Inicio La Pampa "Hay restricción de tiempo y de personas"

«Hay restricción de tiempo y de personas»

UNA PIQUENSE VIVE EN TAILANDIA, EL SEGUNDO PAIS QUE COMENZO A TENER CASOS DE CORONAVIRUS

La escritora piquense Soledad Castresana desde hace un año vive junto a su familia en Bangkok, capital de Tailandia, segundo país que tuvo casos de coronavirus. El uso de máscaras faciales se convirtió en algo habitual y desde «hace mucho tiempo» que están «en contacto con la cuarentena». Previo a radicarse en el país asiático vivieron en México, Colombia y en Buenos Aires.
«Vinimos por el trabajo de mi marido. Tenemos dos hijos y yo me dedico un poco a la casa y a los niños. Soy escritora y en Bangkok estoy haciendo un curso para ser instructora de yoga. En Tailandia el coronavirus llegó bastante rápido, fue el segundo país que tuvo casos después de China, y estamos con este tema desde hace bastante tiempo», dijo Castresana en diálogo con LA ARENA.
«A fines de enero hubo que hacer cuarentenas cuando uno venía de China y Japón. Ya estábamos en contacto con la cuarentena desde hace mucho tiempo. Además Bangkok en diciembre y enero tiene mucha contaminación y la gente está muy acostumbrada al uso de máscaras. Cualquiera persona que tenga síntomas de resfrió o gripe se pone máscaras y por el tema de la contaminación, también se usan. Empezar a usar la máscara por el coronavirus fue algo que sucedió naturalmente en febrero», agregó.
La pampeana contó que hace más de un mes cerraron las escuelas, y que ello «empezó a cambiar la rutina» de las familias. «Todas las escuelas se cerraron, y los niños empezaron con distintos sistemas de estudio en el hogar a través de plataformas digitales. Esta fue la experiencia con nuestra hija, que ya lleva varias semanas con este sistema. Ahora lo hace de una forma muy independiente y es muy interesante como metodología», señaló.

Sin festividades.
Al cierre de los colegios le siguió el de «todos los negocios que no son farmacias y supermercados». El transporte público funciona con algunas restricciones, y los pasajeros pueden acceder al subte, al tren y a los colectivos, «solo si estás usando una máscara o barbijo». En el ingreso a los supermercados, se exige el uso de tapaboca y se toma la temperatura a los clientes.
Pese a las restricciones, contó la pampeana, «la ciudad sigue en movimiento» y que en la calle «uno ve gente circulando, en moto, caminando, en bicicleta, en auto. Incluso algunos salían a correr y a hacer ejercicios, pero hace pocas semanas «se cerraron los parques.
La coyuntura actual, también obligó a suspender todo tipo de actividad recreativa y social, e incluso, la tradicional fiesta del Songkran».
«La fiesta Songkran es la más importante del año, y se parece a nuestro carnaval, porque reúne a multitudes y atrae mucho turismo. La gente vuelve de las grandes ciudades a reencontrarse con sus familias. Pero esta vez quedó suspendido todo tipo de festejo en las calles y en las casas. Además prohibieron por 10 días la venta de bebidas alcohólicas», indicó.

Recluidos en casa.
Las restricciones también rigen para la vida en los edificios y complejos habitacionales, donde se limita la circulación de vecinos por los espacios comunes. «Vivimos en un edificio que tiene un jardín y se permite que la gente baje a caminar y a hacer ejercicios. Hay una restricción de tiempo y de personas. Hasta hace días podíamos bajar libremente, pero ahora podemos bajar y no puede haber más de 15 personas. Uno no puede estar reunido en grupo y hay que mantener la distancia entre las personas», señaló.
«Por suerte, tenemos este espacio para que los chicos se encuentren con los vecinos, jueguen y disfruten del sol. Algunas oficinas, como los bancos, siguen abiertos. Mi marido trabaja desde casa, y así estamos todos. Algunos estudiando y otros trabajando. Los niños no salen a la calle desde hace bastante tiempo y tratamos de tomar más precauciones de las cosas que vienen desde afuera. No tenemos más visitas, y las relaciones sociales que tenemos, son con los vecinos», agregó.
Por último contó que ahora «se están cerrando las carreteras y se prohíbe la circulación de personas entre distintas provincias. Las islas turísticas están cerradas, y el turismo, que es una de las grandes industrias de Tailandia, está totalmente parado. Acá las consecuencias económicas van a ser difíciles y muchas».

Curso virtual.
La escritora pampeana a partir de esta semana brindará un taller literario virtual denominado «La escritura y los viajes». Según explicó, se trata de «un taller de lectura y escritura», para el que «no hay que conectarse en un momento específico». Tampoco es requisito indispensable, «haber escrito o haber viajado antes», dado que todas las experiencias serán bienvenidas. Señaló que durante cada las consignas girarán sobre «viajes propios, ajenos y también soñados», y que se puede conocer más detalles del taller en www.centroenjambre.com.ar.