Inició intervención en colegio

TRAS LOS ESCANDALOS POR LOS CASOS DE ABUSO Y ACOSO

Tras el escándalo por los casos de abusos contra directivos y docentes del colegio Manuel Belgrano de Santa Rosa, la profesora Cecilia Molina asumió ayer como directora interventora del establecimiento educativo, luego de que cuatro profesionales -entre ellos el director de la institución- fueran separados de sus cargos de manera preventiva por disposición del Ministerio de Educación provincial.
La polémica se desató por el caso de abuso que involucró a un preceptor (50 años), el cual está detenido en prisión preventiva, y a una alumna de 15 años de ese colegio hace tres semanas, y que movilizó a los estudiantes a denunciar que este tipo de situaciones -abusos, acosos y maltratos- eran “cotidianos” en la institución.
Como consecuencia de la gravedad de los hechos denunciados, la cartera de Educación provincial intervino el colegio y dispuso a la docente Cecilia Molina como nueva directora del establecimiento hasta nuevo aviso.
Gabriela Ibáñez, directora general de Educación Secundaria del Ministerio de Educación, confirmó ayer que Molina ya se hizo presente en el colegio e inició su gestión como “directora interventora” para que “los chicos retomen las clases lo antes posible”.

Preventiva.
Ibáñez detalló que el desplazamiento de los cuatro profesionales se efectuó de manera preventiva con el objetivo de preservar a los estudiantes y de propiciar que las tareas investigativas se realicen sin ningún tipo de impedimento. “El Ministerio de Educación no es juez, en definitiva son otros organismos como la FIA o el Tribunal de Disciplina, los encargados de investigar los sucesos y avanzar en algún tipo de determinación”, aclaró en diálogo con Radio Noticias.
En ese sentido, la funcionaria indicó que la decisión de apartar a los profesores “no se tomó de un día para otro”, sino que fue producto de “un trabajo sostenido, en silencio, de más de 15 días, preservando a los menores, a los docentes y a la comunidad educativa”.
En relación al tiempo que la directora interventora Molina ocupará dicho rol en el establecimiento, Ibáñez adelantó que no se dispuso de un plazo determinado. “La intervención continúa hasta tanto y en cuando los motivos que ameritaron tomar esta decisión sigan estando”, alegó.

Otros casos.
Días atrás, los propios estudiantes del Colegio Manuel Belgrano aludieron a que este tipo de prácticas no eran exclusivas de dicho establecimiento educativo, sino que existirían otros episodios en otras instituciones. Sin embargo, por el momento no hay ninguna denuncia radicada como sí lo hubo en el Belgrano (70 testimonios y 39 presentaciones en sede policial).
“En términos formales no tenemos comunicación de ninguna situación (de abuso o acoso sexual) en otro colegio. No tenemos constancia de ello”, afirmó Ibáñez. “En el caso de que tengamos algún tipo de presentación actuaremos prosiguiendo con los canales institucionales correspondientes”, sentenció la funcionaria.

Satisfacción de estudiantes
Confirmada la intervención del Colegio Manuel Belgrano y el desplazamiento de los cuatro docentes apuntados por las denuncias de abuso, la presidenta del Centro de Estudiantes de la institución, Lara Oberst, calificó la decisión del Ministerio de Educación pampeano como “un triunfazo de los estudiantes”.
“Luego de varias semanas de lucha, aunque sea de manera preventiva, es un triunfazo para nosotros que el director y los demás involucrados ya no vengan al colegio”, aseguró la joven, quien advirtió, sin embargo, que seguirán de cerca el caso así como también no darán “el brazo a torcer” en sus reclamos.
“Si el Ministerio hace bien las cosas y los sumarios (de los profesores) siguen como deben seguir, sabemos que no van a volver a pisar el colegio”, expresó Oberst. Además agregó que esta “victoria” se logró “gracias al poder de lucha de los estudiantes”. “No es casualidad que hayan tomado la decisión luego de hacer visible la situación con la sentada”, celebró.
En este sentido, la directora general de Educación Secundaria del Ministerio de Educación había afirmado que la intervención no fue producto de dicha manifestación, sino por el trabajo sostenido que se realizó en el establecimiento durante 15 días.
Consultada sobre cómo fue el primer contacto con la nueva directora, Cecilia Molina, la estudiante lo calificó como “medio conflictivo”. “Tuvimos una reunión informativa y hubo contradicciones”, expresó la joven, quien aclaró sin embargo que notaron a la directiva como “una mujer predispuesta a trabajar”.