Impactante vuelco en avenida Luro… ¿corrían una picada?

Dos vehículos protagonizaron un choque que terminó con un vuelco impactante. El siniestro vial ocurrió ayer por la tarde en avenida Pedro Luro al 2100, cuando un Renault Clio y un Fiat Siena circulaban en sentido norte-sur por la arteria nombrada y de un momento los rodados se tocaron. El impacto provocó que uno de ellos se despiste, colisione contra una luminaria y un cartel; y luego quede de costado sobre el cantero que divide las vías de la avenida. En el vehículo que se llevó la peor parte viajaban dos jóvenes que milagrosamente no resultaron con lesiones considerables, mientras que en el otro auto viajaba un joven que se escapó de la escena. Un grupo de policías lograron retenerlo algunas cuadras más adelante, en la intersección de colectora y Pío XII.
Testigos oculares del hecho indicaron que “corrían una picada” que inició en el semáforo de “El Mate”, mientras que otros dijeron que “iban despacio”. Las versiones y los hechos son investigados por efectivos de la Guardia Comando, Seccional Primera e integrantes de la Agencia de Investigación Científica (AIC) correspondiente al Ministerio Público Fiscal.
A pocos metros de donde tuvo lugar el vuelco -en un espacio verde lindero a la avenida- se encontraban jugando unos niños. Pudo ser una tragedia.

Choque y vuelco.
De acuerdo a los datos a los cuales accedió LA ARENA, el siniestro vial se registró minutos después de las 16 horas del viernes. En ese momento un Renault Clio y un Fiat Siena circulaban por avenida Luro con destino al sur de esta capital. Si bien las causas por las cuales se produjo el choque son peritadas por los investigadores, se pudo saber que los dos vehículos se tocaron cuando llegaron a la altura de la calle Calegaris. El impacto entre los laterales de ambos vehículos fue violento, tanto que el muchacho que conducía el Clio perdió el control, se fue hacia su izquierda, se subió al cordón del boulevard, derrapó y fue directo a una columna de luz.
El rodado impactó de lleno contra la luminaria y se tumbó de costado. Si en ese sector no hubiera un cartel que señala uno de los descensos a la dársena siguiente, el rodado quizá hubiera continuado dando tumbos hasta atravesar la otra vía de la avenida.
En el lugar quedaron esparcidos vidrios y plásticos del Clio. Mientras que el conductor del Siena, un muchacho joven, se escapó de la escena. Sin embargo la policía lo retuvo a escasas cuadras, en colectora de la avenida y calle Pío XII.