Hostigaron a cuatro menores

AMENAZARON CON DEMORARLOS "POR CIRUJEAR"

El pasado lunes por la noche, cerca de las 22, un móvil de la Seccional Primera interceptó en O’Higgins y Coronel Gil a un hombre que revisaba tachos de basura en el centro de la ciudad. Como iba acompañado por cuatro menores, los agentes lo retuvieron, sin violencia, en el lugar y dieron aviso la Seccional Séptima, dependencia que se ocupa de asuntos judiciales que involucran a menores de edad, con el supuesto fin de determinar la identidad de los chicos y de su tutor. “Es nuestro tío… estamos cirujeando”, dijeron los menores.
Un cronista de este medio que pasaba casualmente por allí, se quedó a presenciar la escena sin intervenir. A la llegada del automóvil de la Séptima, una mujer y un hombre descendieron del vehículo y la agente se dirigió secamente a los presentes: “¿quiénes son ustedes?”, preguntó. “Estamos juntando cosas… ya nos estamos yendo”, contestó el ciruja. Tras intercambiar algunas palabras con los otros policías se dirigió a los niños:”no pueden estar acá a esta hora, son muy chicos, los vamos a tener que llevar”.

Amenaza.
La reacción inmediata de los menores, dos nenes y dos nenas de entre 9 y 12 años, fue aferrarse con todas sus fuerzas a su tío, gritando que por favor no los lleven. Al poco tiempo arribó al lugar un fotógrafo de LA ARENA que captó imágenes del episodio, lo que provocó que uno de los agentes de la Seccional Primera comenzara a insultar al cronista presente, tratándolo reiteradamente de “pelotudo”, y que un oficial, al enterarse de la identidad del periodista, bromeara con sacar su arma reglamentaria.
Tras los agravios, los uniformados se subieron a sus respectivos vehículos y se marcharon, quedando en el lugar los trabajadores de la Séptima.
Por su parte, un móvil de esa última dependencia se presentó en la vivienda de la madre de dos de los menores (los niños eran dos parejas de hermanos, primos entre sí) ubicada en el barrio Matadero y la llevó hasta el centro de la ciudad, para que retirara a los chicos.
La mujer aseguró a los uniformados que se presentaron en su casa que los niños estaban autorizados a circular con su tío, pero le hicieron caso omiso y la trasladaron igualmente hasta el lugar.

Maltrato.
Llamó la atención del periodista no sólo la actitud prepotente de las autoridades policiales, que también amenazaron con llevarlo a él preso sin ningún motivo, sino que en ningún momento siquiera le hubiesen preguntado al ciruja por qué estaba revolviendo basura, o si necesitaba algún tipo de ayuda. Incluso que la reacción inicial de la agente de la Seccional Séptima fuera de amenazar con llevarse a los menores en contra de su voluntad, siendo que éstos reconocían a su tío como su tutor, lo que luego fue confirmado por la madre de dos de ellos.
Quizá el procedimiento esté escrito de esa manera, y desde las instituciones policiales se instruya a los empleados a actuar así frente a menores, mediante amenazas y hostigamiento, sin darle intervención a personal más capacitado para lidiar con tacto con este tipo de situaciones, como quizás trabajadores sociales de la Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia.