Joven pampeana ganó beca Fulbright

VICTORIA SANTESTEBAN CURSARA MASTER EN ESTADOS UNIDOS

Durante un año, la abogada cursará un máster en Derechos Humanos y Civiles en una Universidad con sede en Los Angeles. Fue la única argentina seleccionada para esta oportunidad.
La abogada pampeana Victoria Santesteban fue seleccionada para realizar una pasantía de un año en Estados Unidos en el marco de la beca Fulbright – José Siderman en una universidad con sede en Los Angeles. La beca está orientada a jóvenes abogados involucrados en los Derechos Humanos y los derechos de las minorías. La joven se desempeña en áreas vinculadas a la mujer en el Poder Judicial pampeano y participa del Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad Nacional de La Pampa.
“La Comisión Fulbright tiene distintos tipos de becas y para diferentes especialidades; ésta en particular era una convocatoria para la beca José Siderman, que es una beca bien específica: está destinada a abogados jóvenes, especialistas en Derechos Humanos o que tengan algún trabajo realizado en Derechos Humanos”, explicó la joven profesional en una entrevista con LA ARENA.
En el caso de la joven pampeana, los antecedentes que avalaron su postulación fueron la Especialización de Derechos Humanos que cursó en la Universidad Nacional de La Pampa, su trabajo en la Oficina de la Mujer y la Oficina de Violencia Doméstica, ambas en el Poder Judicial pampeano, y su participación en varios grupos de trabajo de la UNLPam.
“Para postularte a la beca tenías que acreditar algún tipo de experiencia laboral en Derechos Humanos”, comentó la abogada. “Derechos Humanos es un campo muy amplio; yo hace más de tres años que estoy en lo que es Violencia de Género y Derechos de las Mujeres, no solo en la Justicia, sino también en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas, donde me involucré en lo que es trabajo comunitario de lo que tenga que ver con el Observatorio de Derechos Humanos”. Recientemente fue designada como representante de ese Observatorio en la Comisión contra el Acoso y la Violencia Sexual que se creó en el ámbito de la UNLPam.
La beca Siderman otorga mucha importancia a lo comunitario y al trabajo con sectores minoritarios, otro ámbito en el que Victoria tiene antecedentes para acreditar, tanto desde lo teórico como en el trabajo de campo. “Los abogados tenemos que capacitarnos en forma permanente, sobre todo quienes estamos en temas como violencia de género, que son cosas muy nuevas”, sostuvo. “Está bueno lograr las dos cosas, y yo tengo la posibilidad al trabajar en una oficina pública, de tener el contacto directo con la problemática”, destacó.
Victoria Santesteban egresó en 2011 de la Universidad de Buenos Aires con el título de abogada. “Desde el vamos había elegido la orientación en Derecho Internacional Público, que tiene mucho de lo que es Derechos Humanos”, comentó la joven, hija mayor del director de este diario.
Fue la única seleccionada a nivel nacional por la Comisión Fulbright. “Todavía no lo puedo creer, aún no me cayó la ficha”, confesó.

DDHH y Civiles.

La beca “José Siderman Human Rights Fellowship” comprende un año de estudio y trabajo en la Escuela de Derechos de la SohthWestern University, en la ciudad de Los Angeles, Estados Unidos, para cursar un máster en Derechos Humanos y Civiles. “El máster implica nueve meses de cursada teórica, y tres meses de una especie de pasantía que son las prácticas de campo”, detalló Victoria. “Podés elegir entre hacer esa práctica en una ONG de interés público, un tribunal o juzgado, o alguna otra posibilidad”. Por lo pronto, la joven ya detectó que una alternativa es la Oficina de la Mujer de California, donde seguramente intentará hacer esa residencia.
La SouthWestern University cuenta con una centenaria trayectoria “y una impronta muy comunitaria, de mucha atención a las minorías”, destacó. “Trabajan con asesoramiento jurídico gratuito y tienen un protocolo de intervención en casos de violencia de género; es decir, son muchas cosas que a mí me interesan, y sobre todo lo que tiene que ver con minorías raciales y temas de género, con mucha integración”. Esa fue su respuesta cuando hace un par de meses, tras haber sido preseleccionada, fue convocada a Buenos Aires para una entrevista personal. “Les dije que siento que me hallaría muy cómoda o familiarizada con una institución así, o identificada con una universidad con esos lemas”.
Seguramente ese comentario ayudó a convencer al jurado de que su postulación era la más apropiada para la beca y por ello un tiempo después se le notificó que era la ganadora de esta convocatoria.
A Victoria, en cambio, no le quedó la misma sensación. “Fueron 15 minutos de entrevista en los que me preguntaron por mi rutina de trabajo y en por qué me interesaba hacer este máster”, contó la joven. “Para mí, mis respuestas fueron un desastre. Me acuerdo que cuando salí de la entrevista llamé a mi mamá y le dije ‘desperdicié la oportunidad”. Evidentemente, la realidad fue muy distinta a la percepción que le quedó a la joven.

Una familia perseguida
José Siderman, contó la abogada santarroseña, era un empresario de Tucumán, de origen judío, que en el año 1976 fue secuestrado por los militares que habían tomado el gobierno constitucional. “Estuvo una semana detenido, lo torturaron, y le exigieron que se deshiciera de sus bienes y que se fuera del país”, detalló.
Tras su alejamiento de nuestro país, el gobierno militar pidió una orden de captura internacional acusándolo de un delito económico que era en realidad una causa armada por los propios militares. A raíz de esa causa, el empresario pasó cinco meses detenido en Italia.
En el año 82 la familia inició acciones legales en Estados Unidos contra Argentina y recién en 1996 se dictó la sentencia que indemniza a la familia por los delitos de lesa humanidad padecidos, una sentencia “que a nivel jurídico es muy interesante por esto de la protección multinivel de los Derechos Humanos”, indicó la profesional.
Como una forma de luchar para que las injusticias vividas no se repitan, desde hace varios años la familia Siderman financia la beca que lleva su nombre y que apunta a formar a jóvenes abogados en temas vinculados a los Derechos Humanos. Como parte de la beca, Victoria deberá realizar un ensayo sobre la historia de la familia.
“Estoy interesada en hacer algún tipo de estudio sobre los delitos económicos durante el proceso cívico militar, que es algo que está muy desdibujado o invisibilizado”, señaló. “El Proceso comprendió no solo la persecución ideológica sin también una cosa de saqueo de bienes personales para fines individuales de los propios militares”, añadió.