Inicio La Pampa Ivermectina: "No aprobarlo es solo una cuestión de plata"

Ivermectina: «No aprobarlo es solo una cuestión de plata»

MEDICO DEFENDIO SU USO CONTRA EL CORONAVIRUS

Carvallo defendió los resultados obtenidos en estudios con el medicamento y afirmó que «no falta evidencia». A su vez, aseguró que «esto es una cuestión económica».
Héctor Carvallo es el coordinador médico del Hospital Eurnekián de Ezeiza en la provincia de Buenos Aires, profesor Asociado de Medicina de la Universidad Abierta Interamericana y la Universidad de Morón, y defendió el uso de la ivermectina y aseguró que no se aprueba «por una cuestión de plata». Se trata del medicamento que utilizará La Pampa para tratar a pacientes de Covid-19.
El profesional explicó que «el estudio de la Ivermectina y su relación con el Covid se inició en Australia. Sirve para los parásitos. Ellos estaban viendo su eficacia en virus como el dengue, la chikungunya, zika, la encefalitis del Nilo Oeste entre otros. En medio de esos estudios aparece la pandemia. Entonces los investigadores reemplazan esos virus por el SARS COV-2 y confirman que el tratamiento in vitro, en laboratorio, en infectados con Covid, la Ivermectina reduce a cero, dramáticamente en 48 horas, la carga viral».
El médico indicó, en diálogo con El Día de Gualeguaychú, que «esos estudios antes de ser publicados ya eran conocidos a través de las comunicaciones. En base a eso y a la experiencia de más de 15 años en el manejo de la Ivermectina en farmacología humana, lo que hicimos fue extrapolar los estudios laboratorio en humanos».
«Así creamos dos protocolos. Uno para profilaxis, es decir prevención de personas sanas y otro para tratamiento. Los dos con muy buenos resultados que fueron presentados en la Biblioteca de Medicina de los Estados Unidos que no aprueba cualquier cosa. Fuimos los segundos en presentar los estudios y los primeros a nivel mundial en presentar los resultados de los trabajos», agregó.
Según consignó el medio, en la actualidad hay 46 trabajos sobre Ivermectina y Covid en el mundo, de los cuales 32 ya tienen resultados. «Todos han tenido resultados positivos, en más o en menos. Hay gente que se dedica a estadística y ha cruzado los datos y demostró que la posibilidad de error entre todos los trabajos, es de 1 en 4 billones. La posibilidad de error es inexistente», apuntó Carvallo.

Resultados.
El médico explicó que los estudios originales se hicieron en el Hospital de Ezeiza y luego se sumaron otros centros asistenciales. «Al personal de salud se le aplicó la prevención, porque la condición es no estar enfermo. Participaron en total 1.195 agentes de salud. De ese total a 788, además de todas las medidas de prevención convencionales, se les dio Ivermectina. Los otros 400 también tuvieron todas las medidas de seguridad pero no tomaron la medicación y aceptaron ser grupo de control».
Después de 4 meses, entre los que no tomaron, se contagió casi la mitad. «De los 788 que tomaron Ivermectina, no se contagió ninguno. Algo similar sucedió en el Muñiz donde de 162 agentes, un número más pequeño, pero se los siguió 10 meses, o sea que tiene una gran validez. Tampoco hubo contagios frente al 25% del resto que no había tomado el medicamento. En el caso del tratamiento establecimos nuestros propios gradientes. Se administra a los ambulatorios la Ivermectina asociada con aspirinas, más corticoides y anticoagulantes en el caso de los internados. En este caso no quisimos hacer un grupo placebo porque consideramos, que abusar del placebo, cuando hay riesgo vital, no corresponde. La ciencia debe estar subordinada a la ética. Si tengo que demostrar mi hipótesis parado sobre una pila de cadáveres entonces me dedico a otra cosa».
Carvallo resaltó que «trabajamos sobre 170 pacientes en los cuales se aplicó la Ivermectina. Del otro lado quedó otro grupo de pacientes que se sometió a los tratamientos convencionales, con su consentimiento. La Hidroxicloroquina porque la usaban Trump y Bolsonaro, el Kaletra, el plasma de convalecientes que parecía muy útil. Todo lo que hicimos no fue versus nada sino sobre lo que ya existía. Nosotros demostramos una reducción de la letalidad de 7 a 1».
«Hay un dogma de la medicina que es una perogrullada que cuanto más pronto se aplique un tratamiento más chances se tienen. Si voy a un oncólogo no voy a esperar a tener metástasis. Cuanto más precoz se toma mejores son los resultados. En 15 pacientes confirmados ambulatorios, todos tuvieron el alta sin internación. Al menos 10 o 12 de ellos deberían haber sido internados pero no llegaron a esa instancia. Hasta el más grave alguna vez fue leve y está demostrado que el 10% de los leves evolucionarán mal y requerirán internación. En este caso ninguno lo necesitó. Y lo mismo pasó en Salta, en el Mercante de la Provincia, en Jujuy, Tucumán, Corrientes. En el sur de Santa Fe, pese a las autoridades sanitarias, pasó lo mismo», continuó.

Inacción.
El profesional destacó que hay provincias que «aprovechando la autonomía sanitaria la aplican». Entre ellas mencionó a Corrientes, Salta y Tucumán, listado al que en los últimos días se sumó La Pampa.
A su vez, indicó que «el Remdesivir también es una droga que se ha utilizado, sale 3.000 dólares por paciente y por día. La Ivermectina sale 800 pesos todo el tratamiento para tres semanas. Por lo tanto la industria farmacéutica grande se volcó al primero. Un colega me dijo que la Ivermectina era el Remdesivir de los pobres y lo acepté porque no estaba errado. El mismo colega, un mes después, me reiteró la opinión, con una diferencia: la Ivermectina funciona, el Remdesivir no. Indudablemente que esto es una cuestión económica».
«Acá no falta evidencia, hay 46 estudios de todas las variedades, a doble ciego, clínicos, con placebos, observacionales, como para empapelar toda la ciudad de Gualeguay. El tema es leerlos. Si decís no porque no, mientras tanto recibís alguna prebenda por abajo del escritorio a esta altura del partido no podemos andar con pelos en la lengua. No aprobarlo es sólo una cuestión de plata. Al que me diga que falta evidencia lo reto delante de todos los periodistas y que me digan qué hay y qué no. Desde el Presidente de la Nación hasta el que sirve café. A cualquiera», concluyó.