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«Hay que ser una vaca para obtener justicia»

PRESIDENTA DE ESTRELLAS AMARILLAS EXPUSO EN DIPUTADOS

La presidenta de la Fundación Estrellas Amarillas La Pampa, Silvia González, volvió a cuestionar nuevamente a la justicia por las condenas insuficientes que se suelen aplicar a conductores ebrios o que conducen a alta velocidad y matan a una persona. Lo hizo durante su exposición en una jornada de seguridad vial organizada en la Cámara de Diputados de la Nación.
La dirigente participó de manera virtual de las «Primeras Jornadas sobre Seguridad Vial y Agenda 2030» y ante la presencia de diputados y diputadas nacionales, entre ellos los pampeanos Martín Berhongaray, Melina Delú, Martín Maquieyra, Hernán Pérez Araujo y Ariel Rauschenberger, insistió en la lucha de familiares de víctimas de siniestros de tránsito para que haya penas de cumplimiento efectivo.
«Desde hace décadas venimos pidiendo penas de cumplimiento efectivo para quien mata al volante, mostrando un absoluto desprecio por la vida de los demás. Una pena mínima de tres años para el homicidio culposo agravado garantiza la impunidad. Hoy las condenas a tres años de cumplimiento condicional son abrumadoras», manifestó.

Hijos y vacas.

En ese sentido, una de las consideraciones más impactantes que deslizó González ante los legisladores y legisladoras fue cuando expresó que «hay que ser una vaca para obtener justicia».
«No es posible, escapa a la razón y al sentido común que la vida de una vaca valga más que las de nuestros hijos. El Código penal prevé una pena de cuatro a diez años de prisión para quien roba una vaca, mientras que para el que conduce borracho o drogado, a exceso de velocidad e inclusive corriendo picadas y mata a una persona, la pena es de tres a seis años de prisión», amplió.
Inmediatamente, la dirigente de familiares de víctimas de siniestros de tránsito recordó que «desde hace décadas venimos pidiendo penas de cumplimiento efectivo para quién mata al volante mostrando un absoluto desprecio por la vida de los demás». A su vez, González se preguntó los motivos por los cuales la justicia no otorga condenas de cumplimiento efectivo.
«¿En serio podemos hablar de un homicidio agravado con una pena mínima de prisión de 3 años?», se preguntó.

Cambios.

Finalmente, en el cierre de su alocución ante la presencia de legisladores y otros funcionarios como la directora de Tránsito de Santa Rosa, Guillermina Castro, la presidenta de la Fundación Estrellas Amarillas remarcó la necesidad de que los integrantes del Congreso escuchen la problemática para propiciar cambios.
«Necesitamos que nuestros Diputados y Senadores, como representantes del Pueblo y de las Provincias, nos escuchen y produzcan los cambios necesarios para torcer una realidad que nos sigue matando, después de haber perdido a nuestros hijos. No se trata de venganza, se trata de un mínimo de justicia. Sin justicia no hay paz social», concluyó.