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Juez dijo que lo denuncian para tapar irregularidades

Bonino fue con un escrito al STJ

El juez Civil, Comercial, Laboral y de Minería de General Acha, Gerardo Bonino, elevó un escrito al Superior Tribunal de Justicia en el que pidió que sean escuchados todos los miembros de su juzgado antes de que se tome una decisión. Además, achacó las denuncias en su contra al interés de las denunciantes por tapas una serie de irregularidades cometidas por ella y que él denunció oportunamente.
El texto fue elevado al actual presidente del STJ Eduardo Fernández Mendía, pero está dirigido al pleno del cuerpo. Se trata de un descargo en el marco del trámite de Información Sumaria que lleva adelante la Secretaría de Servicios Jurisdiccionales que depende del máximo órgano judicial de la provincia. Dicha Secretaría ya dispuso el traslado provisorio una agente judicial y le otorgó licencias a la prosecretaria y a la secretaria civil del Juzgado.

Escucha activa.
Bonino solicitó se insten -de manera urgente- todas las instancias previas a cualquier decisión al respecto (es decir, sobre el sumario), llevando adelante una escucha activa de la totalidad de los integrantes del Juzgado.
«Las cuestiones achacadas, las cuales ya han tomado estado público a través de los medios de comunicación, ameritan un accionar acorde a las mismas. Tanto para decidir a un respecto como al otro, pero de ninguna manera dilatar una decisión que deberá ser fundada. Asimismo, debo dejar sentado que resulta llamativo que en la nota publicada en el Diario LA ARENA, el día 6 próximo pasado, se dieran detalles de las presentaciones realizadas y de los trámites administrativos respectivos, siendo que las actuaciones generadas, conforme se me informara desde la OVD, son de carácter reservado», se quejó.

Irregularidades.
En cuanto a las acusaciones en su contra, Bonino reiteró lo afirmado en una entrevista que concedió a LA ARENA hace una semana: «No he cometido ninguna acción reñida con el correcto ejercicio del cargo que ocupo». De inmediato, aseguró lo contrario, respecto de sus denunciantes: la secretaria y la protesorera que fueron licenciadas y la agente que fue trasladada.
«Debo advertir que se han detectado irregularidades, algunas en forma previa a las presentaciones y otras con posterioridad a ellas, por parte de quien o quienes las impulsaron, las cuales prima facie serían susceptibles de sanciones disciplinarias y/o encuadrarían en un determinado tipo penal, por lo que ante las circunstancias reinantes y a efectos de evitar cualquier cuestionamiento que refiera a la perdida de imparcialidad por el aquí firmante y en razón de garantizar el debido proceso, solicito se designe en forma urgente -por parte del Superior Tribunal de Justicia- un funcionario para llevar adelante la tarea de relevar la situaciones detectadas y, en su caso, tomar las decisiones que ameriten las mismas», dijo.

Estafa procesal.
Bonino enumeró algunas de las irregularidades que achacó a sus denunciantes. La primera que consignó refiere a que en 11 expedientes sucesorios en los que se detectaron irregularidades en los aportes a Caja Forense por parte de un abogado particular, que a su vez es pariente de la secretaria civil, se confeccionaron proveídos donde se tenía por pagados los aportes a la Caja Forense a cargo del profesional, cuando en realidad nunca se habían hecho. De este modo, sostuvo, se permitió la inscripción y/o venta de los bienes que formaban parte de los respectivos acervos sucesorios, violando la Ley 1861 de Caja Forense.
«Entiendo que dicha modalidad podría configurar una ‘estafa procesal’. Téngase en cuenta que la llamada estafa procesal es un caso de desdoblamiento entre la víctima del fraude y el ofendido por la defraudación: la víctima del fraude es el juez y el ofendido por la defraudación es la persona a la que afecta la sentencia o resolución judicial dispositiva de propiedad, en este caso Caja Forense», dijo.

Falsedad ideológica.
En segundo lugar mencionó la falta de excusación en varios expedientes, donde la secretaria había actuado como abogada de alguna de las partes; en tercero, la falta intervención de la misma funcionaria en una causa, pese a que no se le había aceptado la excusación en el Expediente.
A esto añadió una falta u omisión de la misma funcionaria de medidas en esa misma causa al momento de detectarse que la prosecretaria descartó en el cesto de residuos documental y escritos de la causa, los que fueron recuperados por personal de limpieza, quienes dieron el correspondiente aviso.
También dijo que ambas confeccionaron un mandamiento en el cual se alteró el espíritu de una resolución dictada en un proceso, la mención de un ciudadano como participante de una audiencia cuando en realidad no estuvo (en ambos casos dijo que podría tratarse del delito de falsedad ideológica), la realización de actas incompletas en forma previa a la realización de audiencias preliminares, entre otras.

«Pongo el cargo a disposición»
En el último tramo de su escrito, Bonino dijo que las acusaciones en su contra eran falsas y que solo buscaban ocultar las irregularidades que mencionó, las cuales, según planteo, ya habían sido advertidas y comunicadas, al tiempo que se habían solicitando las respectivas explicaciones de cada una de ellas. El juez dijo que eso y la «intencionada publicidad dada a las falsas acusaciones», hacían «ética y moralmente imposible la continuidad y el trabajo en equipo con las referidas personas (…) dentro del juzgado».
«Personalmente hace once años que integro, por concurso, el Poder Judicial. En primer lugar como Secretario de Primera Instancia dependiente del STJ y, desde junio de 2014, como Juez de Primera Instancia. Jamás he recibido quejas o reclamos dirigidos a los aspectos ahora tratados. Tampoco he recibido sanciones en el ámbito privado, tanto en el ejercicio de la profesión liberal, como en la docencia o en el ejercicio de cargos públicos. Con absoluta tranquilidad de conciencia y sabiendo de vuestro elevado criterio, pongo el ejercicio de mi cargo a su disposición para lo que estimen menester y conveniente a efectos de dilucidar los planteos formulados, toda vez que no ha sido el cargo de Juez, sino mis convicciones y desafíos los que, en el marco de la ética, siempre movilizaron mi accionar», finalizó.