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«Hay trabajo invisibilizado»

UN CAFÉ CIENTÍFICO CON MIRADA DE GÉNERO

Organizado por la Secretaría de Cultura y Extensión de la Universidad Nacional de La Pampa, tuvo lugar el jueves en Moka – Café+Bar Cultural el café científico «Miradas de género al trabajo de las mujeres». La iniciativa estuvo a cargo de Lía Norverto y Guadalupe Bustos, integrantes del Instituto Interdisciplinario de Estudios de la Mujer (IIEM) y Zulema Izaguirre, presidenta de la Fundación Grameen La Pampa.
Lía Norverto se refirió a la necesidad de ampliar el concepto de «trabajo», de manera tal que incluya el trabajo doméstico, el de cuidados y el trabajo voluntario, ejercidos mayoritariamente por mujeres. «Si no se hace esta distinción queda invisibilizado el trabajo de la gran mayoría de las mujeres», sintetizó Norverto. La socióloga repasó algunos números del tiempo dedicado al trabajo no remunerado entre varones y mujeres. Citó los datos del Indec de 2013 que sostienen que en La Pampa la distribución porcentual del tiempo dedicado al trabajo no remunerado de las mujeres es del 76,6% y el de los varones 23,2%.
Entre otros aspectos, mencionó los trabajos de investigación y extensión que realizan desde el IIEM que abordan las experiencias colectivas de trabajo frente a las crisis económica, de empleo y ocupación, posteriores a 2001. Dio cuenta de cómo las mujeres diseñaron propuestas innovadoras para generar ingresos en contextos adversos y cómo esos ingresos fueron fundamentales para construir otros tipos de autonomía: de pensamientos, de toma de decisiones, de posicionamiento. «Mejorar sus condiciones para transformar sus posiciones», concluyó.

Pertenencia.
En esta línea inscribió su exposición Guadalupe Bustos, que trabajó desde 2012 en adelante en proyectos de investigación y extensión en cooperativas que estaban conformadas por mujeres. Describió los fenómenos recurrentes que se dieron en aquellos espacios colectivos y sus estrategias laborales. Analizó los espacios colectivos, asociativos y autogestivos, que en ocasiones «se caracterizan por la pretensión de otra economía, como la economía social y solidaria». Bustos, asimismo, habló de las dificultades y las tensiones que observó junto al equipo de investigación en estos espacios que desafían la lógica de la jerarquía y competencia, como la toma de decisiones en la organización de las cooperativas, compatibilizar la vida laboral con la familiar y de cuidado, el acceso a la información, el cumplimiento de las exigencias reglamentarias, los obstáculos económicos y administrativos, entre otros.
Y agregó que las mujeres asociadas en cooperativas de trabajo desarrollan un sentido de pertenencia que les permite posicionarse en el medio local y reivindicar a las mujeres dentro de espacios horizontales y autogestivos.

Microcréditos.
Finalmente, Zulema Izaguirre, recordó cómo surgió Grameen a nivel internacional y sus orígenes en La Pampa. Resumió experiencias con mujeres de barrios periféricos a quienes la Fundación les otorgó microcréditos para desarrollar sus emprendimientos. Es decir, el impacto en las vidas de las mujeres al generar sus propios ingresos y diseñar sus propios proyectos productivos.
En el público asistente se encontraban mujeres que compartieron sus casos vinculados a los microcréditos otorgados por Grameen.