos protocolos sanitarios. «La verdad es que habíamos llegado a un límite», afirmó Fernando Peralta, propietario de un gimnasio de Villa Alonso.
La crisis económica que generó el parate impuesto el pasado 20 de marzo golpeó brutalmente al sector, que al igual que muchos comercios, debió afrontar servicios y alquileres pese a tener las puertas cerradas y cero ingresos.
«Fue duro, la verdad es que habíamos llegado a un límite en el que no daba para más porque los gastos siguieron y hoy tengo muchas deudas. Por suerte hoy (por ayer) abrimos y eso nos va a ayudar, a su ritmo lograremos recuperarnos», explicó Peralta a LA ARENA.
Para retomar la actividad, los centros de entrenamiento debieron amoldarse a un estricto protocolo que fue armado por los propios titulares de gimnasios en conjunto con los especialistas del Ministerio de Salud. Ahora, quienes asisten a un gimnasio deben firmar una declaración jurada en la que aseguren no haber tenido síntomas relacionados a Covid-19 ni haber tenido contacto con personas que los hayan tenido.

El regreso.
Para Eduardo Filguera Lima, dueño de un gimnasio ubicado sobre la Avenida Spinetto, estar 80 días con su local cerrado también fue difícil. «Nosotros tuvimos que afrontar la mitad del alquiler con el negocio cerrado y se complicó, si no tenés un fondo de reserva muy amplio es imposible afrontar tantos días a puertas cerradas».
Sin embargo, celebró la vuelta de la actividad luego de casi tres meses: «El regreso fue muy lindo, la gente está muy contenta de volver. Están los clientes de siempre y mucha gente nueva, aunque se nota cierta cautela, es decir, muchos prefieren esperar una semana a ver como funciona».

Protocolo estricto.
Para permitir la reanudación del trabajo del sector, desde el Ministerio de Salud provincial dispusieron un estricto protocolo que, entre las medidas más importantes, obliga a los locales a poner un trapo de piso con lavandina diluida en agua sobre el lado de afuera de la puerta de acceso y otro trapo del lado de adentro, donde se deberán rociar los pies de la persona que ingrese con alcohol al 70%. También deberán limpiar las maquinas y estructuras luego de su utilización, además de la desinfección total del salón entre cada turno de entrenamiento.
Los entrenadores deben usar tapabocas obligatoriamente, mientras que los asistentes pueden optar. En todo momento se debe prestar suma atención en mantener la distancia social y los elementos personales deben ser de uso exclusivo. El detalle de las medidas de higiene debe estar visible a partir de carteles y señales dentro del local, las cuales deben ser cumplidas a rajatabla. «Es un protocolo interesante que está hecho para garantizar a la gente que dentro del gimnasio va a estar segura. Las personas ayudan y colaboran sin problema luego de usar cada máquina», manifestó Filguera Lima.

Nació la Cámara de Gimnasios
Con el objetivo de agrupar a los trabajadores y profesores del sector, durante la pandemia nació la Cámara de Gimnasios de La Pampa, que como primera actividad realizó un trabajo muy importante en el armado del protocolo de funcionamiento que fue presentado al gobierno provincial.
«Había necesidad de juntarnos y la pandemia lo hizo en un grupo de WhatsApp. Al tiempo todos los profesores participamos del armado de los protocolos que se entregaron al gobierno para llegar al definitivo», aseguró Eduardo Filguera Lima, presidente de la entidad.
«La idea de armar la Cámara rondaba hace mucho tiempo entre los dueños de gimnasios de toda la provincia», dijo. Durante el periodo de cuarentena esa idea se concretó y se llevaron a cabo los procedimientos legales para formalizar su funcionamiento. «Somos alrededor de 60 gimnasios de Santa Rosa, General Pico y muchos de los pueblos de la provincia. Ese quórum es bastante alto y nos permitió hacer un estatuto inicial de funcionamiento y armar la comisión reguladora», explicó.
Filguera Lima explicó que buscan el armado de una especie de seguros que garantice una cobertura integral de la actividad, es decir, desde lo relacionado a los locales hasta la salud de quienes entrenan en los gimnasios.
«Ahora se busca un seguro que aglutine a la mayor cantidad de gimnasios, que no solo incluya lo comercial como pueden ser roturas de máquinas o incendios, sino que queremos que la gente este protegida dentro de nuestros locales. Si alguien se golpea va a necesitar atención médica, que muy bien la brinda la provincia, pero quizás luego requerirá rehabilitación, y eso queremos brindar», concluyó.