Hoy, alegatos en el juicio contra Lara

PUESTERO CONTRA QUIENES EXPLOTAN UNA MINA EN LA ZONA DE 25 DE MAYO

Hoy será el turno de los alegatos en la causa que se sigue contra Juan Alberto Lara (57) -puestero de la zona de 25 de Mayo-, imputado por haberle efectuado un disparo de arma de fuego a Alberto José Cholino (64), gerente de una minera que opera en la región.
El suceso, ocurrido en noviembre de 2015, llevó a que se iniciaran actuaciones luego que el propio Lara se entregara a la Policía, y llegó a juicio oral y público en la Ciudad Judicial, llevado adelante por el Juez de Audiencia Gastón Boulenaz.
La parte querellante, representada por el abogado José Mario Aguerrido, tratará de probar que se trató de un caso de “intento de homicidio”; en tanto la defensa asumida por la letrada Vanessa Ranocchia Ongaro probar que se trató de un caso de legítima defensa, o subsidiariamente que sea encuadrado como “abuso de armas”.

Antiguo conflicto.
La causa fue caratulada como “tentativa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego -artículo 19 y 41 bis y 42 en concurso real, y artículo 55 y 189 bis (portación de arma sin debida autorización)-; y fue sustanciada por el fiscal Juan Bautista Méndez (de la IV Circunscripción Judicial).
La abogada Ranocchia Ongaro dijo que “se trata de un viejo conflicto, una puja de intereses sobre las posibilidades de uso del predio”, esto es parte del lote 20 y de todo el lote 19 que conforman el establecimiento rural ‘La Mariposa’ que la familia Lara se encuentra trabajando desde hace más de 50 años. En el mismo predio hay una explotación minera -con permiso de la Dirección de Minería-, y el conflicto, básicamente estribaría en determinar los derechos de uno y otro -el puestero y quienes explotan la mina- sobre el lugar.

“Me quiso matar”.
El primer día del juicio oral y público, el lunes pasado, el que declaró fue Cholino quien ofreció su explicación de los hechos asegurando que Lara lo quiso matar. Sostuvo el gerente de la minera que el puestero lo había atacado y que estaba “convencido” que esa era su intención. Fue después que esa tarde del 3 de noviembre de 2015 -alrededor de las 15,45- el propio Cholino le dijera al otro hombre que no tenía “nada que hablar” con él porque no era “dueño del campo” donde ambos se encontraban en ese momento.
En esa primera audiencia también declararon otros testigos -empleados de la minera- y un hijo de Cholino, quienes abonaron su versión. Se afirmó que la gente de lugar (puesteros en la zona desde hace muchos años) no tienen escritura, premisa de la que partirían para no reconocerle derechos sobre las tierras.

Lo que dijo Lara.
Juan Alberto Lara que el primer día no quiso declarar sí lo hizo ayer. Sostuvo que el día del incidente salió a recorrer el campo, armado porque desde hacía unos 15 días “una leona” (así llaman a las pumas hembras) había tenido cría y le estaba matando algunos de sus animales (corderos), y que él pensó guardaba los restos cerca de la mina.
El puestero había salido a colocar tramperas, y armado con un revólver calibre 32 porque según indicó las pumas -a poco de parir- son capaces de atacar al hombre.
Agregó que en esas circunstancias pudo ver que llegaban al predio una máquina, dos camiones y dos camionetas, y un grupo importante de gente. Así decidió acercarse y tratar de conocer a Cholino, al que nunca había visto personalmente.
Dijo que al preguntar por el gerente se produjo el incidente; que Cholino lo increpó fuertemente, diciéndole a Lara que no tenía nada que hacer allí, que no tenía derecho a estar en ese lugar.

Obligado a retroceder y el disparo.
El puestero le señaló al juez que enseguida se dio cuenta que no había posibilidad de hablar, y que al ver que Cholino, y un grupo de hombres avanzaba hacia él en actitud hostil sacó el arma para que se frenaran, pero que eso no sucedió.
Aseguró que tuvo “miedo por mi vida… ahora me tiran a un pozo, me tapan y no me encuentran más”, se representó esa posibilidad. Añadió que se le vinieron a la mente algunos abusos que habría llevado adelante Cholino, y mencionó el caso de un hombre de apellido Leiva al que le quisieron tirar el rancho abajo, lo que fue impedido por un grupo de vecinos.
Aseveró que así las cosas disparó “hacia abajo”, pero como estaba en una loma impactó a Cholino en la parte media del cuerpo, más precisamente en el abdomen. Llegó a su camioneta y se fue a entregar a la Policía de 25 de Mayo.

¿Lesiones leves?
Un médico de la localidad de General Roca, que atendió a Cholino, fue contactado ayer por video conferencia a pedido de la querella. Juan Carlos Bonfiglio señaló que le extrajo el proyectil, que había quedado alojado en el borde inferior de la octava costilla, sin afectar órganos vitales. El médico informó que al día siguiente le dio el alta del hospital y unos 15 días después el alta definitiva.
Este testimonio estaría confirmando lo que dijo la doctora Arratea Sánchez, quien actuó como médica forense y manifestó que Cholino fue afectado por lesiones leves. Obviamente la intención de la querella era que fueran consideradas lesiones graves.

Más testimonios.
También ayer ofrecieron su declaración tres hijos de Lara, y los vecinos de la zona Olegario Fernández (ver aparte) y Rogelio Fernández, quienes de alguna manera marcaron el escenario de los hechos, cómo se vive en el oeste, la realidad de los puesteros, y señalaron el escaso control de algunas actividades e industrias mineras que, según ellos, no respetan límites y pasan por los campos de los puesteros sin pedirles permiso.
Hoy será el turno de los alegatos. Primero el de la fiscal María Soledad Forte (General Acha), quien es asistida como adjunta por Eugenia Bolzán (ejerce en 25 de Mayo), y luego lo harán el abogado querellante José Mario Aguerrido, y la defensora Vanessa Ranocchia Ongaro. El primero tratando de probar que se trató de un intento de homicidio, y la segunda pidiendo por la absolución de su defendido en lo que considera un caso de legítima defensa.

Cholino “entra de prepo”
Un antiguo vecino de la zona rural de 25 de Mayo, Olegario Fernández (82), estuvo ayer declarando en la Ciudad Judicial, y aseguró que Alberto Cholino, gerente de la minera, “entra de prepo” en los campos.
“Con todos los superficiarios hace lo mismo”, agregó. El hombre indicó que “toda la vida” transcurrió en el Lote 16 que ocupa “hasta ahora con mi familia. Toda una vida en ese lugar… conozco muy bien la zona”, completó.
En breve diálogo con LA ARENA dijo que en su lote “no trabaja ninguna minera… pero en la zona anda siempre este señor Cholino, que ha intentado alguna vez entrar a mi campo, pero nosotros le hemos parado el carro como quien dice y no lo dejamos”.
Contó Fernández que “cuando se instaló la planta de gas de Petroquímica Comodoro Rivadavia, que está dentro de mi campo, entró (Cholino) para hacerle un trabajo a esa empresa, porque es una planicie muy dura, de piedra. Hicieron excavaciones con las retro, y fueron a buscar tierra cerca de mi casa… Cholino con sus máquinas y empleados, y ni siquiera fue a decirme buen día Olegario”.
En otro momento indicó que tiene “la posesión veinteañal… y más vale que soy el dueño de esa tierra. Y no me sorprende lo que pasó con Lara, porque él (Cholino) entra de prepo, sin avisarle a nadie… Con todos los superficiarios hace lo mismo: llega y se mete nomás sin avisar. Mete máquinas, camiones y gente sin decir nada… Son hostiles, y van de prepo”, afirmó.
Olegario Fernández fue contundente sobre la situación, y explicó que “en una oportunidad Cholino había ‘estaconeado’ en mi campo un lugar cómo de 10 hectáreas y no me avisó nada, como si fuera de él. Me avisó un nieto, ensillé el caballo y le tiré todas las estacas… Al tiempo fue que quiso entrar con la máquina y no lo dejamos”.
El puestero explota 10 mil hectáreas, un lote entero, con vacunos, cabríos, yeguarizos y algunos lanares. “En el lote nuestro hay mucha picada, mucho camino, porque hay una explotación petrolera, pero nosotros sabemos que está la gente de Petroquímica, que nos paga una indemnización. Y antes estuvo Petrobras que era mejor todavía… Pero Cholino no paga, no quiere pagar”, concluyó.