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«Hay vida después del virus»

MINISTRO CONFIRMO "BAJA NOTABLE DE FALLECIMIENTOS EN LA PAMPA"

«Entre enero y abril de 2019 en La Pampa se registraron 714 fallecimientos, y en el mismo cuatrimestre de este año, 448. Esa diferencia de 226 muertes es un indicador muy bueno», reveló el ministro de Salud, Mario Rubén Kohan. En términos porcentuales, el descenso de fallecimientos fue del 31%: «una caída sorprendente». Las cifras provinciales confirman y acentúan la tendencia marcada desde la CPE, y la cartera de Salud estima que «las cifras de mayo y junio seguirán el mismo derrotero».
Las restricciones por la pandemia redujeron al mínimo también «las muertes por causas externas, como siniestros de tránsito y accidentes laborales». Kohan venía observando «un cambio impactante en el corredor epidemiológico de enfermedades infectocontagiosas de denuncia obligatoria, con una reducción muy notable de casos, y lo mismo comprobamos ahora con los fallecimientos».
Evidentemente, la mejoría en los índices de enfermedad y muerte fue resultado de las medidas aplicadas contra el coronavirus, pero obliga a reflexionar sobre la necesidad de incorporar estas conductas a estrategias y políticas públicas. «El status epidemiológico de La Pampa es muy bueno, dentro del contexto nacional, pero sorprende este cambio tan notable» en las curvas de enfermedades endémicas (bronquiolitis, diarreas agudas, neumonías y gripes)», reconoció Kohan.
Por más prometedores que resulten, estos datos por sí solos no alcanzan para sostener una cuarentena permanente. Sin embargo, «nos orientan para pensar que los cuidados, como la higiene, lavado de manos, uso de tapabocas, medidas que ya adoptamos casi automáticamente, son hábitos que deben quedarse».
Las costumbres son «lo más difícil de modificar», pero una toma de conciencia en este sentido reduce riesgos y salva vidas, afirmó el ministro.

«Hay vida».
Aunque la mayoría de las personas respeta las restricciones, «lo que más dudas genera es el comportamiento social, vemos muchos jóvenes sin tapabocas y personas que no interpretan la necesidad de evitar eventos superpropagadores». El ministro recordó que «las reuniones concurridas generan riesgos muy grandes: un solo infectado puede propagar el virus al interior de muchos hogares».
De todas maneras, «la vida continúa: hay vida después del coronavirus». Aunque hay que evitar aglomeraciones, «los enfermos crónicos deben seguir acudiendo a los hospitales y consultorios, y deben sostener sus tratamientos». Se detectó que varios pacientes «llegaron a la consulta descompensados o en malas condiciones, por la retracción general de la comunidad». El ministro recordó que «los cuadros crónicos no transmisibles se asisten por la mañana, y los cuadros febriles y/o respiratorios, por la tarde y en otro lugar».
En estos días se están renovando los protocolos por el coronavirus «pero también por otras enfermedades que provocan muchas muertes. En La Pampa la principal causa de fallecimientos sigue siendo la deficiencia cardiovascular, seguida por el cáncer y las patologías respiratorias».

«Dosis de humildad».
A nivel mundial, la pandemia dejó en evidencia que países sin un sistema público de salud fuerte y dotado con recursos suficientes, padecen peores consecuencias. «En La Pampa suscribimos un acuerdo de apoyo mutuo con el sector privado para enfrentar la pandemia y estamos trabajando en perfecta armonía». Incluso, subrayó Kohan, el sector privado participa del Comité de Crisis del Ministerio de Salud y hay un «permanente intercambio de información». «Muchos profesionales que no pertenecen al sector público se anotaron en una lista, para ser convocados si fuera necesario». Frente al panorama actual eso no sería necesario, pero «es mejor plantear el peor escenario y prepararse para enfrentarlo». Según Kohan, «nunca se había profundizado así la relación mutua entre ambos sectores».
De todas maneras, la Covid-19 dejó al descubierto grandes controversias en torno a la ciencia y su aplicación para mejorar la vida de las personas. «La producción científica transcurre normalmente en el silencio de laboratorios y ámbitos académicos, pero ahora se transformó en una discusión pública, con audiencia mundial. Existen prejuicios hasta en la comunidad científica y necesitamos una gran dosis de humildad: existen pocos estudios con evidencia sólida. Incluso dos revistas científicas de jerarquía debieron retractarse por sus publicaciones sobre la hidroxicloroquina».
«Claro que hay vida después de la pandemia. Pero habrá que dejar pasar el tiempo, hacer un acto de reflexión y aplicar una gran dosis de humildad: se estima que para fin de año habrá más de 50 millones de papers publicados sobre el coronavirus, y eso es una barbaridad», concluyó.

Reunión por la vuelta a clases
El reinicio de clases es un indicador importante sobre el nivel de la pandemia en cada región. También es una medida controversial, a la que algunos especialistas ponen reparos. En La Pampa, las escuelas podrían reabrir en agosto. «Hoy, durante el Confederal, se reunieron los ministros de Salud y Educación de la Nación, para trabajar en protocolos de regreso a las aulas. Pero todavía no están determinados los tiempos, ni esos protocolos. Y hay que ser muy cautelosos, muy prudentes. Pero la vida debe seguir; tendremos que aprender a convivir con este virus», dijo Kohan.