Inicio La Pampa Jonathan agradece "otra oportunidad"

Jonathan agradece «otra oportunidad»

JOVEN PRESENTARA UN RECURSO PARA QUE LE DEVUELVAN SU PUESTO DE TRABAJO

Visiblemente emocionado el joven Jonathan Alexis Reinhartt (26), después de pasar cuatro gélidas noches en la puerta del Instituto de Seguridad Social, dejó este jueves su protesta ante la posibilidad que le dieron para que presente «un recurso de alzada», que podría conllevar la revisión de su cesantía en el organismo.
Cuando alrededor de las 9 de la mañana de ayer, Jonathan dejaba el lugar, un grupo de empleadas del Instituto se acercaron a saludarlo, y más de una lo estrechó en un fuerte abrazo sin poder contener las lágrimas: «¡Suerte! Y mirá que te esperamos…», le decían en forma muy sentida.
Como se informó, el muchacho se encadenó a un caño a la entrada del edificio en las primeras horas del lunes, y se quedó allí -pidiendo una reconsideración a esa decisión-, argumentando que sus inasistencias a trabajar se habían producido en razón de que es adicto al alcohol y a la marihuana. «No lo dije antes por vergüenza, pero esa era la razón… tengo un hijito de tres años y soy el único sostén de mi familia. Por eso pido otra oportunidad», explicó a este diario.

Solidaridad de empleados.
Quienes fueron sus compañeros durante los 8 años de su relación laboral en el ISS, manifestaron en todo momento su respaldo a la solicitud de Jonathan, y dijeron que era verdad que no quiso decir nada de su enfermedad para no ser discriminado. «Cuando se quiso acordar era tarde… le habían iniciado un sumario, y lo terminaron despidiendo hace un par de meses», dijo un trabajador del Instituto.
Otro agregó que «al principio hacía tareas administrativas, y después lo pasaron a limpieza, y lo cierto es que es buen compañero y trabajaba bien… no sabíamos lo que le estaba pasando». Durante dos días consecutivos, por algunos minutos, trabajadores del ISS llevaron adelante una batucada tratando de acompañar el reclamo del joven, quien soportó la inclemencia de las jornadas de estos días: «Estuve cuatro noches aquí… y sí, la pasé mal porque realmente había momentos que no aguantaba el frío», le dijo ayer a un cronista de LA ARENA.

Agradecimiento de Jonathan.
Explicó que hay abogados que colaboran con él y presentarán «un recurso de alzada. Estoy agradecido con mis compañeros, con la sociedad, y también me siento bien conmigo mismo, porque creo que fui valiente para decir lo que me pasaba. Ahora lo que tengo que hacer es presentar mi historia clínica de adicciones, y creo que me va a ir bien… Quería una respuesta y una oportunidad, y me la están dando. Los que me conocen saben que no soy malo, no me quedé plantado aquí porque soy una persona complicada… Fueron muy duras estas noches, hizo mucho frío, pero le puse el pecho. Reconozco que estuve mal con el Instituto, pero no tenía otra forma de hacerme escuchar… y por suerte parece que me han dado una opción».

Muy emocionado.
Mientras varios empleados del ISS salían por un momento para abrazarlo, al pibe se lo veía fuertemente emocionado, y con algunas lágrimas corriendo por sus mejillas. «Ahora lo primero que voy a hacer es higienizarme y tengo muchas ganas de estar con mi nene», completó.
El joven había perdido su puesto de trabajo en razón del incumplimiento de sus obligaciones -faltas recurrentes-, y a partir de una sugerencia de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas. El lunes último salió a reconocer que sus problemas eran las adicciones al alcohol y a la marihuana, que le provocaban no asistir en algunas ocasiones a trabajar.

Temor a la discriminación.
Sancionado con la cesantía hace dos meses, Jonathan -que tiene un hijito de tres años-, se encadenó frente al ISS reclamando una reconsideración, y admitiendo que si no habló antes era porque temía ser discriminado por su problema, que no había revelado ni a sus propios compañeros.
«No es fácil contar lo que a uno le está pasando cuando se tiene una adicción», dijo un profesional que concurrió a asistirlo mientras Jonathan llevó adelante la protesta. «Tenía miedo de que me discriminaran», cerró Reinhartt.