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Joven fue sentenciado a 12 años de prisión

CONDENADO POR ABUSAR DE SU HERMANA

(General Pico) – Un hombre fue condenado a doce años de cárcel, por haber abusado sexualmente en reiteradas ocasiones, de su hermana menor de edad. La jueza de audiencia de juicio de General Pico, María José Gianinetto condenó al imputado, un hombre de 25 años, como autor de los delitos de «Abuso sexual simple agravado por el vínculo y «Abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo»; a doce años de prisión.
El juicio se desarrolló durante los días 6, 7 y 12 de mayo, con la intervención del fiscal Luciano Rebechi y del defensor oficial, Héctor Freigedo.
Durante el debate, declaró la madre de la menor, que tiene 13 años en la actualidad; y también prestó declaración el imputado, quien solo respondió preguntas de la defensa y negó los hechos. Además, declararon los policiales y peritos que participaron de la investigación, y se reprodujo la Cámara Gesell en la que se entrevistó a la niña.
En su alegato de clausura, el fiscal solicitó la pena de 12 años de prisión, y la defensa, la absolución de su defendido, por aplicación del beneficio de la duda. De forma subsidiaria, solicitó que se le declara la responsabilidad penal respecto al primero de los hechos, que lo cometió cuando tenía entre 16 y 17 años.

Abusos.
La jueza acreditó que el imputado abusó sexualmente de su hermana, en al menos cuatro oportunidades, desde que la niña tenía 10 años de edad. En la actualidad es una adolescente de 13 años.
«En este tipo de casos, que ocurren en la intimidad, fuera del alcance de terceros, el testimonio de la víctima aparece fundamental y el relato de esta niña ha resultado claro, coherente, con las palabras y detalles que puede dar con su tan corta edad», dijo la magistrada.
Además, refirió que el imputado «utilizaba a su favor el lugar de poder que ocupaba en la familia para someter a su hermana menor a las conductas sexuales enrostradas, con quien evidentemente, por el vínculo y la diferencia de edad entre ambos, existía una asimetría, aprovechándose también de ese vínculo que tenían por resultar hermanos y estar a cargo de su cuidado».
En otro tramo del fallo, la jueza consideró que el acusado también «se valió de la fuerza física» para someter a la niña», la cual «no pudo defenderse, no pudo oponerse, expresando ella misma el miedo que tenía de contar lo que le sucedía».

Agravantes.
Al momento de analizar las pruebas, la magistrada tuvo en cuenta que la niña fue «lo suficientemente clara en su relato». También dijo que su declaración resultó «creíble y las profesionales intervinientes concluyeron que se trató de un relato genuino, señalando que presenta además signos y síntomas de trastorno de stress postraumático».
Por último, tuvo en cuenta como circunstancias atenuantes, la ausencia de antecedentes condenatorios y su dedicación al trabajo. Como agravantes, consideró la multiplicidad de hechos, aprovechando la situación de vulnerabilidad e indefensión en que se encontraba la niña cuando quedaba a su cuidado, tomándola como un mero objeto para someterla con el fin de satisfacer sus deseos sexuales».
También consideró la extensión del daño causado a la menor, y por todo ello evaluó como razonable, el apartamiento del mínimo previsto por la escala legal, para sentenciarlo a 12 años de cárcel.